atribuyen pueda cumplir. Antes bien, tiene por objeto brindar una herramienta jurídica en manos del Estado y de lasociedad en su conjunto que permita la planificación normativa, estratégica, democrática, participativa y territorializadade la producción agrícola, también la gestación y desarrollo de espacios para la producción y distribución de bienes,servicios y riquezas cónsonos con el proyecto de sociedad plasmado en nuestra constitución, al tiempo que se garantizael abastecimiento y distribución equitativa y justa de alimentos a toda la población.
El momento histórico de cambios que experimenta el Estado venezolano amerita, de manera urgente, los cambiosestructurales en las condiciones de una justa distribución social de los beneficios derivados de la actividadagroalimentaria y agroproductiva.
El anteproyecto de Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica de Seguridad y Soberanía Agroalimentariapropuesto pretende expresar un desarrollo integral de la normativa constitucional que regula los principios del régimensocioeconómico y la función del Estado en la economía, en el ámbito de la seguridad alimentaria y la consolidación de lasoberanía nacional en materia agroalimentaria, representada por el objetivo final del autoabastecimiento.
En efecto, la Constitución plantea dos componentes básicos entre los derechos irrenunciables de la Nación enunciadosen su artículo 1º, como son la soberanía y la seguridad agroalimentaria. Señala la Exposición de Motivos del textoconstitucional lo siguiente:
“La actividad de producción de alimentos queda establecida como esencial para el país, consagrándose el principio de laseguridad alimentaria en función del acceso oportuno y permanente de alimentos por parte de los consumidores.”
Así mismo, este carácter esencial de la actividad de producción de alimentos es desarrollado de manera amplia en elartículo 305 constitucional, en el cual se encuentra explícita la garantía de seguridad alimentaria, sobre la base deldesarrollo de la soberanía alimentaria, entendida la primera como
«la disponibilidad suficiente y estable de alimentos enel ámbito nacional y el acceso oportuno y permanente a éstos por parte del público consumidor»
, y la segundacomprendida en la idea de desarrollo y privilegio de la producción agropecuaria interna,
«de interés nacional y fundamental para el desarrollo económico y social de la nación»
.
En el mismo sentido, dentro del conjunto de actividades estatales asignadas como competencias al Poder Nacional,conforme el artículo 156, numeral 23 de la Constitución, destacan las
políticas nacionales y la legislación en materia deseguridad alimentaria
.
La armonización de la normativa relacionada con la alimentación y aquella referida a la producción agrícola y eldesarrollo rural integral, no podía posponerse. Por el contrario, lucía urgente la revisión del ordenamiento jurídico vistodesde un punto de vista sistémico que evite discordancias y permita que todos las ciudadanas y ciudadanos, productorasy productores, industriales, comerciantes, funcionarias y funcionarios públicos y, en fin todos los actores en la cadenaagroalimentaria, conozcan sus derechos y deberes en materia de seguridad y soberanía agroalimentaria.
En este sentido, un Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica, como el que se propone, puede asegurar elestablecimiento de un marco jurídico estable que oriente las múltiples variantes de la actuación de los Poderes delEstado y de las ciudadanas y ciudadanos, a través del desarrollo ordenado de actos normativos (leyes y decretos) yadministrativos (resoluciones ministeriales e interministeriales) que propendan al logro de los objetivos definidos en elordenamiento orgánico y colme las deficiencias que en este sentido, presenta la actual normativa vigente.
En este particular, el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica de Seguridad y Soberanía Agroalimentariaconstituye el instrumento jurídico idóneo para desarrollar – en materia de seguridad y soberanía agroalimentaria – losprincipios constitucionales enunciados anteriormente, reordenar el ordenamiento jurídico vigente, determinar losinstrumentos normativos a futuro y asegurar la participación popular.
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