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De Envidias e Insurrecciones. Por Gustavo Gorriti

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 De Envidias e Insurrecciones
 Por Gustavo Gorriti
Las palabras acarician, excitan, adormecen, atemorizan,avergüenzan, hieren y a veces matan.Pero también describen el mundo, reflejan sus hechos oconsiguen interpretarlos. Una cosa son las palabras delprotocolo y la corrección política; y otra cuando describencon precisión fenómenos traumáticos y complejos.Un lector, el señor Fernando Arauco Granados, escribe queleer mi artículo,
 
“Peligros reales e imaginarios”
enCaretas 2249, le dejó
“una sen
sación de desesperanza y 
decepción”.
 Eso porque, según él,
“al denominar a la acción terrorista deSL como „insurrección‟, Gorriti no solo está justificándolasino que le está otorgando estatus a Sendero”.
El presunto otorgamiento de dicho „estatus‟ se
debería a que
“conforme a la definición de la RAE insurrección es un„levantamiento, sublevación o rebelión de un pueblo, de unanación‟” 
. (La cita, por alguna razón, no incluye la palabra
“etc.”, que está en el diccionario como testimonio de lo
impreciso de la definición).Ello lleva al señor Arauco a preguntarse:
“¿La violencia que
inició Sendero en 1980 hasta el 2000 fue una guerra civil?
Sabemos que no es así”.
 
El lector objeta, además, mi uso del concepto de “guerrainterna” para describir la viole
ncia que vivió el Perú entre1980 y fines de la década del 90.Según él,
 
“Lo que padecimos en el Perú en aquellos aciagos
años fue una violencia fratricida. SL se alzó en armas y el Estado salió a repeler el ataque. Eso, aquí y en IslasMarshall se llama
delito”.
 Me temo que el señor Arauco se equivoca aquí y seequivocaría también en las Islas Marshall. Pero como lasuya no es una equivocación aislada sino frecuente ypromovida, la rectificaré en detalle.Para empezar, basarse en un diccionario, por principal quesea, como la referencia terminante para definir fenómenostan complejos como la violencia política organizada, lleva ainexorables patinadas.
“Insurrección” e “insurgencia” provienen de la misma palabra
latina
(insurgere);
y ambas significan básicamente lo mismo:Levantamiento contra una autoridad dada.Por lo general, aunque no siempre, estos levantamientosson violentos. La manera en que se expresa la violenciacaracteriza la insurgencia o insurrección. Motines,algaradas, manifestaciones enardecidas, golpes de estado,pronunciamientos, huelga general, terrorismo, guerra deguerrillas, guerra civil: una insurgencia puede centrarse enalguna de estas formas o escalas de violencia; o transitar,paralela o secuencialmente, de una a la otra.Una insurrección, es decir, un levantamiento armado, puedeser protagonizado inicialmente por un grupo escaso ennúmero y medios (como, digamos, el grupo que acompañó aFidel Castro en el fallido asalto al cuartel Moncada en 1953),o incluir a divisiones y regiones militares enteras, como fue,por ejemplo, el levantamiento encabezado por FranciscoFranco contra la República de España en 1936.
 
 A su vez, el concepto de
“guerra interna” 
ha sido definido
“para propósitos de sistemático escrutinio” 
en cienciaspolíticas, como
“el conflicto violento entre partidos o
facciones sujetos a una autoridad común; y de talesdimensiones que su incidencia afectará el ejercicio o la
estructura de la autoridad en la sociedad”.
 Un poco árido, ¿verdad? Pero si se lo lee un par de veces,se lo entiende bien. La definición, de paso, corresponde aHarry Eckstein.Las guerras internas no suelen ser, en sus diversas formasy manifestaciones, nobles justas o torneos caballerosos.
Son, precisamente, eventos „aciagos‟ de „violencia fratricida‟,
que siegan vidas, destruyen bienes, violan cuerpos yconvicciones.Las insurrecciones o insurgencias tampoco representan otro
„estatus‟ que la situación que crean.
 A la vez, la guerra de guerrillas, por ejemplo, puede ser abominable (como las
llevadas a cabo por el Lord‟s
Resistance Army de Uganda o, antes, el FrenteRevolucionario Unido de Sierra Leona); pero también elúnico camino posible (cuando las llevaron a cabo losPartisanos o miembros de la Resistencia contra losinvasores nazis).De otro lado, que un grupo sea descrito como un partidopolítico (si llena las características de tal) tampoco lo hacemejor o peor. Solo describe mejor al grupo.Los nazis, ¿fueron o no un partido político? Claro que sí. Unpartido maligno y genocida, pero partido. ¿Se lo debería
llamar „banda‟ o „pandilla‟ para no ofender a los partidos
políticos democráticos?.

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