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Reseña 'Democracia Representativa y Democracia Directa' (Bobbio, 1986)

Reseña 'Democracia Representativa y Democracia Directa' (Bobbio, 1986)

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Reseña breve sobre el capítulo 2 ('Democracia Representativa y Democracia Directa') de "El Futuro de la Democracia" de Norberto Bobbio (FCE, 1986)
Reseña breve sobre el capítulo 2 ('Democracia Representativa y Democracia Directa') de "El Futuro de la Democracia" de Norberto Bobbio (FCE, 1986)

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Reseña:
Democracia Representativa y Democracia Directa
de Norberto Bobbio
(en “El Futuro de la Democracia”, FCE, México, 1986)Este tramo del discurrir sobre lo que depara a la democracia, padece de algo muy común entre muchos teóricos sólidos de su estilo(y que también está presente en muchos otros debates del ámbito de las ciencias sociales): el planteo de cuestiones que hacen más al espacio de la toma de posición/perspectiva que el autor asumió, luego revestida de fundamentaciones teórico-históricas (para 
legitimar esa perspectiva que no necesariamente se resuelve de la manera en que es planteada, si se trabaja sobre las premisas
). En otras palabras, Bobbio apela a casos históricos, a giros argumentales no necesariamente conclusivos, a apelaciones 'al sentidocomún' (como si apelar a todas ellas al mismo tiempo no implicase también un motivo para plantearnos su procedencia lógico-teórica), para fundamentar lo que él opina que es la 
solución 
a la dicotomía existente entre democracia representativa / democracia directa, es decir, la idea de un 
continum 
entre ambas). La necesidad de que esta reseña sea breve no nos permite hacer un recorridoexaustivo de lo que consideramos todas las
trampas 
argumentales del texto (algo que sería provechoso para nuestro aprendizaje en esta asignatura). Por ello, aquí plantearemos sólo unas pocsas, las más evidentes y, a nuestra lectura, más apremiantes. Huelga evidenciar que pretenderemos trabajar sobre puntos que a nuestro modesto entender son 'ruidosos' dentro de un sólido desarrollo(porque desde ya descontamos la capacidad de Bobbio para trabajar y hacer operar conceptos enderredor de una cuestión dada).La primera consideración del autor que podemos encontrar como discutible, es aquella que dice que las democraciasrepresentativas actuales implican una representación no revocable porque tutelan intereses generales de la sociedad civil (página  37, segundo párrafo). Pues bien, señalar que un mandato no es inmediata ni mecánicamente revocable no significa que la discrecionalidad política del representante con respecto a su electorado esté asegurada o sea recomendable que la ejerza (y no por  pruritos morales, sino porque pone em riesgo su carrera política). Aquí Bobbio da mayor énfasis al comportamiento estratégicodentro de las 'reglas del juego' (alguien se presenta a elecciones, obtiene el monto necesario, comienza a ejercer su cargo según su criterio hasta concluir el período) que a otra variable incrustada en ese mismo juego, y que conocemos como 'política'.
Los mandatosconcretos no están completamente escindidos de los compromisos asumidos previamente.
Podemos concederle a Bobbio que sobran los ejemplos de candidatos que deshacen sus promesas a la hora de ejercer un cargo, pero no por ello podemos asegurar que ese/a representante no tenga costos por hacerlo (la opinión pública es una variable de ajuste que, aunque no sea inmediata, en algún  momento volverá a votar y así se expedirá. Incluso, podemos pensar que los costos pueden no venir de las/os electores, y residan en otros espacios profundamente emparentados con la viabilidad de un cargo a largo plazo: por lo general, esos costos se encuentran en ese espacio vago -pero contundente- que nominamos
“la 
 
 política”,
e impliquen que los apoyos con que llegó al poder tengan queser re-armados sobre la marcha, mientras está dejando de lado los intereses generales de la población que lo llevó allí. Cambiar la estrategia mientras se está gestionando o conservando la dote de poder no resulta gratis, menos áun tiene asegurado el éxito. Por eso, y volviendo específicamente al caso del texto, señalemos que la escinsión que el autor presenta entre representantes fiduciarios y su electorado sea tan tajante, o mecánica, o... simplona. El poder de maniobra no es siempre tan discrecional. Y si lo es em 
 
términos de los ciudadanos, ello no quiere decir que lo sea em términos de la política. Los costos políticos aparecen y las/os políticas/os sienten horror de ellos (claro que suena amargo que eso las/os desvelen tanto -o más- que violar ese compromiso prístino asumido con los ciudadanos, pero nuestro objetivo no es ver la realidad de la democracia unidimensionalmente, sino según la mayor cantidad de dimensiones, para poder hacernos una idea acabada y realista de la misma.)La segunda aseveración discutible es su contundencia (o al menos, su poca ambigüedad) en colocar a la revocación de mandatocomo la característica más 'cercana' a la democracia directa. Nada más discutible. La revocatoria puede ser un mecanismo (quecomo todos, requiere de un proceso práctico que deberá ser lo suficientemente operativo para concretarse), pero emparentarlo com el factor privativo que hará una democracia 'más directa' -casi como si fuese una característica esencial- es un despropósito. Si para  fundamentar esto recurperamos una (muy) modesta idea de democracia directa, diremos que ella implica que la/os ciudadanas/osdecidan por sí mismos las cuestiones que influirán en su regulación/administración diaria (no sólo pública, sino también privada).Siendo, entonces, la falta de representantes lo que hace directa a la democracia (algo que Bobbio asegura más adelante), considerar la representación por mandato como un intermedio entre la democracia directa y la representativa (algo que por existir em lasreglas del juego, pero que ello no implica que se concrete necesariamente (además, implica una contradicción argumental en el texto mismo, dado que antes destacó la calidad de fiduciaria de nuestras democracias occidentales y la mayoría de ellas cuentan con revocatorias institucionalizadas). Concretamente, transformar un mecanismo que existe para lograr lo que realmente está  velando (que la soberanía popular se retrotraiga al pueblo si una parte del contrato -el político- no cumplió con su obligación),implica dar a una herramienta el peso de una característica cualitativa dentro de la lógica de la democracia directa.El tercero aserto que reviste más una posición del autor que una argumentación manifiesta es su afirmación acerca de le'democratización del estado' y/o la 'democratización de la sociedad' (página 42, segundo y tercero párrafo). Concretamente, nosreferimos a:
“s 
i por esfera política entendemos aquel ámbito en el cual se realizan las deliberaciones de mayor interés colectivo, entonces se comprende fácilmente el hecho de que la democracia política se haya dado primero que la democracia social”.
Es realmente llamativo que el autor asegure que la democracia política (es decir, dentro del estado) se haya dado antes que la democracia social sin demostrar por qué. No asevera explícitamente por qué -por ejemplo- la democracia moderna no es un avance progresivo de inclusión de losdiferentes sectores a los que el estado va accediendo incluir em el juego político (no pensamos que esto necesariamente sea así,simplemente señalamos que el autor no abre su argumentación a ninguna demostración teórica). Y luego de esto, siguen lascontradicciones: después de haber aclarado páginas más arriba que una sociedad con un parlamento activo no necesariamente esdemocrática, llama 'democratización del estado' a la institución del parlamento, pero como ahora afirma que esto no puede suceder sin que una sociedad entera esté dispuesta a la democratización, asevera que un estado democratizado con un parlamento 'no essuficiente' y debe seguir avanzando en ese camino de democratizar la sociedad... Algo en lo que muchos coincidimos, pero queimplica una valoración que realiza para un concepto que antes había separado taxativamente y que había demostrado que podía existir por años (conocemos siglos de Parlamento inglés sin democracia efectiva) sin que esté necesariamente 'traccionado' a una 

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