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Nvumba

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10/13/2013

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SOBRE EL ARTÍCULO DE JOSÉ LUIS NVUMBA MAÑANA
El artículo escrito por José Luis Nvumba Mañana y publicado en varios medios(Asodegue y Apoyo a Juan Tomás Ávila Laurel en Facebook, entre otros), puedeinterpretarse de maneras diferentes, tanto por los detractores de CPDS, como suspartidarios. Y viniendo de quien viene, no puede dejarnos indiferentes, al contrario de loque ha venido ocurriendo con tantas cosas que han aparecido en diferentes medios de laoposición en el exterior en los últimos diez años. Solo hace falta recurrir a lahemeroteca de GuineaEcuatorial.net y a las redes sociales para darse uno cuenta de quenuestra formación política ha sido, a lo largo de ese tiempo, objeto de una críticadesmesurada, injustificada y no constructiva. Sin embargo, hemos permanecido calladoshasta obervar, con estupor, que nuestros detractores estaban llegando demasiado lejos,con constantes alusiones e insinuaciones sobre CPDS, no para proponer nada enconcreto, sino como un entretenimiento en la red.Me gustaría que aparecieran con frecuencia artículos como el del compañero José Luis,que supusieran una vía de un verdadero debate político sobre la acción política de laoposición, no solo interna, sino también en el exilio, a fin de poder llegar, como dice, auna unidad de acción entre todos “con dignidad, compromiso, colaboración yhumildad”. Es lo que se necesita y creo que nos conviene a todos si, de verdad, somoscapaces de darnos cuenta de que el verdadero obstáculo en el camino hacia lademocracia, en Guinea Ecuatorial, no es un partido político de la oposición, sino elrégimen militar del general Obiang, y que es más lo que podemos conseguir actuando juntos que en facciones diferentes. Hace falta dar ese paso.Quiero decirle al compañero que no entienda mi respuesta a Fernando Abaga Edjangcomo una mera crítica a los compañeros que se encuentran en el exilio, sino como unareflexión y una respuesta hacia esa incesante actitud de menospreciar lo que hacen losdemás compañeros en el país. Un ejemplo es que, cuando, como en el caso de FernandoAbaga, Nvumba cree que la verdadera tarea de oposición de CPDS se realizó mientrasél estaba aquí, viene a confirmar lo dicho por mí. Y es que se trata de un hecho naturalque se ha repetido a lo largo de la historia política: los malentendidos entre la oposicióninterna y la exiliada. Ocurrió con el PSOE a mediados de los años 40 y principios de los70 del siglo pasado; también ocurrió con los dirigentes del MONALIGE y con otrosnacionalistas guineanos que lucharon por la Independencia, dentro y fuera del país, yahora se repite la historia con nosotros.Quiero insistir en que caeríamos en un error de apreciación si tratásemos de analizar laactuación política de hoy en relación con la situación de Guinea de hace 20 años. Desdeentonces ha habido muchos cambios, y son muchísimos los factores que han contribuidoa esos cambios. Además de los que mencioné en mi respuesta al compañero Abaga, estála intransigencia del régimen; muchos guineanos pensaban que la lucha por lademocracia iba a ser fácil y que la caída del régimen era cuestión de meses o de pocosaños. De hecho, el crecimiento del número de los militantes de la oposición fueimpresionante, y se daba el fenómeno de que un solo individuo se afiliaba a varios
 
partidos de la oposición al mismo tiempo. Sin embargo, cuando se dieron cuenta de queObiang no estaba dispuesto a un proceso de democratización real y sincero, empezarona “reinsertarse” al PDGE, empezando por algunos dirigentes. [Recuerdo que fue AntimoEsono Ndong —Q.E.P.D.— el primer dirigente de la oposición en pasarse al partido enpoder, precisamente después del Pacto Nacional.] Otra cosa que ha cambiado son losespacios que ocupaba CPDS hasta 1992. ¿Qué hizo posible la huelga del 14 dediciembre que dio lugar a la manifestación estudiantil del 17-D? Pues fue el hecho deque muchos dirigentes de CPDS eran profesores en los institutos de Malabo, espacioque se perdió cuando el régimen reaccionó expulsándonos de los centros educativos.Otro factor que ha cambiado el escenario político guineano son los ingentes recursoseconómicos de que dispone el régimen desde mediados de los 90, lo que ha permitido aObiang comprar voluntades y adhesiones, dentro y fuera del país. Cuando dirigentes delPDGE y ciudadanos beneficiarios del régimen, ponen todos los obstáculos posibles enel camino de la democracia, ya no lo hacen solo por defender a Obiang y su PDGE,sino, sobre todo, en la salvaguarda de sus intereses personales. [Basta con ver lacantidad de personas encapuchadas que aparecen en las redes sociales, conpseudónimos, para defender indirecta y sutilmente a la dictadura; al hacerlo, nomencionan expresamente al régimen, sino que atacan a la oposición aprovechando losdebates que, en los últimos tiempos, se desarrollan alrededor de la acción política deCPDS]. En las condiciones en que se desarrolla el trabajo de la oposición en Guinea,con el acoso cotidiano a que estamos sometidos, es un milagro que nuestro partido sigaexistiendo. Y creo que conviene que siga encendida la llama de la oposición en elinterior del país. Al menos es lo que intentamos.Hoy por hoy, la acción política de CPDS, quiérase o no, se ve mediatizada por loscambios referidos. No obstante, el ideario y la voluntad siguen siendo los mismos ytratamos de hacer lo que podemos. Seguimos publicando LA VERDAD, con laregularidad que nuestros escasos medios nos permiten, y, de hecho, sigue siendo elúnico órgano informativo escrito de un partido político en Guinea Ecuatorial. Hace tresaños trajimos clandestinamente una emisora de radio a Malabo y empezamos lasemisiones de prueba, pero inmediatamente una treintena de policías armados asaltónuestra sede. [No nos hubieran venido mal unas expresiones de solidaridad de loscompañeros en el exilio...] Más de 20 años después de su fundación, los dirigentes deCPDS siguen llevando el partido a cuestas, manteniéndolo con cuotas y donacionespersonales, exactamente como cuando se fue el compañero Nvumba, y la inmensamayoría de sus dirigentes, entre ellos el que escribe estas líneas, durante ese tiempo nohan cobrado ni un solo duro, ni del partido, ni en representación del mismo. Aquí no hahabido ninguna profesionalización de la política, sino entrega y compromiso.
Con eso llego al otro aspecto, el de tener una Ejecutiva de más de 30 miembros. No hemoscaído en el “
el juego del mantenimiento eterno de ejecutivos y reparto de prebendas yparcelas de Poder” —que quede claro que CPDS no tiene ni puede dar prebendas niningún beneficio material a ninguno de sus miembros más de lo que hubiese ganadoéste fuera del partido, más bien al contrario: lo pasamos mal porque somos de CPDS—.El compañero recordará que, con la Ejecutiva de 10 miembros que teníamos, algunos
 
ciudadanos y otros partidos nos tachaban de ser “un grupillo de amiguetes”. Hay quetener en cuenta que, con el paso del tiempo, el partido ha ido creciendo y se han idoincorporando valerosos compañeros y compañeras a los que había que implicar en latoma de decisiones dentro del órgano que lleva el día a día del partido. Ello no tienenada que ver con los macrogobiernos del régimen, a los que seguimos criticando (léaseel editorial del último número de LA VERDAD), pues es normal que la ejecutiva de unpartido pueda tener 30 miembros, mientras que un gobierno sostenido por el mismopartido tenga pocos ministros (los gobiernos españoles del PSOE o del PP, por citar losejemplos más cercanos).
 
Además de la cuestión del escaño —de la que no voy a volver hablar aquí—, uno de losdebates que han surgido en las últimas semanas versa en torno al liderazgo en nuestropartido. Antes de afiliarme a CPDS el 15 de octubre de 1992, lo primero que hice fueleer sus Estatutos (con los que sería legalizado el partido a principios de 1993), y estosNO LIMITABAN EL NÚMERO DE MANDATOS del Secretario General. Eso sí: estacuestión ha sido objeto de debate en un congreso, y la opinión mayoritaria de las baseses que sean los propios militantes del partido quienes, mediante votación en loscongresos, determinen quién debe ocupar el cargo en cada momento y le pueden seguirvotando si lo estiman conveniente. Y eso es lo que ocurrió en el I Congreso y en uno odos posteriores. Sin embargo, insistir en la exigencia de que se limiten los mandatos enel liderazgo de CPDS, como si ello fuera la panacea a nuestros sufrimientos, me parecefuera de lugar. ¿Cuál es la razón real de esa exigencia? ¿No fue Felipe Gonzálezsecretario general del PSOE durante 22 años? ¿No hay partidos guineanos, dentro yfuera del país, con los mismos líderes que cuando fueron fundados hace 20 ó 30 años?Si cualquier persona ajena a la realidad política guineana, lee todo lo que se publicasobre CPDS en las redes sociales, llegará a la conclusión —errónea— de que nuestropartido es el principal obstáculo que impide la democratización de Guinea. ¿Pensáis,amigos y compañeros, y con sinceridad, que sin el escaño de CPDS en el Parlamento ycon Plácido Micó fuera de la dirección nacional del partido, el estancado proceso dedemocratización de Guinea se desatascaría? ¿No se nos viene “machacando” en lasredes sociales y desde hace más de 10 años, antes de la toma del escaño y cuando Micóllevaba menos tiempo al frente de CPDS?Que Obiang no tiene la mínima voluntad política de hacer la democracia, está a la vistade todos. Siguiendo su ideario, CPDS optó por la lucha pacífica mediante un diálogosincero para llegar un Estado democrático, respetuoso con los derechos humanos. Yseguimos optando por esa misma vía. Sin embargo, la cruda realidad demuestra que elrégimen, por su actuación cotidiana —violación de los derechos humanos, nepotismo,corrupción, crónicos fraudes electorales, persecución contra la oposición, etc.—, no estápor la labor, por lo que la cuestión crucial es: ¿hay que cambiar de vía? En tal caso,¿qué hacer y cómo hacerlo? Casi todas las críticas a CPDS, al no contener ningunapropuesta concreta, nos hacen pensar que la solución para quienes las hacen es queCPDS se disuelva, que desaparezca. Ello nos conduce a otras preguntas: ¿quién saldríabeneficiado? ¿Sería una solución positiva una eventual desaparición de CPDS? En este

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