GOIZALDE CUENTOS Y PARÁBOLAS
Mil textos para orar y reflexionar
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encantos. Luego siguió hablando sobre losdefectos de los otros. Y se reía de ellos.Júpiter, que había estado en silencio, se dirigióa todos de nuevo y les dijo: Bien, veo que cadauno lleva dos bolsas: en la de atrás metéis vues-tras faltas y en la de delante las faltas de losotros.Alfonso Francia. “Educar con fábulas”, p. 35
826. {TC “”} AMANTE Y ACTIVISTA
Un activista regresó al monasterio para averi-guar de qué clase de luz tenía aún necesidad.“La luz que todavía necesitas - le dijo el Maestro- es la que te permita conocer la diferencia entreun amante y un activista. El amante toma parteen una sinfonía”.“¿Y el activista?”“El activista sólo oye el sonido de su propiotambor”, dijo el Maestro.Anthony de Mello. “Un minuto para el absurdo”.
827. {TC “”} AMAR LO QUE SO-MOS
Los animales del bosque se dieron un cuenta undía de que ninguno de ellos era el animal per-fecto: los pájaros volaban muy bien, pero nonadaban ni escarbaban; la liebre era una estu-penda corredora, pero no podía volar ni sabíanadar... Y así todos los demás.¿No habría una manera de establecer una aca-demia para mejorar la raza animal? Dicho yhecho. En la primera clase de carrera, el conejofue una maravilla, y todos le dieron sobresalien-te; pero en la clase de vuelo subieron al conejoa la rama de un árbol y le dijeron: “¡Vuela, cone- jo!”. El animal saltó y se estrelló contra el suelo,con tan mala suerte que se rompió dos patas yfracasó también en el examen final de carrera.El pájaro fue fantástico volando, pero le pidieronque excavara como el topo. Al hacerlo se lasti-mó las alas y el pico y, en adelante, tampocopudo volar; con lo que ni aprobó la prueba deexcavación ni llegó al aprobadillo en la de vuelo.Convenzámonos: un pez debe ser pez, un estu-pendo pez, un magnífico pez, pero no tiene porqué ser pájaro. Un hombre inteligente debesacarle punta a su inteligencia y no empeñarseen triunfar en deportes, en mecánica y en arte ala vez. Una mucha fea difícilmente llegará a serbonita, pero puede ser simpática, buena y unamujer maravillosa... porque sólo cuando apren-damos a amar en serio lo que somos, seremoscapaces de convertir lo que somos en una ma-ravilla.Anthony de Mello
828. {TC “”} AMOR ENTRE PÁJA-ROS
El pájaro manso vivía en la jaula y el pájaro libreen el bosque.Mas su destino era encontrarse, y había llegadola hora.El pájaro libre cantaba: “Amor, volemos al bos-que”.El pájaro preso decía bajito: “Ven tú aquí, viva-mos los dos en la jaula”.Decía el pájaro libre: “Entre rejas no puedenabrirse las alas”.- Ay, decía el pájaro preso, ¿sabré yo posarmeen el cielo?El pájaro libre cantaba: “Amor mío, pía cancio-nes del campo”.El pájaro preso decía: “Estáte a mi lado, teenseñaré la canción de los sabios”.El pájaro libre cantaba: “No, no, nadie puedeenseñar las canciones”.El pájaro preso decía: “Ay, yo no sé las cancio-nes del campo”.Su amor es un anhelo infinito, mas no puedenvolar ala con ala. Se miran y se miran a travésde los hierros de la jaula, pero es en vano sudeseo. Y aletean nostálgicos y cantan: “Acérca-te más, acércate más”.El pájaro libre grita: “¡No puedo! ¡No puedo!¡Qué miedo me da tu jaula cerrada!”El pájaro preso canta bajito: “¡Ay!, no puedo.¡Mis alas se han muerto!”
829. ANTE UN ELEFANTE
Un príncipe oriental, para dar una lección a sussúbditos sobre la búsqueda de Dios, hizo reunirun día a muchos ciegos. Después ordenó quese les mostrase el mayor de sus elefantes sindecirles qué animal tenían delante. Cada ciegose acercó al elefante y le tocaron en diversaspartes de su cuerpo. Al final el príncipe preguntóqué había palpado cada uno.El que había tocado las piernas dijo que untronco arrugado de un árbol.El que había tocado la trompa, una gruesa ramanudosa. El que había tocado la cola, una ser-piente desconocida. Un muro, dijo el que habíatocado el vientre. Una pequeña colina, el quehabía tocado el lomo.Como no se ponían de acuerdo entre ellos,comenzaron a discutir. El príncipe interrumpió ladiscusión:- Esta pequeña muestra os hacer ver cómo delas grandes cosas conocemos muy poco, y deDios casi nada.Parábola hindú
830. {TC “”} ANTICREACIÓN
Al fin, el hombre destruyó el cielo y la tierra.La tierra era bella y fértil,la luz brillaba en las montañas y los mares,y el espíritu de Dios llenaba el universo.Y el hombre dijo:“Posea yo todo el poderen el cielo y en la tierra”.
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ALEGRÍAS RECOBRADAS Del complejo de culpa al gozo de la gloria