constituido por un soporte de metal doradoque sostiene cuatro piezas: el incisivo lateral su-perior derecho, el canino vecino y los dos pre-molares que le siguen”.
Francesca Lombardo
,
psicoanalista y Directora Línea Teórica del Cen-tro de Investigación Teatral: Teatro la Memoria.
B
BANDERINES RAPANUI.
Al observar
Te Pito o Te Henua
–Isla de Pascua, como se le co-noce– en el mapa del globo terráqueo, se haceevidente la orma de útero que posee. No decasualidad los bailes emeninos están cimen-tados en el movimiento pélvico. Más allá delconocido
Moai
(Pene), el órgano central dentrode su cosmogonía es el
vientre materno
, tam-bién representado por el
Pukao
(o sombrero del
Moai
). La placenta de las madres, por siglos,ha sido enterrada en los volcánicos territoriosancestrales, vinculando eternamente a sus habi-tantes con su tierra. Si bien Isla de Pascua es unPatrimonio de la Humanidad, el patrimonioísico-humano ha sido arrojado a la adminis-tración del Estado que, desconociendo el valorcosmogónico originario, ha despojado arbi-trariamente a cada clan de sus terrenos. Hoy,en la lucha por reivindicar lo que es propio, seobservan banderines Rapa Nui sujetados porcercos de alambre de púas a lo largo de todala isla. Tras éstos: campamentos, donde se hanre-instalado las amilias. A viva voz se escuchael tono vocal emenino organizando las estra-tegias de lucha, mientras todo su clan, sentadoen círculo, en torno al uego, escucha-realiza.Se hace evidente que detrás de la organizaciónde estas “tomas” –como así declaran los me-dios– está el “preparado” liderazgo emenino.Las marchas callejeras, la recopilación de docu-mentos legales avalando el derecho y dominiode sus tierras y, principalmente, la redacción dedocumentos para conseguir amparo internacio-nal, son sus acciones político-culturales de paz.
“Yo soy la voz viva de la tierra que se maniesta”
,arma Piru Huki, cabeza de la amilia Huki,sentada detrás de un computador, conectada a
Google
. El no reconocido matriarcado indígenade siempre amplía su rol de líder, sumando asus conocimientos
chamánicos
la contradictoriaglobalidad. En el intercambio internacional detestimonios acerca de la violación mercantilis-ta-neoliberal sobre los derechos humanos de lospueblos originarios, sus matriarcas undamen-tan proesionalmente la estrategia de deensaétnica.
Isabel Bur
,
documentalista
.
“BITÁCORA GUERRILLERA”.
Visitar unacárcel supone un ejercicio de humanidad queno siempre logra descirar o equilibrar la to-talidad de ese universo gris y soocante. Másaún cuando se trata de abrazar a alguien que seencuentra ahí como ruto de la discriminación,los prejuicios y la ignorancia. En la Cárcel Pú-blica de Temuco pude abrazar, precisamente,y conversar con un hermano poeta mapuche:Mauricio Huailquilao, detenido y procesadopor la Ley Antiterrorista. Entre las pruebas quese han presentado en su contra se cuenta el ma-nuscrito encontrado en su hogar, durante losallanamientos: “Bitácora guerrillera”, ¡un origi-nal del libro de poesía publicado por el poetaEllikura Chihuaila! La Fiscalia lo consideraun “texto subversivo”. Creíamos que Ionesco,Camus, Kaka y Pinter habían alcanzado lacumbre del absurdo, pero todo indica que noes así. No es este el país que deseamos habitar.Un país donde la discriminación se apoya enla ignorancia para hacer sentir su poder, es unespacio que necesita ser reundado, no cabeduda. La Huelga de Hambre de los comunerosmapuches ha terminado, pero las causas que laprovocaron aún no desaparecen de su horizon-te. Un Estado pluricultural, como el nuestro,no se puede construir o habitar, desde la igno-rancia o la injusticia como señal de identidad.
Reynaldo Lacámara
,
Presidente Sociedad de Es-critores de Chile (SECH)
.
BRUJAS.
En 1484 el papa Inocencio VIII de-claró en una Bula que existen:
“…brujerías,conjuros y hechizos (que) sofocan, extinguen y echan a perder los alumbramientos de las mu-jeres”
. Esto desató una pandemia misógina.Secundado por Jacobus Sprenger y HenrichKramer, quienes escriben
El Malleus Maleca-rum
o
Tratado sobre la brujería
, se inorma almundo que el aborto y el sexo uera del ma-trimonio “casi siempre resultan en inestacióndemoníaca”. Jacobus y Henrich, luego de unarigurosa investigación sobre
confesiones
de mu-jeres torturadas, concluyen que “los mayoresdaños eran los infigidos por las comadronas,porque estaban obligadas a matar u orecer alos demonios tantos niños como uese posi-ble”. Estas brujas “pueden eliminar el eecto delos deseos de engendrar, e inclusive el poderde copulación, provocar abortos, matar a losniños “en el útero materno por un simple con-tacto exterior”. Sólo en Alemania quemaronen la Inquisición a 25.000 de estas malécascriaturas. En toda Europa, más del 10% de lapoblación ue objeto del genocidio y de cadacuatro condenados, hubo tres mujeres.Siglos más tarde, bajo el régimen nazi, en elaño 1944, el nivel de matanzas en los camposde exterminio llegó a tener un promedio de24.000 asesinatos diarios. Dentro de ellos secontaba con los/las abortistas y las abortadas: elrégimen nazi coronó con la pena de muerte laley de 1871 contra el aborto que castigaba por5 años a quien lo practicara.En Chile, por esos años y desde 1930, elaborto terapéutico era legal hasta que, en1989, el dictador Pinochet penalizó cualquiertipo de aborto. Junto con Nicaragua y Repú-blica Dominicana, 8 países aricanos y 3 paí-ses asiáticos, además de Haití, Irán y Pakistán,Chile ocupa un lugar de honor entre los 17países del mundo que aún condenan el aborto.En el planeta, 144 países han despenalizadoel aborto. Diez iniciativas para despenalizar elaborto terapéutico y volver, al menos, a la cor-dura anterior a Pinochet, no han tenido ecoen los legisladores chilenos. Lamentablemente,Inocencio constituye aún una gura de identi-cación para muchos y muchas, quienes juntoa los augustos antasmas de los predecesores,campean por sus ueros en el poder. De todosestos “pro-vida”, Inocencio ue el más conse-cuente: durante su agonía en 1492 pidió seramamantado por el pecho de una madre lac-tante para morir eliz.
Pilar Errázuriz
,
psicoa-nalista, académica U. de Chile
.
BULLYING
.
Sus brazos orman un nido para sucabeza; los labios besan el pupitre, sus sienessiguen palpitando. Bajo su aliento la humedadorma una película sobre la que se puede es-cribir una palabra, una palabra tenue, que seva (aparentemente) después de pasar el brazocubierto por el chaleco azul, pero que perdura(sutilmente; es como descubrir un signo des-pués de mirar y mirar, en un ángulo único, depronto la clave). Es posible que sean las sieneslas que palpitan hinchando y deshinchando lapiel cubierta de pelo, las orejas donde ya nohay aros aunque sí oricios. Es posible que sólosea la sangre palpitando detrás de la piel y nouera de ella. La sangre ltrándose por los po-ros, traspasando la piel; eso es un lujo que no sepuede dar Emilia hoy. Jamás el lujo de alarmary delatar una historia previa que sería un pro-blema para sus padres, proesores, y, lo peor,una vergüenza irremediable para sí misma. Es-pecialmente ahora que sus notas han subido…Emilia aprovecha la humedad y con el índiceescribe una palabra, luego otra. Y pensar queen su casa su padre aún conserva el vídeo de subanda avorita: Pink Floyd. Emilia sabe de me-moria los temas de esa película, del álbum. Lapelícula que su papá ha visto muchísimas ve-ces y que seguirá viendo innúmeras veces más.Emilia escribe otra palabra bajo la que acaba deescribir. Una línea, luego otra. Un verso. Ahoraviene la mejor parte. Otro ladrillo en el muro.Proesores, dejen a los niños en paz. Emilia, nome vengas con historias, dice el padre. Emi-lia se imagina el estín de ver a su proesor enmedio de la película, rodeado de bancos des-truidos, rodeado de niños salvajes cayendoindierentes en una máquina de moler carne,aun así Emilia tiene suerte, pues su colegio noes un liceo como cualquier otro. Suerte porqueestamos en Septiembre y en su casa nadie irá aninguna onda.
Nicolás Poblete
,
escritor
.
C
CADÁVERES.
A los cadáveres, pues, hay que arrojarlos más que al estiércol.
(Heráclito,ragmento 96).El Estiércol de Heráclito, grabado digital (índice), 2010.
Gonzalo Díaz
,
artista visual
,
Premio Nacional de Arte
.
CAMBIO DE FECHA.
Hace 18 años pensamosen la irrupción de una nueva subjetividad en elespacio político y cultural en Chile. A inicios de lapost-dictadura, el año 1992, un grupo de activistasdel Movilh-histórico (Movimiento de LiberaciónHomosexual) marchamos por Alameda en con-memoración del primer aniversario del inormeRettig. Gesto político que agrupaba al movimien-to de derechos humanos en torno a la demandade “No la impunidad” en la rágil democracia enciernes. De aquella marcha de DDHH emergióotra, un espacio que intentó ampliar los derechoshumanos a los derechos sexuales.
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