• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
Cuadernos de Antropología Social 
, 1 (1): 127-136. Instituto de Ciencias Antropológicas.Facultad de Filosofía y Letras. UBA.
CREATIVIDAD TECNOLOGICAENTRE LOS CAMPESINOS DEL SUR DE LOS ANDES CENTRALESMario A. Rabey
Los campesinos de los Andes Centrales, como muchos otros grupossocioculturalmente diferenciados dentro de la sociedad compleja contemporánea, seencuentran sometidos a fuertes presiones por parte de las instituciones dominantes dela sociedad mayor, orientadas a transformar su tecnología tradicional. En general,estas presiones han sido interpretadas por los antropólogos y otros científicos socialescomo parte de un proceso s general e inevitable de cambio sociocultural,convencionalmente denominado "desarrollo" a través del cual dichos grupostransformaan sus estructuras sicas para adecuarlas a una integracn eidentificación con la sociedad dominante y las pautas creadas por las instituciones deésta. Este modelo ha venido recibiendo diversas y crecientes críticas durante lasúltimas dos décadas, abarcando una gama que va desde el cuestionamiento a latecnología y al modelo de desarrollo de tipo "occidental", por sus efectos planteadoscomo negativos para la realización humana, la satisfacción de las necesidades básicasde la gente y la preservación de los ecosistemas y recursos naturales, hasta laafirmación del derecho de los distintos grupos étnicos a conservar su propia identidady a autodeterminarse.Una discusión más compleja de éste y otros problemas conexos, en relación con laantropología básica y aplicada, ha sido propuesta por Lomnitz (1983), Merlino y Rabey(1981) y Rabey y González (1984), entre otros autores. En el presente artículo,exploraré las principales características que asumen actualmente las presiones de lasinstituciones dominantes de la sociedad compleja sobre las sociedades tradicionalesandinas para que modifiquen su tecnología, así como las respuestas de éstas, comoparte de un modelo más general de articulación entre las instituciones superordinadasy los grupos socioculturales subordinados.En el modelo de sociedad compleja que utilizaré en este artículo, se considera,siguiendo la terminología de Adams (1978) la existencia de dos tipos principales decomponentes: las instituciones dominantes o superordinadas y las entidadessocioculturales subordinadas. Las instituciones superordinadas incluyen básicamenteal Estado y sus organizaciones de todo nivel, a las empresas capitalistas privadas y alas iglesias centralmente organizadas. Las entidades socioculturales subordinadasabarcan al conjunto de objetos clásicos de la antropología social y cultural, como losgrupos etnográficos y campesinos, pero tambn a distintos grupos locales yregionales, rurales y urbanos, cuya identidad se encuentra dialécticamente enfrentadaa las formas de homogeneización cultural que intentan imponer las institucionesdominantes.En los enfoques antropológicos tradicionales, como los de la escuela funcionalista, lossistemas socioculturales subordinados han sido presentados como entidadessometidas a procesos de aculturación inevitables como resultado del contactocreciente con las instituciones dominantes; pero también han sido presentadas comoresistiendo a dichos cambios aculturadores. Por ejemplo, Foster (1973) ha insistido enque las características de las "culturas tradicionales" generan importantes barreras
 
culturales, sociales y psicológicas a los cambios tecnológicos, cambios que, siempredentro del mismo discurso, son necesarios para elevar las condiciones de vida de esosgrupos, en el camino del "desarrollo". Desde el punto de vista de nuestra discusión, esimportante que los teóricos y frecuentemente apologistas de la aculturacióngeneralmente sostienen que esas culturas "tradicionales" no quieren aceptar cambiosy ni siquiera experimentarlos; es entonces obligación de las instituciones dominantesactuar para vencer esas resistencias e inducirlas a aceptar el "progreso tecnológico",es decir, los cambios propuestos por otras instituciones dominantes de la mismacivilización. El propio Foster (1974) ha ubicado esta tarea en el núcleo de la aplicaciónpráctica de la antropología cultural.Sin embargo, durante las últimas dos décadas, y paralelamente con la crecientediscusión ya mencionada acerca de la validez de un modelo universal de desarrollo, laantropología sociocultural ha trabajado algunas nuevas categorías que ponen encuestión aquellas concepciones, sobre la base de un marco conceptual elaboradohace ya varias décadas, entre otros por Steward (1955). Dentro de este conjunto denuevas categorías, son de especial interés las de "sistema de supervivencia" y"estrategia adaptativa" o "adaptación positiva", que han sido utilizados tanto por laarqueología como por la antropología de los sistemas socioculturalescontemporáneos, abarcando situaciones que van desde grupos étnicos locales yrelativamente aislados, pasando por sociedades campesinas y grupos urbanos demigrantes, para llegar a sociedades complejas o civilizaciones distintas a lacontemporánea. En general, y partiendo de un punto de vista tempranamenteplanteado por el relativismo cultural, afirman el valor intrínseco de cada sistemasociocultural; pero además, insisten en la capacidad adaptativa que cada uno de estossistemas tiene con respecto a su ambiente natural y social específico y, por lo tantopara satisfacer las necesidades de los grupos e individuos involucrados.El componente básico de la estrategia adaptativa de un sistema socioculturaldeterminado es un complejo tecnológico, entendiendo por tecnología al conjunto desoluciones que un grupo humano elabora para satisfacer sus necesidades, tal como elpropio grupo las concibe. Hay que agregar que, de acuerdo con Lechtman y Steinberg(1979), la tecnología incluye tanto "hardware" (aparatos, construcciones, herramientas,máquinas), como "software" (especialmente conocimientos y organización). Ademáslos distintos tipos de soluciones que integran una tecnología están entretejidos entre síy con el conjunto de categorías y conceptos que integran el universo simbólico,cognitivo y perceptual del sistema sociocultural al cual aquella pertenece. Finalmente,se debe enfatizar que la tecnología implica una adaptación tanto al ambiente naturalcomo al social.Dos puntos en este esquema merecen un poco más de comentario. En primer lugar, laadaptación al ambiente social debe incluir no sólo respuestas a la organización internadel grupo, sino también a sus relaciones con otras estructuras socioculturales: esdecir, a las relaciones con otros sistemas subordinados, pero también - en el caso delas sociedades complejas - a las articulaciones con las instituciones dominantes de lasociedad mayor. De ese modo, las relaciones entre la tecnología local "tradicional" y latecnología "moderna" se constituyen en una de las importantes materias deadaptación tecnológica que las culturas locales deben desarrollar actualmente. Ensegundo lugar, debemos preguntarnos: ¿cuál es la fuente de los componentes de lastecnologías locales?. La respuesta, obvia a mi modo de ver, es que dicha fuente es laexperimentación, tanto de innovaciones producidas autónomamente como de otras"importadas", o bien de combinaciones de ambos tipos, como probablemente sea elcaso más común en el caso de las culturas locales contemporáneas. En mi propiapráctica de desarrollo tecnológico en la región andina, he escuchado frecuentemente alos campesinos referirse a la necesidad o conveniencia de "probar" (en el sentido de
 
poner a prueba) nuevas ideas prácticas, tanto propuestas por ellos como por agentesexternos. Un patrón semejante de comportamiento tecnológico ha sido descripto paralos campesinos mayas del sudeste de México por Konrad (1980), luego de unaprolongada experiencia de campo en el área.En la discusión que plantearé ahora, utilizaré datos disponibles acerca de la estrategiaadaptativa de los habitantes de los Andes Centrales de América del Sur, una de lasregiones del mundo donde probablemente se ha producido un desarrollo cultural másoriginal y continuo. En los últimos años, se ha venido recogiendo evidencias cada vezmás importantes que muestran cómo los campesinos andinos no sólo poseen unaestrategia bien adaptada a su ambiente natural, sino que también han sido capaces dereorientar algunos aspectos de dicha estrategia para guiar su integración en lamoderna sociedad compleja -si bien en un proceso no exento de poderososconflictos-. La información utilizada en este artículo ha sido tomada de numerosostrabajos publicados por otros autores -de los cuales sólo citaré aquellos cuyos datosutilizo en la discusión-, así como de mi propia experiencia de campo; ésta ha sidorealizada entre habitantes rurales y urbanos de la región, en forma discontinua entre1977 y 1982, y en forma continua entre 1983 y 1985, en el noroeste de Argentina,suroeste de Bolivia, y algunos puntos aislados de otras zonas de Argentina, Bolivia,Chile, Perú y Ecuador. La información de campo de este último período ha sidoobtenida en el marco del PIDTA, proyecto de Antropología Aplicada a la I y D deTecnología Apropiada dirigido por R. Merlino, con la coordinación d campo del autor,que cuenta con un subsidio CONICET para el P.I. y D.La estrategia adaptativa andina tiene como elemento estructurador central lo queMurra (1972) ha llamado "verticalidad", es decir el aprovechamiento de múltiples zonasecológicas, ubicadas en distintas franjas altitudinales, por parte de cada gruposociocultural. Hay evidencia de que esta estrategia se consolidó tempranamente en eldesarrollo cultural de la región, quizás antes de la aparicn de las primerasestructuras definidamente agrícolas y de crianza de ganado. Dos condicionantesnaturales parecen haber sido cruciales en la construcción de este patrón: (a) lasabruptas diferencias de altitud -y por lo tanto, de estructura ecológica- en distanciasrelativamente muy pequeñas, lo que crea combinaciones de recursos naturales muydiversificadas; (b) una marcada diferenciación entre estación de las lluvias y estaciónseca, especialmente notable hacia el oeste y sur de la región, que estimula el usoalternado de diversas zonas -a veces muy alejadas entre sí- como medio de optimizar el aprovechamiento de los recursos naturales.El patrón vertical básico es visible tanto entre las estructuras predominantes agrícolascomo entre las predominantes ganaderas. Así, la práctica agrícola no sólo incluye unagigantesca diversificación de variedades de un gran número de especies, lo cualsegún Blanco (1984) permite el uso de los más diversos ambientes y la racionalizaciónde la fuerza de trabajo disponible, sino también, como señalan Alfaro et al (1980), latendencia a mantener un máximo de parcelas bajo cultivo, como medio para disminuir el factor de riesgo generado por las variaciones climáticas interanuales. La cría deanimales también esta basada en el aprovechamiento de distintas zonas ecológicas;diversos autores, como Gunderman (1984), Merlino y Rabey (1979), Rabey (1986),han descripto la técnica trashumante de los pastores altoandinos, que implica unatraslación estacional y cíclica durante el año de hombres y animales, orientadas alaprovechamiento de los recursos disponibles estacionalmente de pastos y agua.Sin embargo donde el patrón "vertical" se hace más notorio es en el dualismo andinobásico "puna-keshwa" los dos "pisos" ecológicos fundamentales en torno a los cualesse organiza la estructura ecológico-cultural del mundo centroandino. Las punas son lastierras ubicadas por encima de los 3500 metros de altura, habitualmente ocupando
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...