A veces se hace difícil no personalizar cuando se trata dehechos o fenómenos, o aun en el caso de hablar de unautor que a través de su obra nos hace partícipes de unpensamiento desconocido y un mundo maravilloso que, sinembargo, resuena en lo más hondo de la intimidad, al puntode cambiar totalmente nuestros valores, y encauzar, porello, nuestra vida de un modo completamente distinto alesperado. De todas maneras se me disculpará utilizar elplural, ya que me permito hablar no sólo en nombre de losredactores de la revista S
Y
MBOLOS, con los quecompartimos el mismo punto de vista, sino también en elde muchísimos lectores de Guénon (no de algunos de ellospretendidos "dueños" de su pensamiento, de los que poco onada hemos aprendido); me refiero a aquéllos que han sidotocados por la obra guenoniana –que es a la vez simple ycompleja, ya que esto último está dado tanto por ladificultad de expresión propia de la Ciencia Sagrada comopor aquella que existe en estado profano para comprenderverdades de otro orden, impedimento que las deforma oreduce a su expresión literal- y que nos han comunicadodesde hace años sus inquietudes, así como hanmanifestado su agradecimiento por el aporte quesignificaron esos textos en sus vidas, aunque encontrarondifícil, por distintos motivos, profundizar en supensamiento, lo cual nos llevaría también al tema de lasdiversas lecturas que se puedan tener de la obra deGuénon, propias de ciertas limitaciones inherentes a cadaquien, en definitiva, presentes en todas las cosas.Por lo que asumiendo esta posibilidad de hablar en plural esque me permito expresar cierto tipo de vivencias quesuponemos de muchos lectores de Guénon, aunque susformas pueden haber sido –y seguir siendo- diferentes.En primer lugar queremos destacar como rasgo distintivode su obra esa exactitud en la expresión, esa claridadconceptual, que se entrevé explícita pese a la frase larga,las subsidiarias, las notas, lo cual nos obliga a reparar en loque se dice, a volver a leer, a tratar de comprender –ya quepreviamente hemos tenido una serie de pequeñas"revelaciones" que nos obligan a insistir en el texto- y porcierto en las llamadas a pie de página. Por otra parte estánlas constantes relaciones que permanentemente ofrece al2
Leave a Comment