2012 - Id y Enseñad - 9
En el Señor está nuestra esperanza
SábadoSeptiembre
1
En verdad es justo y necesario,es nuestro deber y salvacióndarte gracias y proclamar queeres admirable en la perfecciónde todos tus santos, y de unmodo singular en la perfecciónde la Virgen María.Por eso, al celebrarla hoy,queremos exaltar tu generosidadinspirados en su propio cántico,pues en verdad, has hechomaravillas por toda la tierra, yprolongaste tu misericordia degeneración en generación,cuando, complacido en lahumildad de tu sierva, nos distepor su medio al autor de la vida,Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor.Por él, los ángeles ylos arcángeles te adoraneternamente, gozosos en tupresencia.Permítenos unirnos a susvoces cantando tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
Antífona de la ComuniónHa hecho en mí maravillas eltodopoderoso, cuyo nombre essanto.Oracióndespués de la Comunión
Oremos:Ya que participamos de laredención eterna, te pedimos,Señor, que al venerar lamemoria de la Madre detu Hijo, nos gloriemos dela plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tuobra redentora.Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
quieres cosechar lo que no hasplantado y recoger lo que no hassembrado. Por eso tuve miedoy fui a esconder tu talento bajotierra. Aquí tienes lo tuyo’.El señor le respondió: ‘Siervomalo y perezoso. Sabías quecosecho lo que no he plantadoy recojo lo que no he sembrado.¿Por qué, entonces, no pusistemi dinero en el banco para que,a mi regreso, lo recibiera yo conintereses? Quítenle el talentoy dénselo al que tiene diez.Pues al que tiene se le dará y lesobrará; pero al que tiene poco,se le quitará aun eso poco quetiene.Y a este hombre inútil, échenlofuera, a las tinieblas. Allí será elllanto y la desesperación’ ”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oraciónsobre las Ofrendas
Al venerar la memoria de laMadre de tu Hijo, te rogamos,Señor, que la ofrenda que tepresentamos nos transforme,por tu gracia, en oblación viva y continua.Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Prefacio de Santa María Virgen II
La Iglesia alaba a Dios con las palabras de María
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.
parece también a un hombreque iba a salir de viaje a tierraslejanas; llamó a sus servidoresde confianza y les encargósus bienes. A uno le dio cincotalentos; a otro, dos; y a untercero, uno, según la capacidadde cada uno, y luego se fue.El que recibió cinco talentosfue enseguida a negociar conellos y ganó otros cinco. El querecibió dos hizo lo mismo y ganóotros dos. En cambio, el querecibió un talento hizo un hoyoen la tierra y allí escondió eldinero de su señor.Después de mucho tiemporegresó aquel hombre y llamó acuentas a sus servidores.Se acercó el que había recibidocinco talentos y le presentóotros cinco, diciendo: ‘Señor,cinco talentos me dejaste; aquí tienes otros cinco, que conellos he ganado’. Su señor ledijo: ‘Te felicito, siervo bueno yfiel. Puesto que has sido fiel encosas de poco valor te confiarécosas de mucho valor. Entra atomar parte en la alegría de tuseñor’.Se acercó luego el que habíarecibido dos talentos y le dijo:‘Señor, dos talentos me dejaste;aquí tienes otros dos, que conellos he ganado’. Su señor ledijo: ‘Te felicito, siervo bueno yfiel. Puesto que has sido fiel encosas de poco valor, te confiarécosas de mucho valor. Entra atomar parte en la alegría de tuseñor’.Finalmente, se acercó elque había recibido un talentoy le dijo: ‘Señor, yo sabía queeres un hombre duro, que