EL MOTIVO CLÁSICO DEL “TESTIGO MUDO” EN ELTANGO
LUCIANO EMMANUEL PARDO
Introducción
Hace poco el prof. Raúl Lavalle me hizo llegar un artículo suyoen el que corroboraba y analizaba la presencia de algunos tópicosgrecorromanos en las letras de canciones populares. La lectura de estetrabajo y la conversación con su autor me inspiraron un tema concreto deinvestigación en la misma línea. Los antiguos inmortalizaron algunostópicos literarios que en la historia de la lírica tanto culta como popular nunca han dejado de ser visitados. En este sentido la música ciudadanade Buenos Aires y su poesía no son la excepción. Aquí partiremos deejemplos de Catulo, Ovidio, Horacio, y Propercio para rastrear y analizar en autores de reconocida importancia para el género la presencia delmotivo del “testigo mudo”,
uno de los más frecuentes en el tango.
Deentre ellas se destacarán cómo responden a este lugar común algunasobras antológicas que producen una personificación del bandoneón.
Un poco de clásicos…
Curtius tiene un capítulo dedicado a los tópicos, donde repasa eldevenir de algunos motivos desde la literatura clásica hasta lamodernidad pasando por la edad media. Allí pone como ejemplo detópico poético la invocación a la naturaleza. Este habría tenidooriginalmente un sentido religioso. En la
Ilíada
son invocados comodivinidades la tierra, el cielo, los ríos. Ya en Sófocles los héroes “noinvocan las fuerzas y cosas de la naturaleza como divinidades; estasfuerzas son, en su teatro, seres humanizados, que participan ya de lossentimientos humanos. A partir de este momento, los elementos estarán adisposición del poeta, lo ayudarán a dar mayor énfasis patético a unalamentación fúnebre”
. Se va dando un movimiento en dos sentidos: a lavez que crece el número de referentes naturales que son invocados por el poeta, se va dando una personificación de ellos y funcionan comotestigos de su
pathos
. De aquí –pienso– se llegó por extensión a laformulación de un tópico un poco más amplio: “el testigo mudo”, que
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Hay que decir que el nombre “testigo mudo” lo acuñó Lavalle para designar un lugar común que percibió en las obras pero que no encontró clasificado en ningún lado de esamanera. Entonces lo denominó así. También cabe aclarar que aquí, probablemente,aplicaremos tal clasificación de un modo más amplio y libre. Un trabajo suyo aborda eltema de la reminiscencia de tópicos en canciones populares y menciona este motivo:http://www.nostosonline.gr/index.php?option=com_content&task=view&id=128&Itemid=175 .
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Curtius, Ernst Robert.
Literatura europea y edad media latina
. Madrid, Gredos. 1970, p.139.
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