sobrevengan continua firme hastael final para alcanzar aquello queDios le prometió.La escritura dice que Josué y Calebmantuvieron la determinación ensus vidas y por causa de esadeterminación, Moisés les dijo quetodos los que le habían llevado uninforme negativo terminaríanperdiendo la oportunidad de entrara la plenitud de las promesas yque iban a morir tan solomirándola de lejos. Pero tambiénles dijo que ellos dos, junto a unanueva generación que se levantaría, iban a conquistar esatierra. Después de que pasaroncuarenta y cinco años, ya estandoen la tierra, Caleb se acordó queMoisés le había dicho que tambiénun monte sería su heredad. Peroen ese monte habitaban losgigantes de Anac. Ese era el lugardonde había mayor oposición. ACaleb le tocó el lugar más difícilpor conquistar. Pero a pesar deeso le dijo a Josué, quien para eseentonces era el líder del pueblo deIsrael, que se sentía con el mismoentusiasmos de hacía cuarenta ycinco años atrás. Después depasar tantos años en el desierto yver toda esa generación morirCaleb a los ochenta y cinco añosdijo (parafraseado): “Todavía estoytan fuerte, todavía tengo la mismafe, todavía le sigo creyendo ytodavía quiero conquistar laspromesas de Dios para mi vida”.Podemos extraer de este párrafoalgunas reflexiones:Dice: “Ahora pues, dame esemonte”El pueblo de Israel entró pordiferentes espacios de la tierra deCanaán y fue quedando un montesin conquistar donde habitaban losgigantes, y ese monte quedó paralo último. Cuantas veces nos pasalo mismo en nuestra vida personal,que vamos obteniendo conquistasy postergando algunos desafíosimportantes para más adelante.Las cosas más difíciles tendemos adejarlas pendientes para despuésy también así con esos problemasque no solucionamos por estarocupados con lo inmediato. Pero ala larga se van transformando engigantes que tendremos queenfrentar en algún momento denuestra vida.
“Conquista temas pendientes”
Caleb dijo: "Tengo un desafio,tengo enemigos que no pudeconquistar y todavía pero tengo laactitud, la disposición y el ánimopara poder conquistarlos". Y si nosotros no terminamos devencer a esos enemigos interiorescomo la incredulidad, los temores,los traumas, la tristeza, ladepresión, enfermedades cada vezse robustecerán mástransformándose en gigantes.Dios quiere derribar nuestrosgigantes, Él quiere que tomemosese monte en este año. Diosquiere que los enfrentemos con elPoder del Espíritu Santo paravencerlos.Caleb le dijo a su amigo, a suconsiervo, a su compañero demilicia que le diera la oportunidadde conquistar aquello que Moisésle había dicho que le pertenecía, locual había sido cuarenta y cincoaños atrás.Las palabras de Dios no envejecen
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