Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword
Like this
3Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
9 2 Cecilia Abdo Ferez

9 2 Cecilia Abdo Ferez

Ratings: (0)|Views: 533|Likes:
Published by sil_her
Referencia bibliográfica: Memorias de las II Jornadas Espectros de Althusser : diálogos y debates en torno a un campo problemático. Buenos Aires : Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales. Carrera de Ciencias de la Comunicación, 2012. ISBN 978-950-29-1370-4
Referencia bibliográfica: Memorias de las II Jornadas Espectros de Althusser : diálogos y debates en torno a un campo problemático. Buenos Aires : Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales. Carrera de Ciencias de la Comunicación, 2012. ISBN 978-950-29-1370-4

More info:

Published by: sil_her on Aug 01, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

02/28/2013

pdf

text

original

 
 II Jornadas Espectros de Althusser - 2011
 
652
Mesa 9:
Materilaismo, filosofia, política
EL MATERIALISMO COMO RUPTURA EPISTEMOLÓGICA O ELMOVIMIENTO DE LA FILOSOFÍA DE SPINOZA
1
 
Cecilia Abdo FerezEn 1969, en el texto
 Lenin y la filosofía
,
 
Althusser dice que para Lenin y obviamente paraél, lo
esencial
de la práctica filosófica consiste en una
intervención
en el dominio teórico,una intervención que produce un desplazamiento respecto de las categorías filosóficasexistentes, modificándolas y separándose de ellas, y dejando, al desmarcarse, la huella del
vacío de una distancia tomada”
. Producir una intervención filosófica en la historia de lafilosofía, en la que parece que sólo la inercia ocurriera, dice Althusser, es justamenteproducir esas huellas de la nada, producir vacíos en la forma de distancias entre losconceptos y sus encadenamientos, y hacer que esas distancias tomadas dividan planosantagónicos entre los mismos, quebrando lo que hasta entonces pretendía ser un hilo decontinuidad, una calma progresión de los saberes. Althusser escribe allí:
Que la filosofía tenga una historia y que sin embargo no pase nada en ella se convierteentonces en inteligible. Pues que la intervención de cada filosofía, que desplaza o modificalas categorías filosóficas existentes, y produce entonces esos cambios en los discursosfilosóficos en los que la historia de la filosofía ofrece su existencia, esa intervención es lisay llanamente la nada filosófica cuya reiteración hemos constatado, ya que efectivamente unalínea de demarcación no es nada, no es siquiera una línea, siquiera un trazado
,
sino el simplehecho de distinguirse, por consiguiente el vacío de una distancia tomada
. Esa distancia dejasu trazo en las distinciones del discurso filosófico, en sus categorías y su dispositivomodificados, pero
todas estas modificaciones no son nada en sí mismas, ya que no actúansino fuera de su propia presencia, en la distancia o en la no-distancia que separa lastendencias antagónicas de las prácticas científicas
, objetivo de la lucha. Lo que puedehaber de verdaderamente filosófico en esta operación de trazado nulo, es
su desplazamiento
,pero éste
es relativo a la historia de las prácticas científicas y de las ciencias
. […] Se trataentonces ciertamente de una historia
en
la filosofía, más que de una historia
de
la filosofía:una historia del desplazamiento de la repetición indefinida de un trazo nulo, cuyos efectosson reales
2
.
1
Este trabajo fue presentado como ponencia en el VII Coloquio Internacional sobre Spinoza, realizado yorganizado por la Universidad Nacional de Córdoba en 2010 y publicado por la editorial Brujas en las Actasde dicho encuentro.
2
Cf. Althusser, L., Lenin y la filosofía, Ediciones Cepe, Buenos Aires, 1972, p. 62. Mis cursivas.
 
 II Jornadas Espectros de Althusser - 2011
 
653
Me gustaría pensar bajo esta imagen de la
intervención
althusseriana, del producir historia
en la filosofía
a través de los efectos filosóficos que abren las distancias conceptualestomadas, al paradójico no-lugar de una teoría de la materia en la filosofía de Spinoza.Como bien dirá Emilia Giancotti, Spinoza no formula una acabada teoría de la materiaacorde a los parámetros establecidos –al lugar común y esperable- de los filósofosmodernos de su tiempo
3
. En la pequeña física de la
Ética
de la proposición 13 de la parte IIno se encontrará ni una teoría acabada del movimiento ni una del espacio, y tampocodefiniciones de la magnitud de los cuerpos, o de la figura. Tampoco se encontraránsistemáticas y abarcativas formulaciones sobre estos puntos en otros textos de Spinoza
4
. Esmás: al final de su vida, cuando Tschirnhaus en la carta 82 insiste en preguntarle si del“concepto de extensión” se pueden deducir
a priori
la variedad de las cosas, Spinoza lecontesta que no es posible deducir las cosas singulares actualmente existentes de unconcepto, pero también le dice que no ha tenido tiempo hasta entonces -1676- paraexplayarse bien –“en orden”- sobre la relación entre el atributo extensión y la pluralidad delas cosas materiales existentes
5
.Giancotti da cuenta de esta falta de una teoría de la materia como si fuese una carencia delsistema de Spinoza, o en sus palabras, una “laguna”
6
. Prefiero pensar, por el contrario,siguiendo a Althusser, que es esa falta de una teoría de la materia, en un tiempo en que losmodernos se distinguen de los antiguos justamente por su presencia y por su aplicación alos cuerpos físicos, o lo que es igual, por el rechazo de las formas sustanciales aristotélicaspara explicar la individualización de los cuerpos, la que hace de la filosofía de Spinoza unafilosofía que produce una intervención, no sólo en la historia de la filosofía, haciendo quese vuelva
historia
y no
continuidad 
, sino en el materialismo moderno. Es precisamente lafalta de una teoría acabada de la materia lo que pone a las teorías materialistas que piensan
en la estela de
Spinoza en un estado de permanente y necesaria incompletitud y por lo
3
Dice Giancotti que aún cuando dignifica a la materia como atributo divino, “Spinoza did not finish acomplete elaboration of a scientific theory of matter. The little treatise on physics situated between EIIP13 yP14 offers few aspects that can be related to a mechanical conception of the relation between bodies and anorganicist conception of corporeal nature in its totality”.
Cf 
. Giancotti, E., “The Birth of Modern Materialismin Hobbes and Spinoza”, en Montag, W. y Stolze, T., The New Spinoza, University of Minnesota Press,Minneapolis, 1007, pp. 49-65.
4
Las referencias más sistemáticas son quizá las contenidas en los Principios de la filosofía de Descartes.
5
 
Cf 
. carta 83
6
Giancotti,
op.cit 
., p. 56.
 
 II Jornadas Espectros de Althusser - 2011
 
654
tanto, de “dependencia material” de los cuerpos existentes. Si la teoría dependematerialmente de cuerpos existentes en la historia, en la duración, entonces los marcosgenerales para entenderlos asumirán reformulaciones variables y tomarán la forma deconceptos inestables y no-autosuficientes, o -como los llama Althusser enfatizando sucontradicción interna- de “conceptos prácticos”. Esa incompletitud del sistema, esa no-cerrazón sobre sí, hace depender a los conceptos (sobre todo a los que se ofrecen comomarco general, como eran para la física de la temprana modernidad el espacio, la figura, lamagnitud y el movimiento de los cuerpos), de la existencia sin garantías de esos cuerpos,definidos por su vulnerable esfuerzo por seguir existiendo.Por lo tanto, sostendremos aquí, es justamente la incompletitud del sistema, la falta de unateoría de la materia en el registro que se esperaba de un moderno -que se lee por muchoscomo un materialista “díscolo”-, la que hace de la filosofía de Spinoza un conocimiento -enpalabras de Althusser- “objetivo”, es decir, un conocimiento concreto
de y en
situacionesconcretas, que debe renovarse, por su dependencia material de las cosas existentes, con loscambios de y en esas mismas cosas y en sus relaciones. Es porque es un conocimientoobjetivo, es decir, dependiente materialmente de la existencia de cuerpos reales que son almismo tiempo objetos de pensamiento, cuerpos que redefinen sus marcos de actuación encada situación y que pueden ser destruidos al actuar, que lo que podía aparecer, a primeravista, como una
deficiencia
en el sistema abre la posibilidad de pensar una teoría spinocistade la contingencia y de la coyuntura que ponga en riesgo también –necesariamente- laestabilidad de los saberes.
El cuerpo como “concepto práctico”
Spinoza produce dislocamientos, mixturas, y reapropiaciones de varias ideas omnipresentesen su “época” –una época que acoge, como todas, a las anteriores y posteriores, enconstelaciones yuxtapuestas
7
. En cuanto a los desplazamientos conceptuales, el ejemplomás resonante quizá sea la reformulación del concepto de sustancia, que aparecía en
7
Una visión empobrecedora del período enfrenta demasiado pronto a los racionalistas con los místicos, o alos antiguos y medievales con los modernos, o hace de los modernos unos copistas, con otros lenguajes, delmismo aparato conceptual previo al proceso de la secularización (que podría resumirse en el clásico lema deCarl Schmitt acerca de que todos los conceptos modernos son teológicos, secularizados). No hay, en nuestrainterpretación, ni pura continuidad ni resonante ruptura, sino mezclas, reformulaciones, mensajes cifrados,dislocaciones.

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->