Welcome to Scribd. Sign in or start your free trial to enjoy unlimited e-books, audiobooks & documents.Find out more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
3Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Alfred Jarry El Lenguaje Virulento

Alfred Jarry El Lenguaje Virulento

Ratings: (0)|Views: 16|Likes:
Published by Violeta Carrillo

More info:

Published by: Violeta Carrillo on Sep 29, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

07/09/2014

pdf

text

original

 
Alfred Jarry: el lenguaje virulento.
Elina Montes (U.B.A.)
Alfred Jarry nace en 1873, en Laval (Bretaña) y en 1891 fija su residencia en lacapital francesa. El nombre de este autor se asocia, fundamentalmente, con la obrateatral
Ubú rey
, un muestrario de los excesos de un personaje grotesco y vulgar, pueril yperverso, de crímenes que no producen arrepentimiento ni derivan en condena. La obrase estrena en 1896 y suscita un escándalo de tal magnitud que apenas resiste unasegunda representación. La originalidad de la pieza – mezcla de guiñol y esperpento – laconvierte en referente estético de expresiones disímiles como pueden serlo las primerasvanguardias y del teatro del absurdo. Es erróneo, sin embargo, pensar que esta obrapueda analizarse con prescindencia del resto de la producción jarryana, puesto que Ubúes protagonista o intruso circunstancial en muchas obras dramáticas y no dramáticas,desde
César Anticristo
(1894) a los
 Almanaques
(1899 y 1901). Por ende,
Ubú rey
essólo una de las facetas del poliedro: participa de la conformación de la figura, pero no larepresenta sino en parte. Considerar la obra en forma autónoma sería, en cierta medida,reducirla a "un caos fácil", como advierte su autor en el Prólogo a
 Les Minutes de sablemémorial
. El vaciamiento, que observamos en todos los niveles de la representación,obedece a una[…] simplicidad [que] no necesita ser simple, sino ser un complejo declausura y de síntesisy esta
simplicidad 
se piensa como[…] condensado, diamante de carbón, obra única compuesta por todas lasobras posibles […][1]Es probable, entonces, que Padre Ubú, por la frecuencia y evidente descaro conque la pronuncia, sea el portavoz más eficiente de la "verdad bufa”, una de las tantasformas de verdades reveladas por el signo, como afirma Jarry en un artículo de 1903[2].Aunque el tono bufo prevalece en su obra sobre los demás, no debemos asociarlo con elmero efecto cómico, sino con la revelación de lo inesperado que, como él mismo aclara,no es ni el infierno, ni el paraíso, ni Dios.[3] Lo “bufo” es considerado el soporte más
 
radical para que se instale la conciencia de que el sentido consensuado es, también,conformidad por el destierro de la imaginación poética.De Sengle, antihéroe de la novela
 Los días y las noches
y el más recognosciblede los dobles ficcionales de Jarry, se dice:construía sus literaturas, curiosa y precisamente equilibradas, medianteletargos de unas buenas quince horas, después de comer y beber; yeyaculaba el resultado en una mala media hora de escritura. Resultado quepodía anatomizarse y atomizarse indefinidamente, habiéndose cristalizadocada molécula de acuerdo con el sistema de la masa, con jerarquíasvitalizantes, como las células del cuerpo.[4]Me parece interesante rescatar que la metáfora orgánica se enuncia aquí tambiénen términos que hoy podríamos asimilar a la teoría de los fractales: sin importar lasdivisiones que se realicen, la mínima sección de un área se manifiesta concordante consu diseño global. Más aún, sin importar el caos del que provenga o que su aparicióngenere, de ese elemento mínimo depende el equilibrio de su sistema de pertenencia y elsentido se manifiesta en tanto se acepte la interrelación de las partes.Alfred Jarry se establece en París sin resignar jamás la extranjería como marca deuna identidad que es, en esencia, compleja, crítica y esquiva. Se afirma ambiguamenteen su residencia parisina: sería más apropiado pensarlo morador de una urbe paralela,que ilumina en el uso consciente de códigos que se manifiestan extraños a su objeto.Prefiere la embestida a la asimilación y, la mayoría de las veces, opta por laconfrontación paródica que instrumenta apelando, por un lado, a representaciones eimaginerías ancestrales[5] y, por el otro, a la puesta en acto de una máquina de lecturaheterogénea en la que confluyen - también - hipótesis físico-matemáticas que hallaránreconocimiento en postulados científicos posteriores.[6] Su mirada se coloca en unpunto de fuga en que lo subterráneo se conjuga con lo por venir y el recuerdo con laanticipación. Es esta modalidad que hace del presente sólo la instancia necesaria paraque el signo muestre la emergencia siempre efímera y variable de memoria y conjetura.El presente es – entonces -un existente provisorio en el que la identidad puede, acaso,surgir con la misma consistencia de la naturaleza que se imagina afín a Sengle:[…] adoraba los charcos, porque nunca se sabe los bichos que encontraráuno allí, ni siquiera si, con el desecamiento solar, encontrará los charcos, olos mismo charcos, y siempre se cree haberlos soñado.[7]
 
Cuando su otro personaje, el patafísico doctor Faustroll, logra trascender tanto losuniversos tradicionales como los excepcionales, que son su representación artística,reflexiona:El cuerpo es un vehículo necesario, porque sostiene la ropa, y, a través de laropa, los bolsillos […] Piense en la perplejidad de un hombre fuera deltiempo y del espacio, que perdió su reloj, y su regla para medir, y sudiapasón. Creo, señor, que realmente ese estado es lo que caracteriza a lamuerte.[8]Esta es una reflexión optimista dentro de los supuestos ontológicos jarryanos enlos que "Vida" es todo lo que se opone a “Ser”. La elección por el
Ser 
implica desechartodo artificio que introduzca ilusión de linealidad, de serie, de suma de lo discontinuo,atributos todos del "vivir", que su profesor Bergson había definido como "relacionescompletamente particulares entre porciones […] recortadas de la realidad sensible"[9].En
Ser y Vivir 
, Jarry vuelve más evidente la antítesis, retomando los postulados deBerkeley para invertir su sentido:
 
"Vivir es acto, y sus letras no tienen sino el sentidodel delirio de una cochinilla dada vuelta", es "percibir, es decir, ser modificado,estirado, dado vuelta como un guante incompleto; lo mismo con ser percibido, es decirmodificar, estirar tentacularmente su cuerno ameboide"[10] Ser, para Jarry es afirmarseen lo Posible (derivado del concepto bergsoniano de duración de la percepción) y loposible halla su manifestación en aquello que el signo muestra.Para Jarry, podemos acceder provisoriamente a la realidad y sólo a través de losavatares del signo. Su idea de signo, sin embargo, no se condice con la doblearticulación saussuriana, sino con una concepción más compleja del lenguaje en el queel significante es el trazo asediado por un palimpsesto de representaciones lingüísticas yfigurativas pretéritas y el significado una serie indefinida de parónimos. La palabraproferida y la escrita son, a la vez, obra de ficción, objeto artístico y sistema de signos yla percibimos - sugiere Michel Arrivé[11] - "como un signo del signo, un signo delsigno del signo, y así sucesivamente".Si Jarry apela en su obra de manera consistente a la paradoja, a la parodia, a laambigüedad o al parónimo es para volver más evidente la fragilidad del significante ydel sentido que se le adjudica:No hay que creer en absoluto en el juego de palabras - afirma en un artículopublicado en 1903. Debemos volver sobre el alcance profundo yesquemático de los juegos de palabras. Cuando las palabras
 juegan
entre sí es que reconocen su parentesco.[12]

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->