franquismo en sus giras por todo el mundo; de hecho Casals era un exiliadorepublicano, el propio himno lo compuso en su exilio en Puerto Rico. Por suparte, Auden formó parte de las Brigadas Internacionales y esto también debióprovocar el odio franquista; incluso fue muy crítico con el Gobierno británico, alque acusó de abandonar a la República española, hasta el punto que dejó su paísy se nacionalizó norteamericano; además nunca ocultó su homosexualidad, ysitúense en lo que esto suponía a principios de los años setenta. Por si fuerapoco, el día del estreno mundial del himno, interpretado por la orquesta y corosdel Festival Casals, dirigidos por el propio maestro, de 95 años, Pau Casalspronunció aquel extraordinario discurso que proclama su catalanidad -
I’m acatalan,
empezaba- y en el que defiende la democracia poniendo, por ejemplo,la propia Cataluña como primera nación del mundo que ya en el siglo XI tuvo elprimer parlamento, incluso antes que Inglaterra.En este discurso proclamaban la paz en el mundo y contra la inhumanidadde las guerras. Por tanto, no es difícil imaginar la reacción de las autoridadesfranquistas españolas, y quien sabe si también de las propias autoridadesbritánicas, pues no podían consentir que dos de sus principales detractorespasaran a la posteridad como autores del himno de las Naciones Unidas y de lapaz, y debieron utilizar todas sus malas artes para impedirlo; y lo impidieron. Apesar suyo, Pau Casals ha pasado a la historia como un catalán universal y unacanción popular interpretada por él,
“El cant dels ocells”,
se ha convertido enun auténtico himno a la paz. Por su parte, Auden es un icono indiscutible de lapoesía inglesa y objeto de culto en las universidades norteamericanas.Señor ministro, en su respuesta advierte que las Naciones Unidas admitenla necesidad de tener un himno, si bien no aceptan sugerencias al respecto. Yoadmito que el mundo de la diplomacia es muy complicado, pero usted es undiplomático con una gran experiencia y no dudo que sabrá transmitir a lasNaciones Unidas la necesidad de reparar una injusticia histórica. Desde elámbito político hoy no existe ninguna causa que justifique dejar perder estemagnífico himno, obra de dos grandes genios y luchadores por la paz y por lademocracia, por razones ideológicas que escapan de la pugna derecha-izquierday que obedecen a pugnas entre demócratas y franquistas.No sé hasta dónde podrá llegar en su respuesta, pero no dudo que, comodemócrata y gran diplomático, y una vez que ha resurgido este tema de formaaccidental, hará lo posible por convencer a las autoridades de las NacionesUnidas para recuperar y adoptar oficialmente como himno de las NacionesUnidas y de la paz la composición de Pau Casals y Wystan Auden.Muchas gracias.La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Sampol.Señor ministro, tiene la palabra.El señor MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES Y DECOOPERACIÓN (Moratinos Cuyaubé): Muchas gracia, señora presidenta.
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