I- Introducción:
En Venezuela, al igual que en el resto de los países y en especial los de suentorno latinoamericano y en el Caribe, el fenómeno de la insolvencia seconsidera como un síntoma de grave malestar económico, el cual afecta uno omás patrimonios de personas naturales o jurídicas, y que para lograr controlarlo,superarlo y evitar reacciones en cadena que afecten a los de otros ciudadanos oentidades y empresarios, obligan a quienes los padecen o facultan a quienesresultan sus acreedores, para acudir bien sea a mecanismos de arreglovoluntarios colectivos con sus acreedores (convenios extrajudiciales de mora oliquidación, entrega del manejo de las empresas, procedimientos derefinanciamientos - no contemplados en las leyes y cuyas directrices y efectos sonproducto de la voluntad de las partes) o les permite acceder a los mecanismos judiciales de liquidación concursal contemplados en el ordenamiento, los cuálesprocuran remedios
ad hoc
impuestos y controlados a través de la intervención deun órgano judicial o bajo su tutela y con miras a mantener la igualdad entre losacreedores o producir la recuperación del potencial de esas empresas ypatrimonios.La insolvencia es en Venezuela, como en otros sistemas jurídicos de laregión, la manifestación material típica de esas anomalías patrimoniales, elsíntoma mas relevante de esas crisis económicas, las cuáles cabe destacar,además, suelen presentarse cíclicamente, pero obviamente toman particular importancia por su cantidad y efectos en períodos de inestabilidad económica, dealta inflación, etc.Tal anomalía, por lo general, al producirse, a su vez, enferma otrospatrimonios, de tal manera que sumada a los problemas que comportan esassituaciones atípicas económicas, las retroalimentan y agravan sus consecuencias.En el caso concreto venezolano, precisa aclarar de una vez que en lapráctica, son pocos los casos donde por intermedio de dichos mecanismos judiciales, se logra superar esa sintomatología anómala, o en los que se obtienenresultados satisfactorios o conformes con las previsiones bajo las cuáles seresolvió acometerlos.La experiencia ha sido y sigue siendo de que resulta muy baja larecuperación para los acreedores, que dichos procesos son altamente costosos ydemorados, poco confiables, todo lo cual deriva, cuando menos en Venezuela, deun inadecuado funcionamiento del Poder Judicial, quien por lo general no tieneadecuada preparación para dichos casos
, a lo que debe añadirse que nuestrasnormativas sobre dichos procesos judiciales son obsoletas, el sistema no prevéque los auxiliares de justicia a cuyo cargo se encuentra la conducción del procesode liquidación, sean personas idóneas o preparadas para lograr los mejoresresultados, y en fin todo ello provoca una considerable falta de credibilidad endichos recursos judiciales.En torno a las experiencias extrajudiciales, no son muchos los casos que sepuedan encontrar en la práctica sobre acuerdos de mora, control de
World BankLatin American and Caribbean Insolvency Workshop (Mexico City, 2000)
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