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Hacia un nuevo proyecto político y organizativo
Este siglo ha comenzado con grandes transformaciones sociales y económicas, con grandesmutaciones en la evolución de pueblos y culturas ante la insaciable maquinaria de unmercado que no reconoce más valor que la plusvalía de sus negocios. Una globalizaciónneoliberal causante de enormes desigualdades geopolíticas, y provocador de una crisiseconómica que pretende superarse a través de medidas que los mercados imponen agobiernos sin pudor alguno, configurándose una escala de poder que pervierte el modelo político – democracia parlamentaria – instalado en las llamadas democracias occidentales.Estamos, pues, ante un neoliberalismo que, desde determinados centros de poder, instaurade facto la dictadura del mercado sobre la voluntad popular de pueblos, naciones e, incluso,Estados.Euskal Herria avanza, en este siglo XXI, con energías renovadas recogiendo los esfuerzos yanhelos de tantas generaciones que han luchado para que sea reconocido como pueblo ydueña de su destino.Todas las estrategias desarrolladas para la asimilación de nuestra identidad política, culturaly social han fracasado ante la resistencia y perseverancia de un pueblo que, arraigado en su pasado, quiere seguir aportando a la comunidad internacional su historia y realidad comonación y cultura específica.Euskal Herria refleja la vitalidad de un pueblo en lucha por su soberanía y futuro en todaslas dimensiones. Un pueblo que, como tantos otros, persigue disponer de personalidad jurídica e institucional que le permita dotarse de capacidades políticas para un desarrolloeconómico, social y cultural integrado, solidario y adaptado a sus características. Unosanhelos y objetivos que, en los últimos años, han posibilitado la constitución de nuevosEstados tanto en Europa como en el resto del mundo.En un mundo de grandes interdependencias políticas y económicas la lucha por el legítimoderecho a ser y decidir, por abrir el camino que nos lleve a constituir un status político deindependencia que permita abordar modelos económicos, sociales y culturales acordes anuestras dimensiones, características y capitales humanos y culturales, sigue siendo unaseña de identidad incuestionable del Pueblo Vasco en toda su historia.La soberanía de los pueblos es para nosotras y nosotros, además de una lucha justa para laaportación de culturas al patrimonio universal, una lucha por espacios de democracia política, económica y social que permitan a sus mujeres y hombres desarrollar valores desolidaridad y equidad en sus respectivos ámbitos.En este sentido queremos remarcar que Euskal Herria, con la referencia histórica del Reinode Navarra como primera estatalidad, es un pueblo, una nación, un sujeto político al que leasisten los derechos democráticos establecidos en la Declaración Universal de los Derechosde los Pueblos aprobada en Argel en 1976.Unos derechos democráticos que, sin hipotecas ni limitaciones, le deben permitir a EuskalHerria definir libre y democráticamente su modelo político y económico de relaciones tanto
 
externas como internas. Este objetivo básico y democrático, permanentemente negado por  posiciones jacobinas, pseudocolonialistas y/o asimilacionistas, está marcando la historia denuestro pueblo siendo motivo de confrontación, sufrimiento e inestabilidad política,económica y social.El modelo constitucional-estatutario establecido al inicio de la transición postfranquista, bajo una estrategia asimilacionista de la realidad plurinacional y pivotado en unavertebración territorial artificial, se ha convertido para el Estado español en un lastre político y económico que necesita inevitablemente de cambios estructurales. Es, paranosotras y nosotros, inevitable e imprescindible la apertura de un debate estratégico sobre elmodelo territorial, el estado plurinacional y los derechos de la nación vasca. Un debate quevaya situando los mimbres de una segunda transición e integrado en la nueva fase política ala que queremos aportar de forma constructiva y eficaz.Igualmente, las estrategias uniformizadoras de los sucesivos gobiernos de Paris no hanlogrado anular la exigencia de sectores poticos, sindicales y populares por unreconocimiento nacional y demanda de institucionalización propia, consolidando una masacrítica con una gran proyección y futuro.Ante el nuevo escenario en el que estamos inmersos, y que algunos desean evitar  perpetuando una fase política de imposición y negación, entendemos que el pueblo abertzaley de izquierdas necesita dotarse de un nuevo proyecto político y organizativo que, naciendode la realidad y condiciones actuales, se proyecte en el futuro como el instrumento decompromiso para la consecución de la independencia y el socialismo.Con esas referencias estratégicas impulsaremos un proyecto político con propuestas tácticasfavorecedoras del ineludible proceso de acumulacn de fuerzas independentistas ysoberanistas progresistas, con capacidad e ilusión para modificar las correlaciones defuerzas sociales e institucionales, e ir paulatinamente provocando cambios políticos ysociales en la senda de los objetivos estratégicos.Un nuevo proyecto político y organizativo comprometido con el logro de un escenario de paz y respeto de todos los derechos, e involucrado en la dinamización de un proceso dediálogo y negociación hacia un acuerdo político que resuelva integralmente el conflicto,traiga a casa a todas las presas y presos, exiliados y exiliadas, e instale un marco denormalización política y democrática. En este sentido, entendemos tal acuerdo democráticocomo el espacio de encuentro de todas las culturas y expresiones políticas de nuestrosterritorios vascos, y sustentado sobre dos ejes ineludibles: existencia y reconocimiento de lanación vasca, y respeto a la actual y futura voluntad popular democrática de su ciudadaníaen la determinación tanto del modelo institucional interno como las relaciones externas. Esdecir, apostamos por un proyecto político que sitúe la voluntad democráticamente expresada por la ciudadanía como único motor y garante de su evolución política y considere, asímismo, a la clase trabajadora su referencia básica en el objetivo de lograr una sociedad más justa y equitativa. Para ello se tendrá en cuenta la asimétrica situación de las mujeresrespecto a los hombres, y así garantizar la igualdad de oportunidades.Así pues presentamos estas bases para impulsar un nuevo proyecto político identificado ycomprometido con:
 
La Independencia
Porque la independencia es el único modo de asegurar el pleno desarrollo de Euskal Herria. Necesitamos de todos los instrumentos a nuestro alcance para poder desarrollarnos en todoslos ámbitos sin límite alguno. Y esto sólo es posible actualmente por medio de la formaciónde un Estado que responda a las necesidades de su ciudadanía, estableciendo desde nuestrasoberanía relaciones de igualdad con otros estados, pueblos y naciones.
La Euskaldunización
 Porque el Euskara no es sólo la lengua propia y originaria de Euskal Herria, es también patrimonio de la humanidad. Y es a nosotras y nosotros, a la ciudadanía vasca, a la que noscorresponde asegurar el desarrollo pleno de nuestra lengua, la lengua nacional. PorqueEuskal Herria es el territorio del Euskara, necesitamos construir un país euskaldunconformado por una ciudadanía pluricultural y multilingüe.
El Socialismo
Porque ante el actual sistema capitalista, patriarcal y modelo neoliberal queremos ofrecer una visión alternativa de modelo económico, político y social creíble y sostenible con unamayoría social trabajadora como protagonista principal en el logro de una sociedad justa,igualitaria y progresista. Todo ello actualizando las estrategias de izquierda encaminadas ala consecución de una sociedad liberada de las relaciones sociales de dominación. Lamateria prima fundamental en el desarrollo pleno de los derechos individuales y colectivosen que se basa ese modelo son las mujeres y hombres de Euskal Herria, sus capacidades ydisposición a construir un socialismo del siglo XXI en las coordenadas políticas yeconómicas en que se sitúa nuestra nación.
El futuro en una paz basada en la justicia y en la libertad
Porque la paz no es sólo ausencia de violencia, sino el baluarte de un modelo social basadoen la democracia y en la justicia social. Por ello, toda expresión de violencia e imposicióndebe desaparecer de este país, y el conjunto de los derechos humanos, superando su actualvisión androcéntrica, los derechos civiles, políticos, socioeconómicos y culturales deben ser respetados, así como promovidas las condiciones para que sean reales y efectivos. Porqueserá el respeto al conjunto de los derechos de toda la ciudadanía de este país el queconsolide de forma definitiva, a través del dialogo participativo, la negociación y el acuerdodemocrático, una paz estable y duradera para Euskal Herria, donde mujeres y hombresdecidan, sin limitaciones ni hipoteca alguna, sobre su futuro en un país libre.
El Feminismo
Porque la opresión estructural que sufren las mujeres exige que el proyecto para cambiar lasituación que vivimos sea integral; que contemple iniciativas para transformar la realidadsocial, económica, política e ideológica. El patriarcado no sólo permanece y se reproduce,sino que es inherente a la sociedad capitalista actual. Y para ello perpetúa la relación jerárquica y de poder sobre las mujeres. Necesita perpetuar la división sexual del trabajo,condenando a las mujeres a sufrir una situación de subsidiariedad en todos los ámbitos de lavida. En el siglo XXI, es necesario establecer unas relaciones que tengan como principio laigualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres.
La solidaridad internacionalista y antiimperialista entre los pueblos

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