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Revista Venezolana de Urología urología general experimental e investigaciónRev Ven Urol 1992;42(3-4):69-72
Derivación urinaria interna
FRANCISCO FARIÑAS*, BAUDILIO ORTIZ**, FROSCA RAMIREZ**Palabras claves: . Obstrucción urinaria, Derivaciones urinarias, Catéter doble jota.*Profesor Agregado, Escuela de Medicina Luis Razetti, Universidad Central de Venezuela. **Magíster Scientiarum de la XXIV Promoción Postgrado de Urología, Escuela Luis Razetti, UCV
 Resumen:
Presentamos 33 casos de derivaciónurinaria interna mediante el uso de catéteres doble jota, colocados por vía endoscópica en 15 casos ydurante un procedimiento quirúrgico abierto en 17 casos. Los 33 casos fueron atendidos en el  Hospital Universitario de Caracas, durante losaños 1986-1990. La edad promedio de los pacientes fue de 26 años. informamos de laderivación, asi como de nuestros resultados encuanto a:
 
 Duración del catéter: máximo 420 días,mínima 7 días, con un promedio de 90 días.
 
 Niveles de creatinina: 5 pacientes portadoresde un riñón único con creatinina elevadamejoraron su cuadro de insuficiencia renal al colocarles el catéter doble jota en las primeras 24 horas. Asimismo, en pacientescon 2 riñones obtruidos y cifras elevadas decreatinina, los valores retornaron a lanormalidad al colocarles el catéter doble jota.
 
 Infección: no se demostró cuadro deinfección producido por el catéter doble jotaal realizar los controles de dichos pacientesmediante los exámenes de orina y urocultivo.
 
 Permeabilidad: se realizaron estudiosradiológicos de la derivación urinaria,comprobándose la integridad y permeabilidad del tracto urinario alto condicho catéter.
 
Complicaciones: Solamente 2, inherentes a latécnica de colocación del catéter.
 Summary:
We report the use of double J cathetersin 33 patients with internal urinary diversion, 15 of which were performed vía endoscopy and17 during conventional open surgical pracedure. All patients were attended at the "Hospital Universitario de Caracasl', during 1986-1990.Mean age was 26 years.
 
 Duration of catheter: maximum 420 days,minimum 7 days, mean 90 days.
 
Creatinine levels: 5 patients with only onekidney and high creatinine levels improved the renal failure after placement of double J catheters within 24 hours. Similarly in patients with 2 obstructed kidneys and highlevels of creatinine, this levels went back tanormal after placement of catheters.
 
 Infection: there was no infectionsdemonstrated by urine analysis and urineculture.
 
 Permeability: integrity and permeabilityofurinary derivation was assessed byradiological studies.
 
Complications: only 2, related ta theinsertions technique.
INTRODUCCIÓN
La colocación endoscópica de un catéter ure- teral,autofijable interno es una adición eficaz en eltratamiento de pacientes con obstrucción ure- teralo fístulas urinarias, obviando la intervenciónquirúrgica convencional (1,2).En base a este hecho decidimos investigar lasventajas que tienen las derivaciones urinarias in-ternas, para la función renal y permeabilidad deltracto urinario superior, utilizando un catéter dobleJde silastic, autoajustable y de larga duración, co-locado dentro del sistema urinario alto (Figura 1).Los candidatos potenciales para este procedi-miento simple y efectivo, fueron pacientes conobstrucción y/o fístulas urinarias post-quirúrgicas,fibrosis retroperitoneal, obstrucción congénita de launión ureteropiélica, así como las obstrucciones por procesos malignos del tracto urinario bajo otejidos circunvecinos que lo invaden (2).
 
Revista Venezolana de Urología urología general experimental e investigaciónRev Ven Urol 1992;42(3-4):69-72
Figura 1. Modelos de catéter doble J.En los pacientes con enfermedad diseminadamaligna, la derivación urinaria interna ofrece laoportunidad para mejorar la calidad de vida sin elriesgo quirúrgico o la morbilidad potencial de laderivación con cirugía abierta (2).Desde 1951 existen numerosos reportes del uso decatéteres ureterales para el drenaje interno deltracto urinario obstruido, pero fue en 1967 queZwinskid, Fettchy y Wilkinson, originalmentedescribieron el uso de una fístula ureteral desilicone introducida mediante cistoscopia, para elmanejo de las estrecheces ureterales de diversosorígenes (2,3).A partir de ese momento se realizaron numerososinventos hasta 1976 cuando Mardis introduce eluso de un catéter angiográfico con un extremoenrollado como catéter ureretal, éste tenía laventaja que al colocarse adecuadamente en la pelvis renal o cálices superiores actuaba con unmecanismo de anclaje, previniendo la migraciónhacia abajo (2,3).Los problemas encontrados en los pacientes conobstrucción ureteral tratados con catéteresureterales de polietileno con una sola J, erandebidos en su mayoría a la migración proximal eirrigación de la mucosa vesical por la pestaña distal(4,5). Es así como surge en 1978 un catéter doble J,limitando la migración, minimizando los efectosirritativos colaterales y facilitando su colocación(5).Los catéteres doble J ofrecen por lo tanto, laventaja de su fácil inserción endoscópica,tolerancia excepcional y mayor resistencia a lasincrustaciones. Son catéteres colocados paraderivación ureteral temporal o permanente (2,6).La obstrucción del árbol urinario alto (desde elriñón hasta la unión ureterovesical), alcanza unafrecuencia aproximada del 20% de los casos queameritan tratamiento quirúrgico del Servicio deUrología del Hospital Universitario de Caracas(HUC); cuando la obstrucción ameritaba unaderivación temporal o definitiva, ésta comúnmentese realizaba hacia el exterior por cirugía abierta.Desde 1986 hemos venido desarrollando la técnicade derivación urinaria interna, mediante el uso decatéteres ureterales doble J a permanencia,transformando la técnica quirúrgica tradicional, lasindicaciones, conducta, disminuyendo los costos, eltiempo de hospitalización y el trauma del paciente.
MATERIAL Y MÉTODO
Entre enero de 1986 y mayo de 1990, los pacientesdel Servicio de Urología del HUC, incluidos eneste trabajo reunían las siguientes condiciones:1)
 
Tenían obstrucción urinaria alta: entre la pelvis renal y la unión ureterovesical.2)
 
Eran mayores de 18 años.Una vez seleccionados se les sometió al procedimiento quirúrgico siguiendo las pautas delServicio para la asistencia médica, incluyendo lademostración del sitio de la obstrucción, medianteuna o las tres exploraciones siguientes si estuvieranindicadas:1)
 
Urografía de eliminación.2)
 
Ureteropielografía enterógrada o retrógrada.3)
 
Ureterorenoscopia.Todos los procedimientos fueron realizados por losmédicos autores actuando como cirujano y/o primer ayudante. Utilizamos un nuevo catéter desilastic tipo doble J el cual es autofijable y de largaduración dentro del organismo, tratando deinvestigar sus ventajas y desventajas. Los catéteresfueron obtenidos a través de las casasdistribuidoras en e1 comercio local. Nuestra investigación se basó en la evaluación dela permeabilidad del tracto urinario donde secolocó el catéter doble jota, mediante el empleo deurografía de eliminación y/o ureteropielografía; yde las infecciones mediante exámenes de orina yurocultivos. Nuestros hallazgos fueron comparadoscon un grupo sometido a otro tipo de derivaciónurinaria.
 
Revista Venezolana de Urología urología general experimental e investigaciónRev Ven Urol 1992;42(3-4):69-72
A todos los pacientes se les llenó una ficha quesirvió para la recolección de datos e identificaciónde cada caso. La ficha especificó: nombre, númerode historia, sexo, diagnóstico preoperatorio, fechadel procedimiento, tipo de procedimientorealizado.Del total de 33 pacientes incluidos en el trabajo, 24 pertenecían al sexo femenino y 9 al sexomasculino. El promedio de edad fue de 26 años conun rango entre 18 y 80 años.Las causas que motivaron la derivación urinariainterna fueron: traumatismos en 2 pacientes yobstrucción en 31 pacientes. De los 31 casos deobstrucción, 25 fueron intrínsecas y 6 extrínsecas.El total de derivaciones urinarias realizado fue de41. A 9 pacientes se les realizó la derivaciónurinaria durante la cirugía abierta y a 15 por víaendoscópica.La obstrucción intrínseca representó el mayor número de casos; dentro de estos casos la litiasisrepresentó el primer grupo (Fi gura 2), seguido por el grupo de las estenosis ureterales.Las causas extrínsecas representaron el tercer grupo de pacientes dentro de las causasobstructivas (Figura 3).La vía endoscópica fue utilizada para la colocaciónde los catéteres ureterales doble J en los casosobstructivos extrínsecos (seis) y en los intrínsecos(nueve). En los casos obstructivos extrínsecosmotivados a enfermedad maligna retroperitonealavanzada que no podían ser sometidos a cirugíaabierta, se logró mejorar la calidad de vida del paciente y se permítió la administración de terapiaadyuvante al mejorar la insuficiencia renal.La derivación urinaria interna fue realizada enforma ambulatoria en 15 pacientes, mientras que enel resto se realizó estando hospitalizados. En 22 pacientes la derivación se realizó en formatemporal y en 11 en forma permanente. Laanestesia general fue la más utilizada para el procedimiento.El número de catéteres ureterales doble J utilizadosfue de 44, en 33 pacientes. La duración del catéter doble J en el tracto urinario fue de 7 días comomínimo y 420 días como máximo, con un promedio de 90 días. El recambio de los catéteresse realizó cada 4 a 6 semanas con anestesia local y buena tolerancia de los pacientes.De los 33 pacientes estudiados, a 28 se les realizóuna urografía de eliminación preoperatoria paraevaluar la anatomía del tracto urinario obstruido y precisar la causa y el sitio de la misma.A 3 pacientes se les realizó una ureteropielografíaretrógrada debido a las cifras elevadas decreatinina; a 2 no se les realizó ningún estudio decontraste preoperatorio.
Descripción de técnicas.
Para realizar la derivación urinaria interna durantela cirugía abierta se utilizó la siguiente técnica:1.
 
Una vez practicado el procedimientoquirúrgico se pasó la guía metálica desde la pelvis hasta el meato, o desde el meatoneoformado hasta la pelvis en los casos dereimplante ureteral, verificándose mediantecontrol fluoroscópico.2.
 
Colocación del catéter doble J sobre la guíametálica empujándolo con el impulsor hastahacerlo avanzar quedando una J en la pelvis yla otra en la vejiga.
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