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¡Movilización!
No es nada nuevo que la UniónEuropea (UE) es un proyecto
capitalista y neoliberal lleno depalabras vacías y de políticas
muy concretas. También es unatónica general de las medidas
europeas su falta de democra-
cia. Eso que llamamos Unión
Europea es el resultado del po-der de tres fuerzas: los grandes
capitales, los gobiernos y los
ciudadanos de a pie. Los inte-reses de estas tres fuerzas noson puros y sus portavoces nohablan claro. No imaginamos
a ningún nanciero diciendo
que iba a vender valores muy
volátiles a altos precios y deu
-
das de mucho riesgo para, una
vez agotados los fondos de los
bancos y descubierto el pastel,
forzar a los Gobiernos a darles
más dinero para reotar el siste
-ma. Esto es una guerra y en ellahay un contexto y unas medidas
extraordinarias. Si las reglas
no dan el resultado satisfacto-
rio para quienes las controlan,
adoptan de inmediato medidas
todavía más radicales para sus
intereses. Veamos primero el
contexto, analicemos alguna de
las medidas extraordinarias y
por último, veamos qué pode
-mos hacer el bando de los ciu-dadanos.
Contexto
Estamos viendo el lado más per
-nicioso para la mayoría en estos
momentos de crisis, en los que
se han visto descaradamente lasvergüenzas de un sistema esen-
cialmente erróneo, insostenible.
Es la ausencia de control sobrelos mercados la que ha causa-
do esta acumulación de capital
en manos de unos pocos y esosmismos pocos que exigían la no
intervención de los Estados, se
han apresurado a pedir el dine-ro necesario para que todo siga
igual. Además están sacando
partido de la crisis porque sa-ben que los Estados se han en-
deudado para inyectar dinero, yesa deuda la pueden “nanciar”
ellos mismos haciendo nego-
cio otra vez (véase Juan TorresLópez, Rebelión, 17-2-2010).Ante esta situación no pueden
permitir que los Estados se sal-gan del marco trazado por sus
gobiernos colaboradores, es de
-
cir, no pueden permitir que los
estados “malgasten” su dinero
en pensiones públicas, ayudassociales, servicios públicos engeneral. Todo esto se produceen el marco del Tratado de Lis
-boa que es un producto típica-mente europeo: ambiguo en las
palabras, radicalmente neolibe
-ral-capitalista y totalmente anti-
democrático.
Medidas concretas: más de lomismo
En época de crisis, cada cual
mira para lo suyo: a los em-presarios para seguir ganando
lo mismo, sólo se les ocurre,
despedir a gente o exigir al go-bierno que a ellos no les cueste
nada. Al nal los que pagan elpato son los que sólo tienen sufuerza de trabajo para vender,los trabajadores, que pierdensu puesto de trabajo, pero tam
-bién los asalariados en general
que ven reducida drásticamen
-
te su calidad de vida, mientras
las grandes empresas y bancosy riquezas personales midenlos efectos de la crisis por la
reducción en el incremento de
ganancia. Estos son los mismosque nos dicen que tenemos que
apretarnos el cinturón y que
pactan con los sindicatos untope de subida salarial de1%.
Al mismo tiempo, los grandesintereses económicos muevensus hilos para forzar aún máslas cosas, el dinero público tie
-
ne que ir rápido a un sitio (alreote del propio sistema nan
-
ciero y, por tanto, tiene que re
-
ducirse el gasto público en todolo demás: menos pensiones pú
-
blicas y más privadas, más añosde trabajo, etc.). Si el Estadoestá muy endeudado, antes de
-
jará de pagar a los bancos que ala a gente en la calle. Si la pas
-ta se va a los ciudadanos no vapara ellos Y la gente en la calle
en Grecia está mucho más acti
-va que en España.
Los ciudadanos también de-bemos tomar medidas muyconcretas
Los ciudadanos tenemos dos
formas de intervención: por me
-
dio de la elección de nuestros
representantes en los gobiernos
y por medio de la movilizaciónsocial. En la primera, con parte
de la izquierda entregada al dis-curso neoliberal y unos medios
de comunicación férreamentecableados por el sistema, los
ciudadanos estamos perdiendoa favor de posturas políticas
que deenden más los intereses
de las clases dominantes que dela ciudadanía. Pero en la segun-
da, una minoría concienciada
puede provocar importantescambios en la sociedad. Cuan-
do esto suceda, como ya sucedeen Grecia, la represión aumen
-
tará y las medidas concretas sepondrán más duras aún, como
acaba de hacer la UE con el Go-
bierno Griego, exigiendo quereduzca el décit público de
manera radical. Esa es la ayu-da que anunciaba la UE cuan-do dijo pomposamente que no
dejaría a Grecia sola. Así pues,en esta guerra, los grandes ca
-
pitales están intentado robarnos
con la mayor o menor aquies-cencia de nuestros gobiernos.Movilizarse es un deber ciuda-
dano, está en juego nuestra su
-pervivencia.
El blindaje de la UE contra elcambio social
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La Comisión Europea en Bruselas
¡No al Tratado de Lisboa!¡No a la Europa del Capital!¡Por una Reforma Democráticade la UE!
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