Time ManagementTodo el mundo se obsesiona con eltiempo en algún momento: ¿quiénno se ha alterado alguna vez espe-rando que el semáforo cambie decolor?, ¿quién no se ha inquietado alver que la fila de al lado de muevemás deprisa?, ¿quién no se ha senti-do culpable por dejar pasar un finde semana sin hacer nada provecho-so? No se preocupe si le ha sucedidoalguna vez, pero esté alerta si lassituaciones mencionadas se repitencon frecuencia, ya que ello es indi-cativo de que se preocupa demasia-do por el tiempo.Existen también factores externosque causan ansiedad, especialmen-te en la sociedad actual en la quelas mejoras tecnológicas han produ-cido a los individuos una sobrecargade información y, dado que no pue-den controlar dichos factores exter-nos, éstos se convierten en unacausa de estrés. Puesto que lagente reacciona de forma diferenteal estrés es conveniente que identi-fique su propia reacción. Según losestudios, los menos vulnerables alestrés presentan las siguientescaracterísticas: tienen muchos ami-gos, comen a horas regulares, duer-men bien, beben alcohol de formacontrolada, no fuman, hacen ejerci-cio regularmente, toman poco café,son afectuosos, están contentos conel dinero que tienen, gozan debuena salud, sus creencias espiri-tuales les dan fuerzas, pertenecen aun club o grupo social y no tienenexceso ni deficiencia de peso.Según el segundo mito, la adminis-tración del tiempo apaga la espon-taneidad y la alegría. Lo cual tienesu parte de verdad, pues es ciertoque las ideas más productivas nosllegan de forma espontánea. Sinembargo, la gente que controla sutiempo con firmeza también sabeapreciar los momentos de felicidadque surgen espontáneamente y almismo tiempo reconocer una opor-tunidad inesperada cuando se lespresenta. Si en el pasado mes ustedno ha tenido tiempo de realizar almenos dos de las actividades quemás le gustan, necesita aprender aadministrar su tiempo para poderrealizarlas regularmente en el futu-ro. Lo mismo sucede con el trabajo,hay que fijarse como objetivo reali-zar labores que nos gusten y nosmotiven. Esto adquiere especialrelevancia si es usted director, yaque con frecuencia dirige con suejemplo y si está contento con sutrabajo, contagiará a sus subordina-dos el deseo de sentirse realizadoscon lo que hacen. En una buenaadministración del tiempo se debeconsiderar la necesidad de encon-trar tiempo para trabajar en metasrelacionadas con el trabajo, pues laproductividad no se expresa exclu-sivamente en función del trabajo yel tiempo: la gente es más produc-tiva cuando hace lo que le gusta.El tercer mito es culpar a la empre-sa de que no sabe organizar el tra-bajo, aunque nosotros como indivi-duos sí que sabemos organizarnos.Resulta sencillo hacer comentarioscínicos sobre la empresa para la quetrabajamos y refugiarnos en la cre-encia de que no podemos controlarel entorno laboral. Sin embargo,cuanto más control ejerce una per-sona sobre sus deberes y responsa-bilidades, más satisfactorios resul-tan su vida y su trabajo. Lo másefectivo en tales casos es buscar lamanera de poder controlar el entor-no, pero si no es factible existenotras posibilidades. Por ejemplo, siusted sufre interrupciones constan-tes en la oficina, pida permiso paratrabajar en horarios más flexibles opida a sus colegas que no le inte-rrumpan durante unas horas deter-minadas al día. Por supuesto, algu-nas formas de desorden en el entor-no estarán fuera de su control y ental caso no le quedará más remedioque adaptarse o buscar otroempleo. Pero recuerde que es posi-ble ser una isla de calma en un marde tempestades, si consigue contro-lar su propia área de responsabili-dad al menos.El cuarto y último mito es el de latalla única. Muchos libros ofrecenrecetas mágicas para la administra-ción del tiempo que podrían apli-carse a cualquier persona y a cual-quier situación. Sin embargo, elautor vuelve a insistir en que cadaindividuo debe adaptar su estilo deadministrar el tiempo a sus propiasnecesidades fisiológicas y psicológi-cas. Por otra parte, existen tambiéncondicionamientos culturales que lamayoría de estos libros obvia al darpor supuesto que todos nos guiamospor los presupuestos occidentales.Sin embargo, las empresas que tie-nen contacto con otros países o quecuentan con una mano de obra mul-ticultural deben ser conscientes deque la operativa de estos es dife-rente. Así por ejemplo, en paísescomo Estados Unidos, Canadá,Alemania, Suiza y los países escan-dinavos el trabajo se realiza deforma lineal, es decir, una personarealiza una sola labor cada vez, loshorarios están bien definidos y lagente es puntual. Una empresa bienestructurada fija sus metas con cla-ridad y la actividad comienza tem-prano por la mañana y asimismotermina temprano, se valora la efi-ciencia y se ve mal que la gentepierda el tiempo charlando con loscompañeros. Sin embargo, en Áfri-ca, Oriente Medio, América Latina,el sur de Italia y Grecia el estilo detrabajo se caracteriza por la super-posición, es decir, muchas personasrealizan la misma tarea a la vez ouna persona realiza varias tareas ala vez, los horarios son flexibles, lagente es impuntual y las metas sonen ocasiones difusas. El ambientelaboral es más importante que laeficiencia, por lo que no es extrañoque la gente otorgue gran valor alas relaciones personales que seestablecen en el medio profesional.Por su parte, los japoneses mues-tran una curiosa mezcla de ambasya que son puntuales, organizados yeficientes y, sin embargo, inviertenmucho tiempo y esfuerzo en fomen-tar las relaciones sociales en elmedio laboral y, aunque sus metasson claras, no suelen estar escritasni tampoco se comunican de pala-bra. Aunque estereotipar no estálibre de riesgos, es cierto que exis-ten ciertas pautas de conducta quese repiten en muchos casos.
Poner los patitos en fila.
Esta frase tan cursi hace referenciaa la forma en que los patitos suelennadar en fila india detrás de sumamá. En este apartado examina-remos cinco formas de ordenar lastareas según su prioridad con la
33
Leave a Comment