GERMINAL LIBERTARIO3
Número 2, Invierno de 2009Juventudes Anarquistas de León
ANARQUISMO Y DEPORTE
En respuesta al artículo “Proudhon y el Dios fútbol”,aparecido en el número 242 de Tierra y Libertad (Órgano dela Federación Anarquista Ibérica), queremos hacer unaaclaración fundamental al artículo, porque consideramosprimordial diferenciar entre “deporte espectáculo y deportepráctica” (Cagigal). El primero es un deporte de élite, conun mercado y un negocio respaldándolo y que le dansentido de ser, su práctica llega a ser en la mayoría de lasocasiones peligrosa para la salud; cualquier deporte de élitelo acaba siendo, porque somete al organismo a esfuerzosextremos durante tiempos prolongados, dependiendo de lacarrera del deportista; en el caso del fútbol el esfuerzo no estan notable como en otras disciplinas pero el riesgo esimportante (véanse el gran número de lesiones, por ejemploque atacaron a la plantilla del FC Barcelona en la etapa delentrenador Rikjaard por una mala práctica en elentrenamiento muscular) y por ello no se puede hablar deactividad saludable, para entendernos a lo largo del artículoharemos mención a éste como deporte espectáculo. Elsegundo es un deporte más extendido, en general en formasjugadas, con importantes beneficios para la salud y lacondición física de sus practicantes, y nos referiremos a élcomo actividad física. En el artículo aparecido en Tierra yLibertad ambos conceptos se entremezclan y aparecen comouno sólo.Sabemos del origen burgués del deporte moderno (dentrodel cual se encuentran la mayoría de deportes por equipos;balonmano, baloncesto, fútbol...), que surge como un ociopara una clase explotadora aburrida. Estos deportessuponen la regularización de juegos populares por parte dela clase burguesa; en el caso del fútbol, es la “adaptación dejuegos populares medievales como el
knappan
(ReinoUnido) o el
solule
(Francia) que se solían practicar porcampesinos” (E. Dunning). La clase burguesa simplementese dedicó a tomar esas prácticas para regularizarlas y“civilizarlas” (en muchas ocasiones las prácticas deportivasdel campesinado conllevaban heridos graves o inclusomuertos), en el caso del fútbol y la mayoría de deportesextendidos (rugby, tennis...) a primeros del siglo XIX.Sabemos también que el deporte nace dentro de unasociedad de clases, estratificada e impregnada de luchasintestinas y por ello aparece como reflejo de esa luchasocial. Pero también queremos hacer notar que no existeincoherencia entre el deporte y las ideas anarquistas (eneste caso el mutualismo de Proudhon) porque el deporte nopretende ser una forma de organización social sino unaexpresión lúdica.Retomamos la definición de anarquismo hecha porKropotkin para la XI Edición de la Enciclopedia Británica(1905), “(...)
El hombre podría así alcanzar el desarrollo pleno de todas sus potencias, intelectuales, artísticas y morales, sin verse obligado a trabajar agotadoramente para los monopolistas, ni trabado por el servilismo y lainercia intelectual de la gran mayoría
.” Entendemos que laenumeración de Kropotkin queda corta, ya que el desarrollopleno de las potencias humanas conlleva también eldesarrollo de las capacidades físicas, como citan más tardeRicardo Mella (“
Todos los hombres tienen necesidad dedesarrollo físico y mental en grado y formaindeterminada
”, El Socialismo Anarquista, 1904) o ErricoMalatesta (“
La Anarquía es una forma de convivencia socialen la cual los hombres viven como hermanos sin que nadie pueda reprimir y explotar a los demás y en la que todosdisponen de los medios que la civilización pueda ofrecerlas para alcanzar el máximo desarrollo moral y material
”,Pensiero e Volontà, 1925).Nos remitimos entonces a las definiciones de juego, dada laconcepción lúdica del deporte, y encontramos entre losaspectos más importantes de su acepción una falta decorrespondencia con la realidad; por ejemplo de una niñajugando con su muñeca a ser mamá (o de un niño jugando a
consideramos que, el que una actividad lúdicaconlleve una lucha de intereses, no esincongruente con una sociedad basada en lasolidaridad y la justicia; porque el objetivo de esaactividad lúdica, como tal, no es la victoria sino ladiversión
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