aprovechándose de la confusión esos momentos, cuando se disponían aliberar a las rehenes, también se fugó el Edecán de la Presidencia de laRepública, quien era el encargado de dar seguridad personal a la señoramadre del Presidente, lo cual retrasó por algunas horas la liberación delas mujeres, quedándose en tal condición sólo los varones; momentosdespués liberaron a otro grupo, la mayoría ancianos o rehenes quepresentaban problemas de salud. Al día siguiente fueron liberados cincodiplomáticos, a quienes los terroristas entregaron una carta para que laentregaran al Presidente de la República y además tenían el encargo deentrevistarse con Víctor Polay Campos, recluido en el Penal de la BaseNaval del Callao. En los días subsiguientes, otros rehenes tambiénfueron liberados, todos ellos incluyendo a Alejandro Toledo y Javier DiezCanseco, tenían que ser portadores de mensajes elaborados por losterroristas. Para el 22 de abril, ya habían permitido la salida de más de500 rehenes.Por parte de los rehenes, había mucha expectativa para serliberados, lo cual se agudizó, porque el MRTA seleccionaba a un grupo,los separaba de los demás rehenes y luego de unas horas anunciabanque ya no iban a ser liberados; esto generó mucha angustia entre losrehenes, a tal punto que varios de ellos hicieron circular una “Declaración” pidiendo al Gobierno que acepte las condiciones impuestaspor los terroristas, papel que en un momento me lo entregaron para quelo firmara, hecho al cual me negué rotundamente, porque no podíaaceptar que con la liberación de tantos terroristas, mi patria volviera asufrir los estragos que ocasiona el terrorismo.Estoy obligado a reconocer, agradecer y felicitar la valienteposición de uno de los rehenes, que a los pocos minutos de la irrupciónterrorista, cuando aún nos encontrábamos en los jardines donde serealizó la recepción diplomática, y estábamos tendidos en el piso, esterehén a viva voz pidió conocer quién era el que estaba al mando de laacción, y se identificó como Michael Mining, representante en el Perú dela Cruz Roja Internacional. Lo hizo varias veces, y su insistencia fue tal,que el mismo Néstor Cerpa le dijo que se pusiera de pie y entablaron lasprimeras conversaciones, lo que diera lugar a que posteriormente, fueraliberado para conformar el grupo de garantes de las negociaciones quesostendrían con el Gobierno.Por mi parte, conociendo lo que sabía sobre el MRTA, inicialmenteconsideraba que esta podría tratarse de una acción terrorista suicida;los antecedentes sobre la tendencia a la violencia por parte de NéstorCerpa se remontan a 1978, sus fotos en la DIRCOTE datan de esetiempo, cuando se desempeñaba como secretario del sindicato de
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