contrario, ejercen la prostitución como decisión individual, una decisión que obviamente está condicionada, como todas lasdecisiones que los seres humanos tomamos en la vida, por múltiples factores sociales, culturales y personales.Creo que éstas son muy variadas y obviamente las fundamentales son de orden económico y de supervivencia. Inclusopara algunas mujeres los motivos que les llevaron a la prostitución pueden ser terribles (drogodependencias, huir defamilias desestructuradas y con altos niveles de violencia intrafamiliar, ser mujer transexual y tener las puertas cerradaspara encontrar otro tipo de actividad). Pero lo importante para nosotras es contemplar qué dicen las mujeres queejercen, y si quieren o no seguir ejerciendo, pues en la vida muchas veces los motivos por los que empiezas algo tienepoco que ver con aquello por lo que tú continúas haciendo esa actividad.Para las personas que quieren seguir ejerciendo la prostitución, que hacen de ésta una forma de ganarse la vida, desdeHetaira exigimos los mismos derechos que para el resto de los trabajadores y trabajadoras en este país. Es decir,derechos a una pensión, a un seguro que te cubra en caso de estar enfermo, a poder denunciar a tu jefe si incumple elcontrato, si se produce un despido improcedente. Pero también a la hora de trabajar esta realidad es importante teneren cuenta que existen otras diferencias entre las personas que ejercen la prostitución, porque no es lo mismo captar losclientes en la calle que en un club, en un piso o a través de un anuncio en el periódico.Por lo general, las personas que captan a sus clientes en la calle suelen estar peor vistas, y se les hace responsablesdel deterioro de los barrios y de la delincuencia. Estamos viviendo una experiencia muy concreta en estos momentos,como es el conflicto de Villaverde, aquí en Madrid, donde lo primero que se ha hecho ha sido cerrar al tráfico una zona,que es la primera medida que se ha habilitado para resolver los problemas de un barrio que, desde nuestro punto devista, tiene muchos otros problemas, pero lo primero que se ha hecho ha sido impedir el ejercicio de la prostitución.Los poderes públicos, desde nuestro punto de vista, siempre han ofrecido una única solución: expulsar de un lugar aotro a las personas que ejercen la prostitución. En Madrid hemos podido vivir algunos de estos conflictos con los vecinos,con el Ayuntamiento y con la policía. Pocas veces hemos llegado a sentarnos a dialogar, pero cuando lo hemos hecho,al menos durante un tiempo, hemos conseguido mejorar la situación de todas las partes.Nosotras siempre hemos planteado que los espacios públicos han de ser negociados por todos, y hemos defendidoque si bien los vecinos tienen sus razones, las trabajadoras sexuales tienen las suyas, y por lo tanto ambas partes hande ponerse de acuerdo y debe establecerse una negociación. Pero éstas han de llevarse en pie de igualdad entre todaslas partes implicadas (los vecinos y las trabajadoras sexuales).Actualmente ejercer la prostitución, como ya se ha dicho aquí anteriormente, no es un delito. Aunque parezca mentira a laluz de determinadas actuaciones de la Policía Municipal y en algunos momentos de la Policía Nacional en este últimoaño en Madrid. Pero tampoco es una actividad reconocida como legítima, ya que la gente que trabaja en ello no tienereconocidos sus derechos, esta situación de alegalidad es la que mueve hoy la prostitución. Creemos que ésta es cadavez más difícil de mantener.Por un lado, existen desde hace tiempo fuertes presiones por parte de los empresarios de los clubes de alterne, ANELApara que se reconozca el alterne como actividad legítima. Esta presión puede llevar a que se legalice la situación irregularque hoy tienen los clubes, admitiendo la actividad de alterne como los empresarios plantean, pero dejando sinreconocimiento legal el ejercicio de la prostitución que se da en estos locales, ejercicio que hoy se da bajo lascondiciones que imponen los empresarios, sin que las trabajadoras puedan gozar de ningún derecho que recorte lastendencias empresariales de sobreexplotación laboral.Por otro lado, las plataformas abolicionistas de un sector del movimiento feminista parece que se alían, al menos enMadrid, con la derecha más cavernícola para exigir la abolición de la prostitución. Este planteamiento suele compenetrarsecon el sector más vulnerable de prostitutas, las que más se ven porque trabajan en la calle, de tal manera que tanto el
http://cabichui.org/grupo - cabichui.orgPowered by MamboGenerated: 30 January, 2008, 16:23
Leave a Comment