PRÓLOGO
NOTAS PARA UNA VIDA DE ISIDORO DUCHASE Y DE SUS ESCRITOSAl
señor Pascal PiaEl objeto de estas notas es separar la vida de Isidore Ducasse de las fábulas que la deforman einclinan en diversos sentidos la lectura de sus obras. En cabeza de estas notas -porque resumensus descubrimientos o se confunden con ellas- es preciso rendir homenaje a un pequeñonúmero de estudiosos que, desde hace casi cien años, han contribuido a la identificación deIsidore Ducasse y a la salvaguarda de sus escritos.El primero de ellos es Auguste Poulet-Malassis. Refugiado en Bruselas desde 1864 y dedicadoal comercio de libros clandestinos, el compañero de Baudelaire ha mantenido para suclientela, principalmente parisiense, un «Boletín trimestral de las publicaciones prohibidas enFrancia, impresas en el extranjero». En su boletín n
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7, del 23 de octubre de 1869, anuncia la publicación de los
Cantos de Maldoror, por el conde de Lautréamont (Cantos 1, II, III, IV,
Y;
VI),
impresos en Bruselas por Lacroix y Verboeckhoven. Nuestra edición reproduce, a manerade prefacio, esa noticia que revela el nombre del autor de los
Cantos
y coloca su obra al ladode las de
Madame Bovary
y
Las flores del Mal,
a quienes no le ha faltado «el sacramento de lasexta cámara».Al final del mismo boletín, Poulet-Malassis señala que «el impresor se ha negado, en elmomento de ponerlos en venta, a entregarle
los Cantos de Maldoror».
Puede creerse que nodescuida las gestiones para que Lacroix y Verboeokhoven reconsideren su negativa, puesobtiene del último citado las tres cartas por las cuales Isidore Ducasse se informa de laaparición del libro. Esas cartas a Verboeckhoven, del 23 y del 27 de octubre de 1869 y del 21de febrero de 1870, fueron insertadas en el ejemplar de los Cantos que estaba en la bibliotecade Poulet-Malassis (el ex-libris: «¡lo tengo! A. P. M.» no deja ninguna duda a este respecto) yque se halla conservado en la biblioteca literaria Jacques Doucet.Unos veinte años más tarde, en 1890, un joven editor originario de Bélgica, LéonOenonceaux, reimprime en París los
Cantos de Maldoror.
La introducción, firmada con susiniciales y dedicada «a mi amigo Albert Lacroix» (el primer impresor del libro), rechaza laleyenda de la locura del poeta puesta en circulación por el artículo de Léon Bloy
El Calabozode Prometeo,
donde hace un esbozo de la vida de Isidore Ducasse. Desde entonces se conoceel lugar y la fecha de su muerte, descubierto por Léon Oenonceaux en la partida de defunción,y su obra se ve acrecentada por las dos cartas dirigidas al banquero Darasse: una, del 22 demayo de 1869, citada en la introducción, y otra, del 12 de marzo de 1870, reproducida fuerade texto.Después de esta publicación, Remy de Gourmont, entonces bibliotecario de la Biblioteca Nacional, hace aparecer en el número del
Mercure de France
de febrero de 1891, bajo el títulode «La literatura Maldoror» el resultado de sus investigaciones sobre la obra de IsidoreDucasse. A él se le deben estas apreciadas indicaciones bibliográficas:
1.LOS CANTOS DE MALDOROR. Canto primero. Por... -París, imp. de Balitout,Questroy et Cje, 7, rue Bailhf Agosto de 1868. - En 8.
a
algo grande de 32 páginas concubierta verde claro (precio: 30 céntimos).2.POESÍAS (par) Isidore Ducasse. 1-II -París, diarios políticos y literarios. LibreríaGabrie, 25 pasaje Verdeau. 1870. Imp. de Balitout, Questroy et Cie, 7, rue Baill¡f - Dos fascículos de 16 páginas, en 8.0 algo grande con cubierta salmón muy claro.
Remy de Gourmont descubre por otra parte las principales variantes que existen entre el texto
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