Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
1Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Carta: Respuesta del MINEDUC a emplazamiento realizado a comienzos de septiembre del 2012

Carta: Respuesta del MINEDUC a emplazamiento realizado a comienzos de septiembre del 2012

Ratings: (0)|Views: 11 |Likes:
Published by Ceps Puc
Respuesta del MINEDUC a emplazamiento realizado a comienzos de septiembre del 2012
Respuesta del MINEDUC a emplazamiento realizado a comienzos de septiembre del 2012

More info:

Categories:Types, Letters
Published by: Ceps Puc on Sep 29, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

09/29/2012

pdf

text

original

 
Por una educación de mayor calidad y más equitativa
En el último tiempo la educación ha adquirido creciente importancia como tema público, en gran parte gracias al rol delmovimiento estudiantil. Valoramos el reconocimiento de la relevancia de la educación y el lugar que ella ha adquirido en eldebate nacional, pues creemos que esto contribuye de forma fundamental a que como país emprendamos los cambios quenuestro sistema requiere.El seis de septiembre un grupo de dirigentes estudiantiles y otros actores sociales nos entregó un documento con sus plan-teamientos para la educación chilena, con los cuales tenemos una serie de convergencias y divergencias. Mediante este do-cumento queremos dar a conocer las razones de aquello que compartimos y de aquello que no creemos sea el mejor caminopara lograr una educación de mayor calidad y más equitativa. Por supuesto, muchas de las diferencias responden a visionespolíticas distintas, propias de toda democracia. Las ideas aquí expresadas responden a nuestras convicciones, las que en laúltima elección fueron apoyadas por la mayoría del país.
1. Educación: oportunidades y desafíos
La educación es fundamental en diversos aspectos. Si bien no son los únicos, quiero enfatizar dos. Por una parte, contribuye anuestra formación ciudadana, nos ayuda a reconocer y valorar a los otros, todos aquellos que son parte de nuestra sociedad yque por ese solo hecho deben ser tratados como iguales. Por otra, puede ser uno de los mayores vehículos de movilidad social y de equidad en una sociedad tan desigual como la nuestra.En ambas dimensiones nuestro país ha tenido avances. Así, por ejemplo, ha elevado significativamente la cobertura en lasúltimas cinco décadas, después de un período equivalente donde los avances fueron muy modestos. Por eso, no es casualidadque un reciente estudio (Benaabdelaali et. al., 2012) muestre que el nivel de desigualdad educacional entre los más jóvenesse encuentra al nivel de los países desarrollados y que ello ha ido acompañado de un aumento muy importante en promediode escolaridad, quedando este en niveles similares e incluso superiores al de dichos países. En Chile no se ha avanzado sólo enesta dimensión. Otro estudio reciente (Hanushek et. al., 2012) muestra que también ha mejorado el desempeño de nuestrosestudiantes. Tomando como referencia el año 1995 nuestro país sería el segundo después de Letonia que más ha elevado susdesempeños en pruebas internacionales que intentan medir los aprendizajes que se espera dominen nuestros niños y jóvenesen el mundo moderno. Las brechas de rendimiento entre niños de distinto nivel socioeconómico, que lamentablemente nin-gún país ha logrado eliminar del todo, también se han reducido según se desprende de los resultados de pruebas como PISA y SIMCE. Por cierto, se puede argumentar que los niveles iniciales sobre los que se registran estos avances eran bajos. Algode ello es efectivo, pero aun así no se pueden dejar de destacar, sobre todo cuando se aprecia el sinnúmero de países queno registra mayores avances en los mismos indicadores, a pesar de niveles iniciales incluso menores que los chilenos o coninversiones cuantiosas de recursos por varios años.Los avances no pueden negarse, pero al mismo tiempo es importante reconocer que estamos lejos de tener un sistema edu-cativo de calidad, equitativo e integrado socialmente. Las desigualdades de origen, que en nuestro país son abrumadoras,marcan de sobremanera los desempeños y trayectorias de los niños y jóvenes al interior del sistema educativo. Al mismotiempo, sabemos que uno de cada tres jóvenes de 15 años no tiene las competencias lectoras para desenvolverse de formaadecuada en el mundo de hoy y los resultados SIMCE nos indican que aproximadamente la mitad de los niños de cuarto básicono tienen los conocimientos en lectura correspondientes a su nivel escolar. Además, estos deficientes resultados están mar-
 
2cados por el capital cultural y social de los hogares. Así, en la prueba PISA mientras el 52 por ciento de los jóvenes vulnerablesno tienen las competencias lectoras suficientes, en los jóvenes de estrato económico alto esa proporción llega al nueve porciento. Igualmente, la prueba SIMCE muestra que mientras el 76 por ciento de los niños de nivel socioeconómico alto tienenlos conocimientos propios de su nivel escolar en lenguaje, sólo el 28 por ciento de los niños de estrato socioeconómico bajolos tienen. Sabemos también que los resultados en la PSU están correlacionados con el nivel de ingreso de los hogares. Estosson algunos de los desafíos que el país no puede dejar de enfrentar.Para reducir el peso del origen en los logros educativos se requiere de una agenda sostenida de cambios por períodos pro-longados. Ahora bien, la existencia de este problema en diversos países con sistemas educativos organizados de manera muydistinta (o el menor peso en otros también organizados de formas muy diversas) sugiere que la organización de los sistemaseducativos y su estructura específica pueden ser poco determinantes en el logro de una educación más equitativa. Por ello,apostar por cambios estructurales no siempre es el camino para resolver los problemas. Ellos pueden someter al sistemaeducativo a enormes tensiones sin ventajas evidentes, produciendo la consecuente frustración. Es importante, entonces, pro-ceder a través de políticas que tengan una posibilidad efectiva de producir los cambios deseados. Por cierto, ello no significadesconocer que todo debate educativo también está marcado por juicios normativos muy relevantes y valiosos. Con todo, esimportante recordar la gradualidad con la que ocurren los cambios en las sociedades democráticas.Un análisis similar al que ocurre en educación escolar se puede hacer en educación superior. Por supuesto, hay diferencias quemarcan el desarrollo de ambos sistemas. El acceso a educación superior es de un carácter más selectivo, particularmente enalgunas instituciones y programas específicos. Al mismo tiempo, hay una enorme heterogeneidad en las características delas instituciones que ofrecen programas de educación superior. Es esa realidad la que ha permitido un fuerte incremento en elacceso a la educación superior en Chile, celebrada por diversos organismos internacionales. Ello ha entregado oportunidadesde progreso para numerosos jóvenes que han sido los primeros integrantes de sus familias en acceder a la educación superior.Ello ha ocurrido sin que se observe un deterioro en los ingresos relativos y las posibilidades de empleo de los jóvenes que op-taron por educación superior respecto de los que sólo completaron la educación media (ello a pesar de que la proporción re-lativa de los primeros se incrementó). Así, por ejemplo, si en 1990 un 86 por ciento de los que egresaron de educación superiortenían un salario por hora superior a la mediana de los egresados de la educación media, el año 2011 esta proporción subió aun 90 por ciento. Distinto es el caso de las personas con estudios superiores incompletos. Si en 1990 un 77 por ciento de ellostenía un salario por hora superior a la mediana de los egresados de la educación media, en 2011 esa proporción cayó a 69 porciento. Esta es una de las razones por la que hemos puesto especial atención a la deserción que ocurre en educación superior y que nos ha llevado a plantearle a las instituciones que no pueden dejar de abordar este problema. Pero nuestra apelacióna considerar los buenos indicadores que se observan en la educación superior no puede entenderse como una negación delos problemas que le afectan. Las carreras son largas (tanto nominal como realmente) y los aranceles anuales relativamenteelevados, existiendo muchos programas cuya pertinencia es discutible. Los sistemas de selección a las universidades son pocosofisticados y hay poca investigación respecto de los instrumentos que combinan mejor predicción respecto del desempeñoacadémico y equidad en el acceso. En otra dimensión, no hay estándares de calidad razonables como consecuencia de un sis-tema de aseguramiento de la calidad relativamente débil y que no ha abordado apropiadamente el desarrollo de las institu-ciones luego de que éstas superan el proceso de licenciamiento y alcanzan la autonomía. Tampoco han existido las suficientesfacultades estatales para asegurar una mayor transparencia del sistema de educación superior y una verificación exhaustivadel cumplimiento de las disposiciones que contempla la legislación vigente. No cabe duda que se requiere, por tanto, un nuevomarco regulatorio que equilibre apropiadamente autonomía con control en el sistema de educación superior y que permitacorregir las deficiencias observadas.A la vez, los sistemas de financiamiento de los estudiantes han sido, en general, insuficientes, desarticulados, discriminatorios y caros. En esta materia se requieren cambios importantes que impidan que los jóvenes con mérito queden excluidos del ac-ceso a la educación superior por razones económicas o que una vez egresados queden ahogados por una carga financiera ina-bordable. El financiamiento directo a las instituciones también requiere de una revisión. En esta materia han existido enormesinercias y se ha dejado de reflexionar sobre las formas más apropiadas de allegar recursos a las instituciones de educaciónsuperior. Desde luego, parece apropiado realizar una distinción más precisa entre la diversidad de instituciones que existen enla actualidad, toda vez que conviven universidades complejas con instituciones que son en esencia docentes. Hay que reco-nocer las distintas misiones y apoyar a las instituciones de modo coherente con esa clasificación.
 
3En el debate educacional del último tiempo se dice muy poco sobre educación parvularia. Sin embargo, ésta es una pieza claveen el logro de una educación y de un país más equitativo. Nuestros niños llegan a la educación básica con grandes diferenciasen habilidades cognitivas y socioemocionales que no son el resultado de capacidades distintas sino que la influencia de ladiversidad de capital cultural y social en los hogares. Esas diferencias pueden ser mucho menos relevantes si los niños sonenfrentados tempranamente a una educación parvularia de calidad que “neutralice” las diferencias de origen. Es en este niveldonde puede emparejarse de modo más efectivo la cancha y no puede ser desaprovechado. A medida que avanza el procesoeducacional y la edad de los niños, se vuelve más difícil hacerse cargo de esas debilidades iniciales. El impacto de la inversiónque se realiza en este nivel puede ser muy superior a la que se realiza en otros niveles escolares, particularmente en la edu-cación superior, por lo que es indispensable balancear apropiadamente las prioridades en el uso de los recursos.Los gobiernos no deben perder de vista esta realidad y, por tanto, deben velar por las políticas más efectivas para asegurarcalidad y equidad en la educación, es decir, deben anteponer el interés general antes que una mirada particular a los proble-mas de la educación. En este sentido, atendido el olvido que ha sufrido la educación parvularia en el debate, valoramos quela propuesta de la CONES haya planteado la necesidad de abordar este nivel educativo. Algunos de sus planteamientos, comolos aumentos de cobertura en todos sus niveles, definición de estándares nacionales para todas las instituciones que entreganeducación parvularia y fiscalización de las mismas, y una homogeneización en los gastos por niño, están siendo gradualmenteabordados por el Gobierno y parte de ello se reflejará en el Presupuesto 2013. Lamentamos que en el último planteamientoentregado al Ministerio de Educación la educación parvularia haya desaparecido de las prioridades de las organizaciones es-tudiantiles. No cabe duda que, si se quiere avanzar en calidad y equidad de la educación, esta prioridad no se puede abandonar.
2. Convergencias y divergencias en educación escolar
La educación tiene un rol primordial tanto para el desarrollo personal como para la sociedad en su conjunto. A través de laeducación queremos formar buenos ciudadanos. Las democracias descansan sobre los sistemas educacionales para moldearla forma en que interactuamos con otras personas y aprendemos de ellas. Estos son fundamentales para avanzar hacia unasociedad mejor. Así, cuando pensamos en la educación debemos pensar no sólo en el desarrollo de las capacidades y destre-zas requeridas para la vida profesional, sino que también en la promoción de las virtudes y habilidades que son indispensablespara vivir una ciudadanía efectiva. Las sociedades democráticas no tienen mejor alternativa que educar a sus niños y jóvenesen virtudes como la tolerancia y el respeto por la diversidad. El alcance de estos propósitos hace necesario que exista unaeducación escolar de calidad que sea provista sin costo para las familias.En la tradición chilena es razonable que ellas puedan elegir entre una diversidad de proyectos educativos. Es un resguardofrente a miradas únicas que dejan poco espacio al disenso, además de que la posibilidad de elegir un establecimiento haestado presente desde muy temprano en nuestra vida republicana. La satisfacción de los múltiples propósitos de los que seresponsabiliza a la educación no es una tarea fácil y, como todo asunto complejo, sus problemas no suelen tener solucionessimples ni únicas. Es así como sistemas educativos muy diversos resultan ser exitosos en términos de calidad y equidad a nivelinternacional, y los mismos pueden fracasar en otros contextos. Por esto creemos que es fundamental mirar estos temas conapertura, estudiar cada sistema en su contexto e intentar aprender de ellos.Por cierto, ese aprendizaje se hace a partir de la experiencia acumulada en el país, el desarrollo alcanzado por el sistema edu-cacional chileno y los principios que se aspira a resguardar y que directa o indirectamente han influido en ese desarrollo. Elloayuda a ir perfilando, de modo más preciso, los objetivos que se persiguen y los instrumentos que se consideran más apro-piados para materializarlos. En este contexto, el Ministerio de Educación no puede dejar de promover la libertad, la equidad,la calidad y la integración social, y las políticas públicas que se diseñen deben aspirar en todo momento a satisfacer estosprincipios y los objetivos que de ellos se desprenden.
2.1 Diversidad de proyectos educativos y financiamiento escolar
La libertad de educación es un derecho humano fundamental. Ésta es reconocida por la Declaración de los Derechos Humanosde la ONU y es un principio que ha estado presente desde el comienzo de nuestra República y que hoy sigue contando con elapoyo de una mayoría ciudadana. Con ella se protege la libertad de pensamiento, que abarca tanto el credo, la posición políti-ca, la visión del mundo y las distintas opciones de vida. Las familias deben tener la libertad de educar a sus hijos en los valores

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->