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INTRODUCCIÓN
Según los expertos, los clienteshabituales generan para las empre-sas un rendimiento nueve vecesmayor al que proporcionan los nue-vos clientes. Pero la realidad diariadel mundo de los negocios nos diceque, a pesar de lo contundente dela cifra, nunca antes había sido tandifícil mantener la lealtad de losantiguos clientes. ¿Por qué nosabandonan? ¿Quién nos roba a losclientes?Who Stole My Customer?? es elresultado de las experiencias deThompson como directivo a nivelinternacional. A lo largo de suspáginas, el autor nos ayudará a con-testar a esa pregunta y a muchasotras interrogantes que nos puedansurgir. Thompson sostiene la tesisde que gestionar y retener a losclientes debe ser una prioridad enla agenda de los directivos de todoel mundo. Por lo tanto, en su opi-nión, ha llegado la hora de desarro-llar y definir, desde dentro y fuerade nuestra empresa, una visióncapaz de mantener a nuestrosclientes fieles a los servicios denuestra empresa.Título del Libro:Who Stole My Customer ??Winning Strategies for Creating and SustainingCustomer LoyaltyAutor:Harvey ThompsonFecha de Publicación:5 Febrero 2.004Editorial:Financial Times/Prentice HallNº Páginas:224ISBN:0131453564
Contenido
INTRODUCCIÓN.
Pag 1
EL ABANDONO DE LOS CLIEN-TES: UN ASUNTO PARA PONER-SE EN MARCHA.
Pag 2
COMPRENDIENDO LA FIDELI-DAD DEL CLIENTE.
Pag 4
INTEGRANDO DOS PUNTOS DEVISTA.
Pag 4
GANAR LA RELACIÓN CON ELCLIENTE.
Pag 5
EL AUTOR
:
Harvey Thompson es un respetado experto internacional en"Customer loyalty" o fidelidad del cliente. Thompson trabajó para IBM como direc-tivo a nivel mundial en planificación estratégica y diseño de políticas centradasen el cliente. En ese cargo, dirigió el desarrollo y el uso de innovadores proce-sos enfocados al cliente que significaron un notable incremento de la calidad delos servicios que ofrecía la empresa.Sus trabajos han sido publicados o citados en Newsweek, The Economist,Investor`s Business Daily, PC Week y en The Journal of Business Strategy. Ademáses miembro de la Junta Editorial del europeo Journal of Financial ServicesMarketing. También ha sido conferenciante en el Advanced Business Instituteen Nueva York y en las sedes de Bruselas y Milán del International ExecutiveEducation Centre. En 2000 publicó su libro The Customer-Centered Enterprise(Mc Graw-Hill), de gran éxito mundial.
Este libro lo puedes comprar en:
www.amazon.com
¿Quién me ha robado al¿Quién me ha robado alcliente?cliente?
 
Leader Summaries © 2004. Resumen autorizado de:
Who Stole My Customer ?? Winning Strategies for Creating andSustaining Customer Loyalty
por Harvey Thompson, Financial Times/Prentice Hall © 2004
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Who Stole My Customer ??El libro pretende introducir nuevosenfoques que permitan manteneruna base de clientes. En él se pre-tende ayudar a entender y adoptarla perspectiva del cliente. Lostemas más relevantes son presenta-dos tanto desde el punto de vista deeste como de la compañía, ya queel autor considera que ambas visio-nes no son antagónicas, sino recon-ciliables. Cada capítulo concluyecon una serie de ejercicios de refle-xión llamado You are the Customero Usted es el cliente.
EL ABANDONO DE LOSCLIENTES: UN ASUNTO PARAPONERSE EN MARCHA
En el ambiente contemporáneo delos negocios, los productos de unaempresa tienden a parecerse muchoa los de sus competidores. Puedeque cuando una empresa introduceun nuevo producto en el mercado,en ese momento la idea sea única.Sin embargo, al poco tiempo de suaparición, los competidores copianel producto y se crean versionessimilares que en ocasiones mejoranal original. Pero más allá de lassimilitudes entre los productos,existen razones específicas por lascuales los clientes se decantan porunos o por otros. ¿Podemos decirque una decisión de compra se basaen los productos o servicios o hayotros factores que entran en juego?¿La decisión se debe a su conoci-miento de los productos y serviciosde esa empresa? ¿La experienciadel cliente con los "puntos críticosen el proceso de compra" o "touch-points" (búsqueda de información,selección, compra, pago, entrega,utilización del bien o servicio y ser-vicio post-venta) influye en su deci-sión de volver a comprar esa marcao, por el contrario, abandonarla?En el pasado, los clientes, a pesarde los malos servicios que pudiesenrecibir, permanecían vinculados alas empresas porque era más difícilencontrar productos y servicios.Aspectos como proximidad geográ-fica o relaciones previas podían darbase a una relación comercial másduradera. Hoy en día, los avancestecnológicos, en los medios decomunicación y en los mismos servi-cios, han disminuido el valor deesos dos factores en el momento derealizar una compra. Los serviciosde entrega nocturna o al díasiguiente, así como Internet, hanhecho que la búsqueda de un pro-ducto que se adecue a nuestrasnecesidades sea global. Nuestrasexperiencias durante los puntoscríticos en el proceso de compra o"touchpoints" cobran mayor rele-vancia para mantener un vínculo oabandonar una empresa con la quetenemos una relación. Y es que laalternativa del cambio está alalcance de nuestras manos: bastacon oprimir un botón de nuestroordenador.
Cuando nuestras anteriores venta-jas y fortalezas son la causa denuestra actual debilidad.
Las interacciones durante los pun-tos críticos en el proceso de compray la infraestructura de apoyo estádiseñada desde la perspectiva de laempresa para optimizar los proce-sos internos, basándose en unacomprensión mínima de aquello quesatisface al cliente. La realidad esque muchas empresas imponen asus clientes criterios que ellas mis-mas no están dispuestas a permitirque se les apliquen en sus tratoscon otras empresas. Es necesarioentender que los consumidores soloquieren un trato justo y productosque se adecuen a sus necesidadesdiarias. Por ello, comprender lasexpectativas y necesidades de gru-pos de consumidores es clave pararetenerlos como clientes.El autor pone como ejemplo el casode un fabricante de coches de pres-tigio en los Estados Unidos que fueadquirido por una empresa euro-pea. La compañía comenzó a perderrápidamente una importante cuotade mercado, en torno al 70%. Losdirectivos no entendían por quésucedía. En una de las juntas salió arelucir que en muchos de sus salo-nes de exposición, los clientes, trasver los coches, se quejaban de queestos no tenían un sujetavasos parael café. Inmediatamente, uno delos directivos europeos protestó yseñaló de manera furiosa que ellosfabricaban coches para conducir yno para tomar café.Thompson llega a la conclusión deque los propios directivos eran elpeor enemigo de la empresa y losresponsables del problema. La for-taleza y los éxitos anteriores comofirma enfocada a productos demarca se habían convertido en sumayor evidencia de debilidad. Elmundo había cambiado y tambiénlas necesidades de los consumido-res, pero los directivos no. El autorconsidera que las empresas de granéxito deben andarse con cautelaporque se enfrentan a dos elemen-tos negativos: la arrogancia y lainercia, que no permiten ver a susdirectivos cuándo los mercados evo-lucionan. Por tal motivo, las empre-sas exitosas necesitan gestorescapaces de percibir los cambios yreaccionar para hacer los ajustes ytransformaciones necesarios.Los mismos atributos que han con-tribuido al ascenso de una empresa,como el orgullo por sus productos oel servicio basado en un conoci-miento especializado, pueden pro-vocar su caída si no se escuchanatentamente las sugerencias de losconsumidores. Muchas compañíastienen en sus propias plantillas per-sonas que pueden asesorar a la pro-pia empresa sobre sus necesidadeso hacer las compras sin tener querecurrir a nadie para que les aseso-re. No requieren que ningún vende-dor les diga qué necesitan o cómose usan sus productos. Pero tambiénexisten los directivos para quienes"la cultura de la empresa" estableceque tienen poco que aprender de la"gente de afuera". Como nadieconoce mejor que ellos su negocio,no prestan atención a consultoresexternos. Los años de éxito de laempresa les avalan… ParaThompson, este tipo de empresasmarcadas por los dos pecados cardi-nales del mundo empresarial, laarrogancia y la resistencia al cam-bio, se halla próximo a perder amuchos de sus clientes, que se irána otra parte a buscar soluciones asus necesidades. ¿Quién les robó asus clientes?
El concepto "boutique" o la alter-
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Who Stole My Customer ??
nativa estratégica de los noventa.
¿Qué cosa es más difícil de gestio-nar que una empresa joven y lucha-dora? A juicio de Thompson, unaempresa exitosa y con antigüedad,porque cuanto más éxito haya teni-do en el pasado, más difícil serávolver a alcanzarlo en el futuro.Además, el éxito puede encubrirmalos modos de gestión, que hansido aceptados y tolerados comonormas debido a que nunca seafrontó una situación que pusieseen duda su eficacia. Por ejemplo,el sector automotriz ha sido un tipode industria históricamente centra-do en el producto y no en los clien-tes ya que impone sus criterios a losconsumidores. Por eso, cuandohablamos del producto final, debe-mos enfatizar si ha sido elaboradobajo el punto de vista o criterio dela empresa. Esta es una tendenciaque alcanzó su máxima cota entrelas décadas de los ochenta y noven-ta.A comienzos de los noventa, algunasempresas de servicios (especial-mente de servicios financieros)comenzaron a basar sus apuestas enla diferenciación estratégica y acentrar sus servicios en el cliente,al identificar y tomar en considera-ción sus necesidades durante laprestación del servicio. Firmascomo el MBNA-America Bank fueronpioneras y lograron alcanzar unafuerte posición competitiva.Rápidamente, algunas de ellaslograron granjearse una reputaciónde ser empresas "orientadas alcliente". Pero a pesar de hacerseincreíblemente notorias por susestrategias de dar servicio al clien-te, las empresas de orientación tra-dicional veían estas apuestas comouna anormalidad.En esas fechas, las estrategias cen-tradas en el cliente de firmas comoBritish Airways, Federal Express,MBNA- America Bank, Home Depot,Lands End, American Express oStapples eran percibidas comoestrategias "de estilos de vida alter-nativos" o de "boutique". Lacorriente principal continuaba cen-trada en el producto y descansabaen la experiencia interna, el conoci-miento y las capacidades de lafirma. No obstante, se produjo uninesperado fenómeno paralelocuando las empresas orientadas alcliente comenzaron a tener mejoresresultados, crecimientos y valora-ción de los accionistas de acuerdocon los criterios de S&P 500. Perono será hasta los inicios de la déca-da presente cuando se produzca elcambio y la "estrategia alternativa"se convierta en el imperativo estra-tégico y en asunto de supervivenciapara los años venideros.
La supervivencia en los negocios yel imperativo estratégico.
Como hemos señalado, la tecnolo-gía ha permitido que la mayorparte de los productos novedosossean fácilmente copiados en muypoco tiempo tras su entrada al mer-cado. Hoy en día, el hecho de rea-lizar mejoras en un producto o deque este tenga mejor calidad queotros, ya no garantiza disfrutar delliderazgo en un sector por muchotiempo. Por el contrario, las empre-sas deben buscar continuamentenuevas formas de aproximarse a losclientes, para lograr atraerlos en unmercado cada vez más competitivoy en donde existen pocas diferen-cias entre los productos.Es posible que alguna vez los lecto-res se hayan preguntado: ¿cuálesson la verdaderas diferencias entreun modelo de coche marca Nissan yun modelo Toyota? ¿Qué ventajasbrindan los servicios financieros deAmerican Express frente a los de suscompetidores? ¿Cuál es la diferenciaentre alquilar un coche con Avis ocon Hertz? ¿Qué distingue un mode-lo de televisor marca RCA de unmodelo Sanyo? ¿El precio? ¿La cali-dad del producto? ¿Los descuentos através de las tarjetas de fideliza-ción?En la actualidad nada de esto marcala diferencia, porque la mayoría delas empresas apuesta ahora por unanueva baza para diferenciarse ycompetir entre sí: la exitosa "estra-tegia alternativa o de boutique",que se centra en el cliente como laúnica vía de crear valor. La estrate-gia de los negocios se ha convertidoen la estrategia de los clientes.Estar volcados en el cliente es unimperativo; ya no se trata de algoopcional o alternativo. Aspectoscomo la gestión de los clientes, losprocesos de trabajar cara a caracon ellos durante la transacción, laexperiencia y el valor que recibe elcliente durante la interacción sonahora los puntos clave para el éxitode las empresas.La interacción durante los puntoscríticos en el proceso de compra o"touchpoints" (búsqueda de infor-mación, selección, compra, pago,entrega, utilización del bien o servi-cio y servicio post-venta) se harevalorizado hasta el extremo deque la mayoría de las empresas tra-baja ahora en su rediseño para"ganarse el favor del cliente". Conlas posibilidades que ofrecen lasnuevas tecnologías como internet oel data mining, se ha creado unaimpresionante cantidad de produc-tos y servicios orientados al cliente(service and customer-friendly pro-ducts) y categorías de productospara clientes preferentes.Ejemplos de ello los encontramosen los descuentos para viajeros fre-cuentes, en los cupones de comprao en los servicios informáticos o porInternet que pueden ser construidosa partir de las necesidades, gustos ypreferencias de los usuarios. Estehecho ha provocado que los consu-midores esperen los más altos nive-les de atención y expresen su dis-gusto rápidamente si no se les pro-vee el servicio como "ellos espe-ran".En estos momentos, está desarro-llándose una segunda etapa en elproceso de este significativo cam-bio: se ha pasado de las relacionescon el cliente y de la gestión de lasatisfacción a la lealtad del clientey la gestión del desgaste que sufreel cliente con el paso del tiempo.Según los resultados de varios estu-dios realizados entre directivos decientos de empresas globales, laretención y la fidelidad de los clien-tes son dos de los temas de mayorpreocupación en el mundo actual delos negocios. Incluso, en opinión dealgunos directivos, muy por encimade las tres prioridades fundamenta-les para las empresas que se mantu-vieron constantes durante décadas:incrementar los ingresos, reducir
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