2
del entierro decente... Record\u00f3 las moscas y la descomposici\u00f3n, la
temperatura de cincuenta grados...
Y ahora, dieciocho a\u00f1os despu\u00e9s, cuando despertaba por las noches
parec\u00eda flotar a su alrededor como una presencia maligna el mismo olor de
la corrupci\u00f3n f\u00e9tida.
Aylett era, primero y por encima de todo, un hombre racional,
acostumbrado a enfrentarse a los hechos. Sus conocimientos del misterio de
\u00c1frica, de sus lugares rec\u00f3nditos y sus selvas, de su espectral atm\u00f3sfera,
eran tan completos como el de cualquier hombre blanco \u2014 sonri\u00f3
fantasiosamente al recalcarse a s\u00ed mismo lo peque\u00f1os que eran \u00e9stos \u2014 y
buscar\u00eda alguna raz\u00f3n concreta que explicara ese vac\u00edo de a\u00f1os estrechado
con ese horrible hedor. Si fracasaba en conseguir una soluci\u00f3n satisfactoria,
se ver\u00eda obligado a concluir que ya era hora de regresar a casa con un largo
permiso.
Con cautela, como era propio de un hombre con su experiencia
sobre los modos de los dioses oscuros, indag\u00f3 en la profundidad de su
alma, pero no pudo encontrar la respuesta que buscaba.
En el distrito s\u00f3lo hab\u00eda una conexi\u00f3n entre \u00e9l y la Mesopotamia de
1915 \u2014 un tal John Sinclair, retirado del Ej\u00e9rcito de la India \u2014, pero esa
conexi\u00f3n ya era un eslab\u00f3n roto bastante antes de la primera aparici\u00f3n de
esas asquerosas pesadillas.
Sinclair hab\u00eda sido un camarada oficial en los viejos d\u00edas, y,
siguiendo el consejo de Aylett, se hab\u00eda instalado en unos miles de acres de
tierra virgen en el comparativamente desconocido distrito de Nswadzi
apenas terminar la guerra. Pero hab\u00eda muerto hac\u00eda m\u00e1s de un a\u00f1o, y, lo que
era m\u00e1s importante, lo hab\u00eda hecho de manera natural. El mismo Aylett
hab\u00eda estado presente en la muerte de su amigo.
1 Original: White zombie in \u201cDevils\u2019 Drums\u201d, London: Philip Allan, 1933. Trad. El\u00edas
Leave a Comment