desviadas
. Esta es la variable desarrollada en EEUU a partir delfuncionalismo de Merton.3) La tercera corriente esta representada por la recepción de laclasificación neokantiana de las ciencias, en “ciencias de la naturaleza” y“ciencias del espíritu”.
La criminología sería la ciencia natural deldelito, que se ocupa de los datos fácticos de las conductas que laley define como “delito
”. En este sentido se ha hablado de la“criminología” como “ciencia causal-explicativa” del delito. El derechopenal, por su parte, como “ciencia del espíritu”, se ocupa solamente de losaspectos normativos del delito.Como puede observarse, ninguno de estos modelos de respuestasque afirman la existencia de la criminología como ciencia, pone en cuestiónseriamente al poder
b) Respuestas que cuestionan el poder:
En cierto momento,primero en función del llamado “interaccionismo simbólico” y luego con lasociología el conflicto, la criminología extiende su ámbito al sistema penal ycon ello pone de manifiesto el funcionamiento selectivo del sistema penal yen definitiva la conexión íntima con el poder.Dentro de las tendencias cuestionadoras se distinguen la llamadacriminología liberal, la criminología crítica y la criminología radical,englobadas en la “nueva criminología”.En definitiva, este conjunto de corrientes se inicia con elinteraccionismo y luego va derivando hacia una gama de autores que enmayor o menor media, van recibiendo elementos del marxismo. A medidaque se cumple este proceso, si bien no se lo explicita, se va introduciendouna suerte de “anticriminología”, que guarda cierto paralelismo con la“antipsiquiatría”.En general, la criminología que, partiendo de la delimitación más omenos convencional de la criminología, sigue un planteo epistemológico,observa que este es un discurso que, al no cuestionar el sistema penal, lolegaliza, esto es, lo consagra “científicamente” y que sin embargo
, elsistema penal es una de las formas del control social
, que esecontrol social se halla en directa relación con la estructura de poder de lasociedad.Se observa que la anticriminología radical desemboca en unaesterilidad practica, pues no nos ofrece ninguna alternativa a la realidadpresente. La imposibilidad de nada práctico resulta legítimante y algoparece estar fallando cuando la crítica deslegitimante tiene consecuenciaslegitimantes.Este recorrido nos ha permitido demostrar que, en cuanto queremoshacer de la criminología un conocimiento que nos permita transformar unarealidad, ni la afirmación neokantiana o cientificista de la criminología, ni lanegación misma por disolución, resultan útiles.
3.- El poder, el concepto de ciencia y la clasificación de lasmismas.
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