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LA INFORMACIÓN COMO HERRAMIENTA PARA LA PROTECCIÓNDE LOS DERECHOS HUMANOS
I. EL DERECHO A LA INFORMACIÓN
Buscar y recibir información es un derecho fundamental con expresa consagración en elDerecho Internacional de los Derechos Humanos, tanto en la Convención Americana sobreDerechos Humanos (en adelante, CADH, artículo 13), como en el Pacto Internacional de DerechosCiviles y Políticos (artículo 19) y en la Declaración Universal de Derechos Humanos (artículoXIX).Todos estos instrumentos fueron ratificados por el Estado argentino e incorporados a laConstitución Nacional en la reforma de 1994 (artículo 75 inciso 22 CN). No obstante, puedesostenerse que la consagración constitucional del derecho a la información ya había tenido lugaren el artículo 14, que recepta el derecho a peticionar a las autoridades y a expresar las ideas porla prensa.El acceso a la información, en tanto derecho, guarda íntima vinculación con uno de loselementos diferenciales de la República como forma de organización política: el principio de lapublicidad de los actos de gobierno. El artículo 1 de nuestra Constitución Nacional, al establecerun sistema de gobierno democrático y republicano, otorga a la ciudadanía una función central en lagestión de la cosa pública. No sólo le reserva la función de elegir al gobierno y gobernar a travésde sus representantes, sino que le asigna una labor permanente de colaboración y controlrespecto de las autoridades constituidas
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.Con el fin de asegurar el efectivo cumplimiento de esta función, el constituyente hagarantizado el derecho a la libertad de expresión, el derecho de acceso a la información, la publicidadde los actos de gobierno y de los archivos y registros públicos.Fruto del derecho a la información y del principio republicano de publicidad de los actos degobierno, surge un derecho fundamental consagrado por las democracias modernas: el de
 
accesoa la información pública. Éste confiere a las personas la facultad de conocer la informacióncontenida en archivos, estadísticas o registros en poder del Estado y, por lo tanto, representa uninstrumento imprescindible para concretar la participación de los ciudadanos en los asuntospúblicos.El marco conceptual hasta aquí expuesto —del que se desprende que el acceso a lainformación pública es un derecho fundamental— permite enmarcar el trabajo del Centro deEstudios Legales y Sociales (CELS) en la materia.El CELS es una organización no gubernamental que trabaja para la promoción yprotección de los derechos humanos y el fortalecimiento del sistema democrático y el Estado deDerecho en Argentina. Su objetivo central es promover y asegurar la vigencia efectiva de losderechos humanos en el marco del sistema democrático.A continuación se repasará la labor del CELS en lo relativo a la utilización y elfortalecimiento del derecho a la información como herramienta fundamental del sistema democráticoy republicano de gobierno para la protección de los derechos humanos.
II. EL EJERCICIO DEL DERECHO A LA INFORMACIÓNII.1 La información como bien directo
Una primera variante del derecho de acceso a la información se encuentra en aquelloscasos en que el objeto central del reclamo es la información en sí misma. Si bien ésta siempretiene carácter instrumental, y guarda relación con el ejercicio de otro derecho, hay ocasiones en
 
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Cf. Abramovich, V., Courtis C., “El acceso a la información como derecho”
,
en
Anuario de Derecho a la comunicación 
,Ed. Siglo XXI- Catálogos, 2000, Buenos Aires, Argentina.
 
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que los datos reclamados son el principal objetivo, y el derecho se satisface en gran medida consu obtención.Aquí pueden enmarcarse dos usos fundamentales:
a.
 
Derecho a la libertad de investigación y acceso a información pública 
Este derecho, establecido en el artículo IV de la Declaración Americana de los Derechos yDeberes del Hombre, justifica el acceso a la información simplemente como vía de obtención dedatos. Cuando el objeto de la investigación son conductas, datos o políticas públicas, genera unaobligación de colaboración por parte del Estado. Este uso del derecho fue alegado exitosamenteen la causa
“Tiscornia” 
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.
En febrero de 1996, en el marco de una investigación del programa Violencia Institucional y SeguridadCiudadana el CELS solicitó al jefe de la Policía Federal la siguiente información: cifras sobre personalpolicial muerto y herido en cumplimiento del deber para el período 1989-1995, y estadísticas de detencionespor averiguación de identidad y por edictos contravencionales durante 1995.Luego de varios meses sin obtener una respuesta formal, se presentó ante la Policía Federal unreclamo administrativo de pronto despacho, a fin de que la autoridad se expidiera sobre la solicitudrealizada. Tampoco hubo respuesta.Finalmente, se optó por considerar esta conducta como una denegación tácita a la petición formuladaoportunamente y, en octubre de 1996, se presentó un amparo judicial ante el fuero contenciosoadministrativo federal contra el Ministerio del Interior —Policía Federal Argentina— por la violación de lossiguientes derechos constitucionales: 1) derecho a la información y acceso a los documentos públicos; 2)derecho a una información adecuada y veraz y control de la calidad y eficacia de los servicios públicos; 3)derecho a la libertad científica.Los fundamentos de la acción fueron los siguientes:
i.
 
Derecho a la información
La falta de contestación de la Policía Federal vulneró el derecho a la información administrativa, o elderecho de buscar y recibir información del Estado contenida en documentos o archivos públicos.Concretamente, el Estado violó el derecho de todo ciudadano a recibir información, relacionadoíntimamente con el principio administrativo de transparencia de la administración y con la regla republicanade publicidad de los actos de gobierno.
ii.
 
Información adecuada y veraz y control de la calidad y eficacia del serviciopúblico
 
La actividad estatal que debe brindar seguridad —a través de las distintas fuerzas policiales— no sólopuede ser controlada por los ciudadanos en defensa de sus libertades también puede ser monitoreada porellos en tanto usuarios de un servicio público, en defensa de su propia seguridad, sus intereseseconómicos, y del objetivo de alcanzar su óptima calidad y eficacia. Para este fin, el derecho de losusuarios y consumidores a una información adecuada y veraz es también una expresión del derecho a lainformación.
iii.
 
Libertad de investigación científica
La actividad de investigación vinculada a la actuación de cualquier organismo del Estado requiere elacceso a los registros, archivos y documentación pública, en particular a las estadísticas oficiales.El 28 de mayo de 1997, el Juzgado Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal Nº 5 hizo lugar ala acción de amparo y ordenó al organismo policial que cesara en su renuencia a brindar la informaciónrequerida.La decisión se fundamentó en que, por el principio de igualdad ante la ley, tanto los distintosorganismos de control del Estado como todo ciudadano interesado en los asuntos públicos tienen derechode acceder a la información pública que se garantiza a los partidos políticos en el artículo 38 de laConstitución Nacional. El fallo indicó que el derecho ciudadano de acceder a la información pública no es
 
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Boletín CELS,
Año 9, Nº 41, diciembre 1997.
 
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más que la aplicación directa del principio republicano de la publicidad de los actos de gobierno, requisitoesencial de todos los actos emanados de cualquier órgano del Estado.La Policía Federal presentó un recurso de apelación, pero el 17 de diciembre de 1997 la Sala III de laCámara en lo Contencioso Administrativo Federal confirmó el fallo de primera instancia.
Mediante este caso, los tribunales afirmaron la existencia de un derecho de acceso a lainformación en cabeza de todos los ciudadanos en general, obligando al Estado a adoptar unaconducta positiva tendiente a satisfacer el pedido de información planteado.En cuanto a la legitimidad de una organización no gubernamental de derechos humanospara plantear dicha acción, la Cámara sostuvo que “la legitimación activa para accionar contra elEstado a fin de garantizar el derecho a la información pedida oportunamente resulta suficiente atenor de los propósitos del Centro de Estudios Legales y Sociales incluidos en su estatuto comoasociación civil sin fines de lucro, entre los que se encuentran realizar investigaciones y estudiosen el ámbito de las relaciones entre el derecho y la sociedad dirigidos a la defensa de la dignidadde la persona humana en tanto miembro de la sociedad".Paralelamente, la sentencia fijó el principio de que la acción de amparo era la vía idóneapara reclamar el derecho de acceso a la información pública.
b.
 
Derecho al acceso a datos personales 
Un segundo ejemplo en que el objeto del reclamo es la propia información reside en elderecho al acceso a los datos personales almacenados en bancos de datos públicos (e inclusoen bancos de datos privados destinados a proveer informes). Este uso del derecho fueincorporado expresamente en nuestro orden jurídico, bajo la figura de “habeas data”, a partir de lareforma constitucional de 1994 (artículo 43 CN).El instituto de habeas data puede considerarse como un importante mecanismo defiscalización, y también aporta ejemplos interesantes acerca de los alcances del derecho al accesoa la información.En noviembre de 1996 el CELS presentó una acción de habeas data ante el fuerocontencioso administrativo federal por la que solicitó al Ministerio del Interior que hiciera públicatoda la información que tuviera sobre la entidad
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. La información que se pretendía sin duda estabarelacionada con la fiscalización de la actividad de las fuerzas de seguridad en nuestro país.
El pedido se originó en la inquietud que provocó al CELS la difusión periodística, en el mes deseptiembre del mismo año, de un informe de inteligencia que habría elevado la Policía Federal al Ministeriodel Interior, y éste a legisladores del Partido Justicialista, referido a las actividades desarrolladas pordirigentes y militantes de partidos políticos, organizaciones no gubernamentales y ciudadanos, en villasde emergencia, barrios carenciados, complejos barriales y asentamientos de la Capital Federal. El tipo deinformación detallada en el reporte no respondía a las actividades propias de la institución que lo realizó,sino que brindaba datos personales, aspectos de la cotidianeidad, intimidad, tendencias políticas yespirituales de los habitantes de dichos lugares y de los grupos e instituciones mencionados, enmanifiesta contradicción con la legislación vigente en materia de seguridad y protección de los derechoshumanos.
Si bien las distintas fuerzas de seguridad contestaron que no poseían información sobre elCELS, se trató de la primera acción de habeas data presentada por una organización dederechos humanos desde la incorporación de la figura a nuestro ordenamiento jurídico.A su vez, en diciembre de 2001, el CELS patrocinó a un particular en una acción dehabeas data contra el Consejo de la Magistratura de la Provincia de Buenos Aires.
Fabian Cacivio se había presentado a un concurso público para cubrir vacantes en el Poder Judicial dela Provincia de Buenos Aires, pero no había resultado ternado. La petición tuvo por fin conocer losantecedentes personales que aquella entidad colectó, pues de ellos podría desprenderse informaciónerrónea sobre Cacivio que hubiera frustrado su inclusión en las ternas. En este caso también la búsqueda
 
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Diario Clarín, 18/11/1996.
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