Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword
Like this
1Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Atienza y Ruiz Manero - Ilícitos Atípicos

Atienza y Ruiz Manero - Ilícitos Atípicos

Ratings: (0)|Views: 134 |Likes:
Published by Jorge Baquerizo M

More info:

Published by: Jorge Baquerizo M on Sep 11, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

09/11/2012

pdf

text

original

 
bien,
como
veremos seguidamente, estas distinciones (entre
reglas y principios, por un lado,
y
entre dimensión directiva
y
valorativa, por el otro) son capitales para poder dar cuentaadecuadamente de las figuras que ahora nos interesan
.
2
.
Reglas y
principios
ILÍCITOS
ATÍPICOS
Partamos, a fin de analizar la noción de principio jurídico y ladiferencia entre principios y reglas, de un ejemplo
: la protec-
ción del derecho al honor
. En todos los sistemas jurídicos con-
temporáneos se castigan la calumnia y la injuria. Así, en elcódigo penal español se define la calumnia como la imputaciónde un delito con conocimiento de su falsedad o temerariodesprecio hacia la verdad, y se distinguen dos supuestos de
calumnia, según que vaya acompañada o no de publicidad
;
concretamente, para la calumnia realizada con publicidad seprevé una pena de prisión de seis meses a dos años o multa deseis a veinticuatro meses. La injuria, por su lado, se definecomo la acción consistente en lesionar la dignidad de otrapersona, menoscabando su fama o atentando contra su propiaestimación; y las injurias graves efectuadas con publicidad secastigan con multa de seis a catorce meses
. Por supuesto, exis-
ten también normas de tipo civil que se conectan con lasan-tenores
:
una, por ejemplo, otorga a la persona injuriada underecho a percibir una determinada indemnización
; otra preci-
sa que no cabe indemnización sí el titular del derecho otorgósu consentimiento en forma expresa, etc
.
Pues bien, todos los anteriores son ejemplos de
reglas
deacción,
esto es, de pautas específicas de conducta que estable-cen mandatos o permisiones y que se caracterizan por los dos
siguientes rasgos. El primero es que su estructura consiste en un
antecedente o condición de aplicación, que contiene un conjun-to cerrado de propiedades; y un consecuente o solución norma-tiva en donde cabe distinguir, a su vez, dos elementos: unaacción (mejor, una clase de acciones) y su calificación deónticacomo obligatoria, prohibida, permitida, etc. Decimos un con-junto «cerrado» de propiedades porque, por ejemplo en rela-
16
 
INTRODUCCIÓN
cion con la norma que castiga la calumnia con publicidad, laobligación que tiene el juez de imponer esa pena de prisión ode multa requiere que se den tres circunstancias: que se imputea otro un delito; que exista el conocimiento de su falsedad oun temerario desprecio hacía la verdad; y que se haga conpublicidad. Pero, ciertamente, esas propiedades pueden muybien carecer de límites precisos, esto es, padecer de vaguedad(por ejemplo, ¿qué significa «temerario desprecio hacía la
ver-
dad»?
;
o bien, en relación con la publicidad el código establece
que «la calumnia y la injuria se reputarán hechos con publici-dad cuando se propaguen por medio de la imprenta, la radio-difusión o por cualquier otro medio de eficacia semejante»,pero ¿en qué condiciones puede afirmarse que otro medio tieneuna «eficacia semejante»?). Igualmente, las acciones menciona-
das en el consecuente (las consecuencias jurídicas) pueden estar
más o menos indeterminadas (la pena puede ser de prisión o de
multa, y la prisión oscilar entre seis meses y dos años), pero esa
indeterminación se encuentra siempre circunscrita en una clasede acciones que se debe (si la norma es de mandato) o se puede
(sí es permisiva) realizar
; en ese sentido, puede decirse tambiénque la acción (o acciones) ordenada(s) en el consecuente es
(son) «cerrada(s)». La segunda característica
consecuencia de
lo anterior
es que las reglas de acción pretenden regular laconducta de sus destinatarios excluyendo su propia delibera-ción como base para la determinación de la conducta a seguir
:
el juez debe aplicar tal pena cuando se encuentra frente a (escompetente para juzgar) un caso que cumpla tales y cualespropiedades; los ciudadanos deben abstenerse de realizar taltipo de acción; o bien pueden realizar la acción en cuestión siconcurren determinadas circunstancias (con lo que, en ciertomodo, se trata ya de otra acción), etc
.
Hay,
sin
embargo, otro tipo de reglas
reglas de
fig
que
se diferencian de las anterioresde las reglas de acciónúnicamente en que en el consecuente establecen el deber o lapermisión no de realizar una determinada acción, sino de darlugar a un cierto estado de cosas. Por ejemplo, pensemos en
una disposición administrativa que fija a tal órgano administra-
tivo el objetivo (la obligación) de lograr que los funcionarios
1
7
 
LÍCITOS
ATIPICOS
que
de
él dependen (o un cierto porcentaje de los mismos,
digamos, al menos el 50%) aprendan la lengua vernácula
. Paracumplir esa regla, el destinatario (el órgano) tiene una variedad
de medios entre los cuales puede optar: puede ofrecer clasesgratuitas, ventajas de promoción en el empleo, amenazar consanciones, etc. Pero el objetivo fijadoel estado de cosas aalcanzares cerrado
: se consigue si, por seguir con el ejemplo,
más del 50% de los funcionarios, al cabo de un tiempo, logranpasar un test que mide su competencia en tal lengua
.
Ahora bien, en nuestros sistemas jurídicos no existen única-mente normas de los tipos antes descritos (reglas de acción y
reglas de fin), sino también otras a las que suele llamarseprin-
cipios,
y en las que cabe, a su vez, distinguir entre
principios
en sentido estricto y directrices o normas programáticas
.
Tales
principios sirven, por un lado, como justificación de las reglas,de las pautas específicas
: así, en relación con los ejemplos dereglas de acción que antes hemos puesto, puede decirse que loque las dota de sentido son los principios de libertad de expre-
sión y de respeto al honor (o, sí se quiere, el límite a la libertad
de expresión que supone el derecho al honor) y el objetivo deprevenir conductas que lesionen el honor de forma inaceptable
de forma que no resulte justificada, por ejemplo, por el prin-
cipio de libertad de expresión
; y, en relación con el ejemplo de
regla de fin, lo que le da sentido es el propósito de conservar
una lengua y, con ello, las señas de identidad de un grupohumano, etc
.
Pero, por otro lado, los principios cumplen también una
función de regulación de la conducta, especialmente de la con-ducta consistente en establecer normas o en aplicar las normasexistentes a la resolución de casos concretos; esto último (ladimensión directiva de los principios en relación con los órga-
nos
aplicadores)
ocurre cuando no existen reglas específicasaplicables, cuando éstas presentan problemas de indetermina-ción en su formulación, o cuando las reglas existentes parecenestar en conflicto con los principios que las justifican o conotros principios del sistema
.
Lo
característico de los principios
se halla en que en su antecedente o condición de aplicación nose contiene otra cosa sino la propiedad de que haya una opor-
18

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->