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EDITORIAL
Pedro Javier Cáceres
PresuntosImplicados
Se han cumplido dos años del “Pacto del Asador” (elim-parcial.es , vía google). Un gabinete de crisis 24 horashoras después del “toricidio nazionalista” en Cataluña. Aquella reunión ¿secreta? tenía como misión reaccionarante el atropello. Pero pronto, los toreros, empezarona ponerse estupendos: pasar de la cuestión catalana y arreglar el mundo, España y el toreo: se erigían en im-plicados. Dos años después coligen, por sus actos lesconoceréis, que era en grado de presuntos.La hoja de ruta pasaba por el traslado de la Fiesta alMinisterio de Cultura. Tras el frustrado intento con lasimple Sinde consiguieron de Rubalcaba el “sueño”. Ya estamos en Cultura...¿y ahora que? Era el embrióndel G-10.
“El G-10, que en su declaración de prin-cipios apuntaba más acciones para larevitalización de la Fiesta se ha visto blo-queado por la causa televisiva convier-tiéndola en su “casus belli” exclusivo”
Pasó un año de cierta esperanza para desembocar el pa-sado otoño-invierno en la ofensiva audivisual desde laestrategia belicosa contra el empresariado.El año comenzó convulso y todavía, pese a todos losacontecimientos conocidos, la guerra fría (larvada) con-tinúa mientras el cemento gana en las taquillas, bajaalarmantementeen número defestejos, desapa-recen corridasclásicas en pla-zas de segunda,como la de SanPedro en Segovia
y ferias cogidas con alleres amenazan desahucio de es
-pectáculos taurinos como liquidación por derribo. Enla UCI, casi con metástasis, están Cáceres, Coruña, SanSebastián, Jaén etc.
Subida del IVA
La temporada va a afrontar su tramo nal con la tara del
impuesto revolucionario del Gobierno de los toros (se-gún gran parte del sector) referente a la subida del IVA.El G-10, que en su declaración de principios apuntabamás acciones para la revitalización de la Fiesta (se pre-tendió que hubiera un G-30, pero con dos velocidadesy, sí, al menos se consiguió que el colectivo en diásporase agrupara, testimonialmente, en una sola asociación)se ha visto bloqueado por la causa televisiva convier-tiéndola en su “casus belli” exclusivo. Incluso a fecha dehoy, el previsible fracaso en algo más que no sea pasar elguante sobre hechos consolidados (canal +) está provo-cando una inquietud interna y gran confusión que antesque “coger el toro por los cuernos” parece haber entra-do en una dinámica de huída hacia adelante: “sostenellay no enmendalla”.
“La Fiesta necesita implicación, a todoslos niveles, de sus iconos para “vender”toros”
Ante la situación de la Fiesta, afectada por la crisis gene-ral -y la taurina también-, la toma de postura de El Juli,respecto de asumir el costo de la rebaja del 50% de laslocalidades a jóvenes hasta 30 años en el mano a manocon Talavante (sustituto de Manzanares) en Huelva, esuna brizna de aire fresco y un señuelo en que algo hay que hacer “ a mayores”.Una iniciativa personal que debería implicar, presunta-mente, a todo el colectivo de élite y marcar un punto de
salida con meta nal, y controles intermedios de avi
-tuallamiento, para que la excepcionalidad sea norma allídonde se considere necesario. Que cunda el ejemplo, seextienda a más festejos y abarque más capas sociales queno tan solo los jóvenes.