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1 1 Antonio Herci

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Referencia bibliográfica: Memorias de las II Jornadas Espectros de Althusser : diálogos y debates en torno a un campo problemático. Buenos Aires : Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales. Carrera de Ciencias de la Comunicación, 2012. ISBN 978-950-29-1370-4
Referencia bibliográfica: Memorias de las II Jornadas Espectros de Althusser : diálogos y debates en torno a un campo problemático. Buenos Aires : Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales. Carrera de Ciencias de la Comunicación, 2012. ISBN 978-950-29-1370-4

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 II Jornadas Espectros de Althusser - 2011
133
Mesa:
 Diálogos con el psicoanálisis
AL MARGEN DE LA CURA. ENSAYO DE PSICOANÁLISIS Y ANÁLISISIDEOLÓGICO
(EN MARGE DE LA CURE. ESSAI DE LA PSYCHANALYSE ETANALYSE IDEOLOGIQUE)
 
Antonio Herci Ferreira Júnior
El zorro es entonces por excelencia el cuerpo, su potencia liberada.(
 Althusser
, 2007, p. 148)El que mejor supo obrar como zorra, tuvo mejor acierto.(
 Maquiavelo
, 2004. Cap. XVIII)
1
 
1.
 
Delante de situaciones límite de sufrimiento, fuertes neurosis o estados psicóticos,parece ponerse en evidencia la vocación y propiedad del enfoque psicoanalíticovolcado hacia la cura. Muchas de las paradojas, problemas teóricos o divergencias sonresueltos a la luz de una apremiante cuestión concreta: la diminución efectiva delsufrimiento de quien sufre, de preferencia curando o habilitando defensas tales de lasubjetividad e intersubjetividad que se puedan, aún sin eliminar los fantasmas que noshabitan, trasladarlas, re-encuadrarlas y convivir con ellas de otra forma menos sufrida yque tomen distancia del cuadro patológico identificado como origen de ese sufrimiento.Una de las originalidades del Psicoanálisis en relación a las otras ciencias humanas talvez sea la elección deliberada y obstinada de ir al encuentro del sufrimiento de quiensufre, en el intento de intervenir para minimizar ese sufrimiento.En el marxismo, la lucha contra la dominación y el ideal de lucha por la justicia y laverdad parece, por otra parte, anteceder a la preocupación de minimizar el sufrimiento;así como la delimitación sobre cuál
otro
debe o no sufrir (en la búsqueda contra ladominación, por la justicia y la verdad) también antecede, evidentemente, al propiomovimiento de minimizar el sufrimiento, en este caso, efectivamente selectivo: un casoaparentemente banal, pero no mucho, para aquellos algunos que
deberán
sufrir.
1
«
E quello che ha saputo meglio usare la golpe, è meglio capitato
.» (Maquiavel, Il principe, Florencia,1513. Cap. XVIII)
 
 II Jornadas Espectros de Althusser - 2011
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De hecho, toda la argumentación marxista aproxima la verdad y la justicia con elcombate al sufrimiento y busca identificar el sufrimiento como la explotación, para queresolviendo la segunda, se solucione la primera.En el universo del psicoanálisis, sin embargo, la lucha contra el sufrimiento esPRIMORDIAL y va hasta donde lo precise en el nombre de ese
 principio
, aún al costode la teoría o de la verdad, ésta, muchas veces, es el resultado del propio cuadropatológico donde se pretende intervenir analíticamente.Esa obstinación inscripta en la vocación del psicoanálisis termina por convertirse enalgo mal resuelto para las ciencias humanas, particularmente para la crítica marxista:sufrir en nombre de la verdad es, en la última de las instancias, nada más quesimplemente sufrir.Trayendo otro gran problema que precisa de solución: ¿hasta dónde llega elcompromiso con la verdad, si para difundir o mantener determinada verdad – aunquesea la verdad que libera de la explotación – el
sufrimiento,
muchas veces, precisageneralizarse?Por otro lado, el psicoanálisis tiene como principio actuar de forma externa al que sufrey, preferencialmente, demandado por su voluntad y libre arbitrio. O sea, esprincipalmente del que sufre la actitud de buscar ayuda para su sufrir. Es la entrega y elconsentimiento del que sufre y una lenta técnica de persuasión del que lo ayuda deafuera, que forman la base ontológica que caracteriza la teorización
a posteriori
. Detallefundamental, porque no hay cómo anticipar a la experiencia directa de la faena con elsufrimiento una cualidad del propio, o una categoría, pero a posteriori una clasificaciónde tendencias y recurrencias.No obstante, en el propio psicoanálisis la centralidad del principio del placer y eldistanciamiento del sufrimiento como meta primordial del
 yo
terminan enfrentandodeterminadas contradicciones o paradojas.He aquí lo que resta: el organismo sólo quiere morir a su manera, también estosguardianes de la vida fueron originariamente alabarderos de la muerte. (Freud, 1992a, p.39)Las
 paradojas
siempre trajeron muchos problemas para las teorías, formalizadas o no.Sin embargo, en la vida normal, no representan grandes problemas.
 
 II Jornadas Espectros de Althusser - 2011
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En nuestro día a día, nos deparamos todo el tiempo con ellas y ya ni nos preocupamosmás... Cuando, por ejemplo, hacemos grandes exposiciones de fotos de mutilados paradefender la vida; cuando mostramos niños cargando vigas de madera en las espaldascurvadas y deformadas para hablar de la dignidad del trabajo humano; cuandopresentamos una seguridad armada ostensiva como garantía de la libertad; cuandocriticamos al
mundo
 
 perro
en el que nos agarramos como garrapatas, para queinstituyamos los perros y sus leyes como leyes de vida; o simplemente cuando -hombresde fe que somos- queremos alcanzar la vida eterna, pero no queremos morirnos.La diferencia es que, en la vida común, simplemente
ella
-la vida- continua, con o sin
 paradojas
y termina necesariamente sin ellas y sin nada más, a no ser en los tales planoseternos, los cuales no comentaremos aquí.Ya las teorías, mucho más conservadoras que la vida, asumen una subjetividad que noes inherente a ellas, atribuyen cualidades volitivas a objetos, les dan materialidadessubstanciales a una serie de palabras asociadas a experiencias -que las llaman deconceptos- y, de alguna manera, consideran que evitar por procedimientos internos las
 paradojas
de las cuales teorizan,
resuelven la
s paradojas que la vida les presenta ycontinua presentándoles.Por otro lado, vivimos inmersos en teorías. Desde la más tierna infancia Freud afirmaque teorizamos ya con una increíble capacidad y sacando las más complejasconclusiones de las teorizaciones. Estoy hablando aquí de las teorizaciones infantiles, encierto sentido muy bien sucedidas delante de los datos vitales recogidos hasta entonces:por ejemplo de que mamá tuviera un pene que fue castrado, por lo tanto debo tenerlesmiedo: a mamá y a la castración... Y otras cosas útiles que se concluyen sobre elmundo.No obstante Freud, al encontrarse con una paradoja en el transcurso de su desarrolloteórico, no parece dispuesto a
resolverla técnicamente,
pero si observar su propiapráctica, para verificar en ella, las consecuencias de la tal paradoja.Así se engendra la paradoja de que el organismo vivo lucha con la máxima energíacontra influencias (peligros) que podrían ayudarlo a alcanzar su meta vital por el caminomás corto (por cortocircuito, digámoslo así); pero esta conducta es justamente locaracterístico de un bregar puramente pulsional, a diferencia de un bregar inteligente.(Freud, 1992a, p. 39)

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