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SALVEMOS EL BOSQUE DE TLALPAN
PARTE IRosario Casco Montoya*
Presidente de Probosque de Tlalpan, A. C.
El Bosque de Tlalpan ocupa el segundo lugar en importancia en el Distrito Federal,después de Chapultepec. Abarca cerca de 253 hectáreas que significa una superficieequivalente a la tercera sección del Bosque de Chapultepec. Antiguamente, los terrenosdel Bosque pertenecieron a la empresa Fábricas de Papel Loreto y Peña Pobre S.A.,mismos que fueron adquiridos por el Gobierno del Distrito Federal en 1968, paraestablecer un parque-zoológico que, como tal, funcionó hasta 1988.Los terrenos del Bosque de Tlalpan actualmente forman parte del patrimonio delGobierno del Distrito Federal, pues fueron adquiridos por contrato de compraventa defecha 13 de noviembre de 1968, y protocolizados en la escritura pública número 15160,otorgada ante la fe del Notario Público número 113 del Distrito Federal.El Bosque de Tlalpan, ubicado en una zona de roca basáltica del cerro conocido como elChichinautzin, con un tipo de vegetación y de fauna silvestre representativos delecosistema del pedregal del Valle de México, tiene una importancia ecológicafundamental debido a sus características biogeomorfológicas y de clima, ya que suvegetación y suelo favorecen la recarga de los mantos acuíferos, son reguladores delclima, productores de oxígeno y constituyen áreas verdes de recreación y esparcimientopara la población. A pesar de que el área fue reforestada con especies exóticas, sepueden encontrar relictos con vegetación de encinos y matorral xerófito, propios delpedregal de San Ángel. Se encuentran alrededor de 206 especies vegetales, entre la quedestacan aquéllas con estatus de protección, como son el colorín (
 Eritrina coralloides
),fresno (
Fraxinus uhdei
), palmita (
Furcraea bedinghausii
) y una especie de orquidea(
 Bletia urbana
). Asimismo, se reportan 134 especies de fauna, entre las que seencuentran el cincuate (
Phituophis deppei
), gavilán pechirrufo (
 Accipiter striatus
) y lavíbora de cascabel (
Crotalus molossus
). Especies sin duda en extinción.Otros aspectos de relevancia son, la presencia en el área de la pirámide de Teotongo, así como, la tradición del área como sitio idóneo para el desarrollo de actividadesdeportivas y es un sitio emblemático para todos los tlalpenses.
 
Precisamente por su importancia ambiental, social y cultural el 24 de octubre de 1997 sepublicó en el Diario Oficial de la Federación, la Declaratoria por la que se establececomo área natural protegida, bajo la categoría de parque urbano, al Bosque de Tlalpan.En dicha Declaratoria se especifica que debido a que dicho terreno está rodeado de áreasurbanizadas, ha sido objeto de vertimientos de ciertos tipos de residuos, como son labasura y afluentes residuales domésticos, así como los producidos por las excavacionesy la construcción de edificios y viviendas, lo que ha provocado la perturbación de losprocesos ecológicos naturales en esta zona. De no tomarse medidas inmediatas quepreserven el lugar, se generarán mayores perturbaciones ambientales como cambios deuso de suelo, lo que agravaría su situación ambiental.En su Declaratoria, se especifica (y ello es muy claro) que sólo se podrán realizaractividades tendientes a la conservación de sus ecosistemas naturales, restauraciónecológica, mantenimiento de áreas verdes y espacios abiertos y recreación yesparcimiento, así como aquéllas que resulten compatibles y se encuentren previstas enel programa de manejo que al efecto se expida.También se menciona en dicho documento que la normatividad estará a cargo de laSecretaría de Medio Ambiente del Distrito Federal, quien debería de elaborar para elloel Programa de manejo y sobre la Delegación de Tlalpan recaería la protección,administración, mantenimiento, vigilancia y limpieza del Bosque, con la cooperación delos vecinos de la zona y de las dependencias competentes.Pero como sucede en la mayor parte de las áreas naturales protegidas del DistritoFederal, sólo cuentan con el documento de creación ya que las distintas autoridades quehan pasado por esta ciudad no han concluido sus procesos de preservación y, enconsecuencia, siguen en un deterioro constante y sin instrumentos que los preserven. Eneste caso se encuentra el Bosque de Tlalpan, que desde 1997 se propuso la realizacióndel Programa de Manejo, el cual debería de estar publicado en un lapso de 180 días.Este documento es importantísimo para toda área natural protegida, toda vez queconstituye el instrumento rector que especifica lo que está permitido y lo que estáprohibido.Hoy en día, más de diez años después de esa encomienda, sigue sin contar con elfamoso programa de manejo, lo que aunado a su carácter urbano, este Bosque harecibido constantes agresiones en los últimos años, poniendo en riesgo el equilibrioecológico del lugar y los beneficios que los residentes capitalinos obtenemos de él como
 
recarga de los mantos acuíferos, captura de carbono, retención de partículas suspendidasy regulación del clima de la zona metropolitana de la ciudad.Lo más curioso es que sean las propias autoridades encargadas de su preservación lasque mayores agresiones le propinan. De esta manera la Delegación de Tlalpan lo utilizacomo su salón de fiestas o salón de usos múltiples, en donde organizan desde elcumpleaños del delegado y la fiesta anual de los empleados de la Delegación hastafestivales y conciertos de rock masivos, que permiten la presencia de bebidasalcohólicas y desechos sólidos, así como la contaminación por ruido queafectan lapreservación y conservación de las diversas especies de flora y fauna endémicas así como el frágil equilibrio ecológico de la zona. Si bien es cierto que en esta área naturalprotegida pueden realizarse actividades de recreación y esparcimiento, también lo esque estas actividades no deben afectar la preservación y conservación de losecosistemas naturales. Como si lo anterior fuera poco, están a punto de terminar unCentro de educación ambiental en el corazón mismo del Bosque que ya lo afectaseriamente: está concebido más bien como un centro de diversiones disfrazado deCentro de educación ambiental. El colmo fue el intento de instalar ahí una pista de hieloque por fortuna la ciudadanía logró evitar.Derivado de las constantes agresiones que sufre el Bosque de Tlalpan y de todas estasarbitrariedades, diferentes organizaciones ciudadanas como Pro Bosque de Tlalpan,Corredores y Vecinos del Bosque de Tlalpan han exigido a las diversas autoridades quesuspendan todas las actividades que afectan esta área natural protegida y que elaboren elPrograma de manejo, a través de demandas y de una intensa movilización ciudadana.De esta manera, en mayo de 2007 estas organizaciones hicieron una denuncia ante laProcuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) para quejarse delaltísimo ruido que ocasionan los conciertos multitudinarios del Festival Ollin Kan, quese extienden a lo largo de un mes durante largos fines de semana que arrancan los jueves y concluyen los domingos, del mediodía hasta la madrugada, lo que ademásocasiona gran congestionamiento vial y problemas de basura y de inseguridad. Tambiéncostearon la elaboración de un estudio para evaluar la emisión de ruido al ambiente engeneral, que provocan los conciertos. De esta manera, el 11 de mayo de 2007 a las 11 dela noche, cuando tocaba un grupo, se realizaron varios puntos de medición de ruido,determinando que en todos ellos se violaba la norma establecida para el efecto.Se ha demostrado a las autoridades el gran daño que el excesivo ruido causa a la fauna ya los habitantes.La contaminación acústica perturba las distintas actividades
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