58
no olvidemos que no es lo mismo resolver "d
ó
nde est
á
el cl
í
toris" o "si es bueno o malo el sexo oral".Nuestropapel en muchos casos est
á
m
á
s pr
ó
ximo a ayudar a"encontrar repuestas" que a darlas.Que crean adem
á
s que somos la mejor referencia,vol-ver
á
a alimentar nuestra autoestima pero,
¿
qu
é
pasa-r
á
cuando surjan nuevas dudas y nosotros o nosotrasya no estemos?,
¿
qu
é
hemos mejorado,si desvaloriza-mos lo que se puede aprender por "otros lados":profe-sorado,familias,medios de comunicaci
ó
n
…
?.
¿
Noser
í
a mejor
que cada chico o cada chica se conviertaen su principal fuente
?.Que aprenda a aprender,quesepa escuchar a unos y a otros,que lea,que pregunte,y que vaya construyendo sus propios aprendizajes.
¡
Seguro que todos y todas tienen algo que aportar!.Y,dicho sea de paso,esto no nos resta ni gota de
legi-timidad
,todo lo contrario:
nos la otorga
.Insistimos,para intentar lograr compatibilidades entre los distin-tos agentes educativos,el primer paso es lograr que elchico o la chica se convierta en el motor de su propioaprendizaje.Que sea tambi
é
n el protagonista de esto.
SIN PRETENDER SER PROFESIONALES DELA SEXOLOG
Í
A
Somos educadores y educadoras,ni m
á
s ni menos,portanto no tenemos por qu
é
pretender ser sex
ó
logos osex
ó
logas.Ni tener que saberlo todo.Cada cual en supapel,y probablemente el nuestro sea
m
á
s el de"mediador"
,en medio entre usuarios y recursos,entrechicos o chicas y profesionales o familias.Tendiendopuentes,facilitando tareas y aproximando a unos yotros.Claro que no ser un profesional de la sexolog
í
a no sig-nifica poder hacer educaci
ó
n sexual de cualquiermanera,o s
ó
lo amparados por la buena voluntad y"las ganas".Ni mucho menos.Hace falta unos
m
í
ni-mos de sexolog
í
a y de pedagog
í
a
para que nuestrasintervenciones merezcan la pena y vayan en la direc-ci
ó
n de lo que queremos conseguir.En dos cap
í
tulosanteriores hemos hablado de estos m
í
nimos,as
í
que noqueremos insistir.S
í
que tenemos que tener claro que,cuando trabaja-mos con un grupo,
é
ste no nos examina.Que hay cosasque
podemos "no saber"
,sin que nuestra intervenci
ó
npierda un
á
pice de calidad.
¿
Por qu
é
deber
í
amossaberlo todo?
¡
Hasta ah
í
pod
í
amos llegar!.Pero,naturalmente,vuelven a salir los m
í
nimos.Y eneste caso lo que s
í
debemos
saber
es
"lo que no sabe-mos"
.Conocer cu
á
les son nuestras limitaciones y hastad
ó
nde llega la informaci
ó
n que tenemos.Tambi
é
n dis-tinguir entre lo que son hechos,suposiciones y opinio-nes,para as
í
procurar manejarnos s
ó
lo con lo prime-ro.En conclusi
ó
n:se puede decir "no lo s
é
" y hacerbuena Educaci
ó
n Sexual.La
mala Educaci
ó
n Sexual
consiste en
"inventar" res-puestas
sobre la marcha.Dejando la sensaci
ó
n,ade-m
á
s,de que "hay que saberlo todo" y de que si no sesabe,hay que disimular.Cuando se supon
í
a que uno delos objetivos de la Educaci
ó
n Sexual era lograr quechicos y chicas se mostraran como son,acept
á
ndosetal y como son.
¡
Y hay quien lo quiere lograr presen-tando un modelo que finge y disimula!.Ese modelo,adem
á
s,pretende ser perfecto:sabi
é
ndolotodo.Con lo cual,adem
á
s,promueve otro l
í
o,el de darla sensaci
ó
n de que para disfrutar hay que ser perfec-to.Cayendo as
í
en dos trampas a la vez.Primero por-que
no es preciso saberlo todo
para disfrutar de lasexualidad y la er
ó
tica.Y segundo porque
nadie esperfecto
y pretenderlo se torna imposible y,por tanto,frustrante.Otra cosa que s
í
debemos saber,como mediadores ymediadoras,es hacia d
ó
nde o hacia qui
é
n vamos a
derivar ciertas demandas
.Cuando nos pregunten algoque no sepamos,cuando nos pidan consejo sobred
ó
nde acudir a consultar,sobre c
ó
mo acceder a "lapostcoital",qu
é
recursos se disponen en la zona
…
Esas respuestas s
í
que tenemos que tenerlas.Creemos que por eso,antes de cualquier intervenci
ó
n,es preciso
conocer "c
ó
mo est
á
la ZONA"
,acudir alcentro de informaci
ó
n juvenil o al centro de salud,odonde haga falta y lograr un peque
ñ
o mapa de recur-sos.No olvidemos que muchas veces chicos y chicas
Leave a Comment