Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword
Like this
4Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
La generación o sea Luis Rafael Sánchez

La generación o sea Luis Rafael Sánchez

Ratings: (0)|Views: 197 |Likes:
Published by Zelma Soto

More info:

Published by: Zelma Soto on Sep 06, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

02/04/2014

pdf

text

original

 
Luis Rafael Sánchez,
La generación o sea, Claridad 
, San Juan, Puerto Rico, 1972
1
La generación ó sea
 
Por Luis Rafael Sánchez 
Recientemente
y el adverbio flexibiliza la distancia temporal
un estudiante contestaba a mi preguntasobre la mala novela de un buen poeta de la manera siguiente: "O sea que el personaje se suicida a sí mismo, o seacon una dosis grande de supositorios".
 
La referencia al personaje que, en el colmo de las osadías, se suicida a sí mismo, no es la noticia más relevantede la respuesta citada. Tampoco lo es el testimonio curioso de la ingestión masiva de supositorios aunque unacantidad generosa de los mismos sintetice la capacidad letal del exceso soporífero: cada quien se suicida por la víade su apetito o preferencia. De las formas que ha de tomar el suicidio no hay legislación vigente: lo que revela,además, la necesidad urgente de publicar un breviario sobre el particular en la hipotética serie coleccionableHÁGALO PERSONALMENTE. Tal publicación evitaría o fomentaría no sólo suicidarse en primavera sino quetambién los suicidios ejemplares como el que escoge
borrascoso pero elocuente
el protagonista de la novelaespañola del siglo quince
CÁRCEL DE AMOR.
 
La noticia relevante de la respuesta citada es la repetición, una, diez, cien veces de la frase O SEA, utilizadacomo angustioso recurso de ciego de la lengua que adelanta ese torpe bastón inseguro y vacilante; o sea quereclama la palabra distante que ni llega ni alumbra porque ha sido almacenada en la región de la inteligencia quellamaremos, arbitrariamente, de la expresión cierta; región desde la cual asimos la realidad o la porción de aquellaque nos importa y conmueve, hecha toda de palabra la realidad.
 
En el acopio, la selección y el inventario de las palabras que totalizan la pertenencia individual lo que se hace esacopiar, seleccionar o inventariar nada menos que la idea misma de la vida y, a su vez, las involuciones y lasrevoluciones que la configuran: en toda palabra se concreta una experiencia de rigor social que nos impone yexpone, toda palabra nos fecha en la historia mientras nos historia, toda palabra nos ficha, taxativamente, en lamoral. Fecha y ficha plenamente completadas por la simple manifestación del pensamiento más simple.
 
Escribo en puertorriqueño cuando llamo a la frase O SEA recurso ciego de la lengua o muleta dolorosa de quienha sido educado para no serlo; educación, la oficiada en el salón de clases, reducida al aparato circunstancialjustamente prescindible. Cuando el estudiante aludido en el párrafo inicial se lanza a la exposición desde elequívoco trampolín que es la frase O SEA adelanta que no dispone de la palabra que más tarde, en elreconocimiento de la impotencia verbal, jurará tener -paradójicamente
en la punta de la lengua. La frase O SEApretende completar, precisar o hasta traducir la afirmación primera: o sea que el personaje se suicida a sí mismocon pastillas de dormir a una lengua creídamente eficaz: o sea que el personaje se mata a sí mismo.
 
La reacción siguiente a lo que apenas si es balbuceo lógico es francamente desoladora: donde no ocupa lapalabra se coloca una sonrisa mediana o mediadora, se organiza una gesticulación trunca, se oscurece la sílabaúltima de la oración como advertencia de la limitación o mutilación expresiva aunque la causa se desconoce o seaparenta desconocer.
 
Escribo en puertorriqueño cuando digo que entre nosotros no se maneja la lengua con comodidad, con solturay cabalidad, con la naturalidad y el empeño de aquel para quien la lengua no es motivo de tensión pero sí el aparatoque transmite su vibración íntima: la espiritual, la ideal, la material. jQjo! No me refiereo a una lengua de falsificadohispanismo y casticismo maltrecho, refulgente de mantones, castañuelas y zetas que quiebran el oído. Tampoco auna lengua de soterrada intención clasista y erudición de antología descompaginada con la que se trafica por lasacademias de artes y ciencias, las directivas de clubes cívicos y la telúrica poesía del pendejismo lírico que tan larga

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->