cada una de las actividades propuestas son deferentes. Entre ellos debemosoptar, ya que sus costos y riesgos, y por lo tanto sus viabilidades varían.Ser
flexibles
y estar con “la cabeza abierta” a la hora de plantearnos los distintoscaminos posibles es una actitud indispensable. Porque encerrarme en un únicoplan para realizar una meta nos hace correr el riesgo de no alcanzar lo que por otras vías si es factible o que lo logremos a un mayor costo.Así como es necesario determinar qué actividades debo desarrollar para alcanzar mis metas, es muy importante dejar claramente establecidas las
responsabilidades en la ejecución
de las mismas. Cuando no han sidoclaramente definidas las responsabilidades, es difícil exigir o pedir cuentas por eltrabajo mal o no realizado. (Quizás la meta no se alcance, o sí se logra pero acosta de ser muy ineficientes en la distribución de nuestros esfuerzos). Si hubieraoptado por producir y vender tortas de cumpleaños, de no quedar claramenteestablecido quién se encarga de comprar diariamente las materias primas frescas,que puede que la meta no se logre (por que no se alcance la producciónrequerida, o porque por desavenencias se disuelva la sociedad).Una vez que se ha definido actividades, tiempos, recursos y responsabilidades, sepodrían comenzar teóricamente con la ejecución. Sin embargo, para que laplanificación sea efectiva hay que organizar y realizar posteriormente un
seguimiento y control.
Esto permite detectar si lo que efectivamente se estáhaciendo se aparta o no de lo planeado, y además, en qué aspectos. A su vez,para que este control contribuya al logro de la meta y permita hacer reformulaciones, “efectivas”, debemos tener claro cuáles son los
puntos claves
que aseguran el cumplimiento de la meta, es en estos puntos claves en donde sedeben centrar mi atención a la hora de controlar. Retomando el ejemplo deproducción de tortas, es necesario chequear si semanalmente vendo 20 tortas ono. Pero además, sería conveniente tener identificados los puntos clave queaseguran la producción a la venta de las 20 tortas semanales. Es decir, tanto paraevaluar la marcha del proceso como para sus resultados, es necesario
establecer indicadores
que permitan cuantificar en qué grado se ha alcanzado cada una delas metas. Durante el proceso como un indicador de control sería: Número detortas vendidas semanalmente; en tanto que, para verificar si la meta se alcanzó elindicador debería ser N$ ahorrados al 31/12. Sólo si estoy en condiciones desaber donde estoy parado y cuáles son las eventuales reformulaciones y cambiosa emprender.Por último, es importante tener presente bajo qué
supuestos
estoy planificando.Aquí se trata de detectar básicamente aquellos factores que pueden perjudicar parcialmente o poner directamente en peligro la realización de mis objetivos. Hayque fijarse particularmente en los
factores externos
a nuestro radio reinfluencia,sin embargo, sin perder de vista eventuales sucesos dentro de nuestro ámbito deacción. Hacer un esfuerzo por escribirlos y “tenerlos en la mesa” cuando definoobjetivos y acciones me brinda elementos para tomar decisiones mas razonables,y consecuentemente, producir metas efectivamente alcanzables.
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