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En: Cuadernos de la Facultad de Humanidades y Cien cias So ciales, UNJu,4. 1994
"HACER UNA HISTORIA NO ES COMO DICEN LOS LIBROS": LAS LUCHASPOR EL SIGNIFICADO Y LA CONSTRUCCION DE LA HISTORIA EN CAMPO VERDE
Mario A. Rabey
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Carolina Abdala
2
Mercedes Naraskevicius
3
Matilde García Moritán
4
"El pasado nunca queda definitivamente establecido a menos que carezca de futuro" 
Raymond Aron
"El desarrollo [...] no es un asunto de escapar de la propia sociedad y la propiahistoria, sino de crear una sociedad capaz de inventar una historia" 
 Jean-Marie DomenachEn el primer trabajo que escribimos sobre la construcción popular de la historia en Campo Verde,un asentamiento de la ciudad de Jujuy (García Moritán et al ms), nuestro apoyo simbólico fue elsueño que nos relataba un líder, según el cual "se iba a hacer un libro con el tiempo". Nuestra baseempírica se construyó, por su parte, en la forma de narraciones sobre la historia del asentamientoconstruidas en trabajo de campo junto con Fidel Delgado, Margarito Barconte y Gerardo Galeán,tres hombres que tuvieron una participación crucial en la lucha por la tierra y la organización delbarrio. En este trabajo, continuamos con la reconstrucción académica de esa historia local,utilizando nuevos relatos. La escritura de esta continuación, esta especie de "Segunda Parte" dellibro soñado por Fidel Delgado, se motiva especialmente en que, luego de conocer el primer trabajo, otras personas del barrio pidieron la palabra, pidieron tener un lugar activo en el relatoescrito de la historia. Quisieron ser, no solamente sujetos de los acontecimientos narrados por lahistoria, sino también sujetos narradores.Cuando acudieron estos nuevos narradores locales, la historia del barrio, a través de nuestrareconstrucción, ya había traspasado los mites del asentamiento, se había universalizado, alingresar en el mundo académico. Esto le confiere un status diferente y por eso no quieren quedar excluidos. Si este relato, este conocimiento popular, circula en ámbitos institucionales, es precisotener parte en él.Se ha producido un pasaje de un conocimiento de validez local a un conocimiento universalizante,de uno construido dentro de la privacidad de los límites de un segmento sociocultural a otro quecircula en la cultura pública. Este pasaje puede ser mejor comprendido si aplicamos la distinción,
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Investigador Independiente del CONICET y Profesor Titular deAntropolog
í
a de las Sociedades Complejas de la UNJu.
2
Profesora en Pedagog
í
a. Profesora Adjunta en la UNJu.
3
Profesora en Pedagog
í
a. Profesora Adjunta en la UNJu.
4
Asistente Social.
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popularizada en la literatura antropológica, entre modelos
emic 
y modelos
etic 
, que se relacionatambién con la distinción, propuesta anteriormente por Lévi-Strauss (1963), entre modelos de lagente y modelos del investigador. En esa perspectiva, tal cual ha sido planteada especialmente por Harris (1979), las descripciones y explicaciones emic son aquellas producidas por la gente del lugar de acuerdo a sus propias reglas y modalidades. En cambio, las descripciones y explicaciones eticson las producidas por científicos sociales, acerca de la realidad de ese lugar, pero con arreglo anormas generales de producción de conocimiento compartidas por la comunidad científica, una delas cuales es el carácter abierto y rectificable de sus proposiciones, al someterlas a la contrastacióncon los hechos: un conocimiento cargado de mayor objetividad y capaz de someterse a procesosde autocorrección. Entonces, podríamos describir nuestro trabajo de investigación en términos delpasaje de un modelo emic acerca de la historia reciente de Campo Verde, a un modelo etic: de unaexplicacn construida por la gente del lugar a una interpretacn científico-social de losacontecimientos. Pero nos preguntamos si se ha pasado de
lo emic 
a
lo etic 
o, en cambio, si elmovimiento se ha producido entre
un etic 
y
otro etic 
. Acaso este conocimiento popular, como lo evi-dencia la secuencia de nuestros dos artículos, no es dinámico, en permanente proceso de cons-trucción y, en ese sentido, también
etic 
?El interés de la gente de Campo Verde por tener un lugar en el relato de la historia muestra tambiénuno de los sentidos asignados a la misma en el interior del barrio: "este barrio es un ejemplo". Esalgo por lo que vale la pena luchar, participar -estar en esa historia, como sujeto de losacontecimientos y como sujeto de la narración-. Lo hecho es un respaldo para lo que se va a hacer.El sentido del pasado, como pasado en sí, no está en discusión.En efecto, dentro de estos nuevos relatos aparece algo significativo: se comparte el sentidoasignado a la historia por los que tuvieron la palabra en el primer trabajo. Es decir, haycoincidencias en que lo hecho hasta ahora por los integrantes de la primera Comisión del CentroVecinal ha sido exitoso. Entre 1987 y 1990 se han realizado importantes obras para la organizacióndel barrio: expropiación de los terrenos, loteo, apertura de calles, instalación de luz y grifospúblicos, entubado del arroyo que corta el acceso al barrio, implementación del servicio de ómnibusy recolección de residuos, reserva de espacios verdes y de lotes para servicios públicos.Sin embargo -y acá lo significativo- al preguntarles por la historia de Campo Verde, sus respuestasse centran tanto en el presente como en el futuro del barrio. Probablemente, esto se debe a que losnuevos narradores no formaron parte del núcleo de dirigentes que tuvo a su cargo la organizacióndel barrio. Esto refuerza el modelo que presentamos en nuestro trabajo anterior, según el cual elsujeto construye su interpretación de la historia a partir de su participación en los hechos. Esteinterés por el futuro como parte de la historia tiene que ver también con que, si bien se reconoce lohecho en el pasado como valioso, en el presente se está produciendo una lucha por el poder po-lítico. Es un momento de confrontaciones, ya que está por elegirse una nueva Comisión Directivadel Centro Vecinal.La lucha por el poder pone en evidencia, y quizás también es el producto de una lucha por elsentido de lo que se está haciendo y lo que se va a hacer. La disputa se instala en el presente. Elque gane las elecciones será quien triunfe también en el terreno del sentido.Sólo en términos de esta lucha que los divide, podemos entender por qué, si coinciden en elanálisis de la situación actual del barrio y en sus propuestas para salir de esta crisis, no pueden -yde hecho no lo están haciendo- trabajar juntos. Hay una clara discrepancia entre su discursoexplícito, lo que hacen y lo que piensan. En su discurso explícito, quieren trabajar solidariamente; loque hacen es no trabajar juntos, sino individualmente; lo que piensan es ganar el lugar del poder en
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el barrio. La lucha se plantea en términos de quién va a ser el que logre ocupar ese lugar y concre-tar los proyectos.Tal vez esto se explica porque los divide tanto una situación política -las internas partidarias- comoel interés por ocupar espacios en el barrio, fundamentalmente el liderazgo: en la Comisión Directivadel Centro o en la construcción de la Escuela. Lugares de poder. Pensar en la escuela como unespacio que confiere poder puede vincularse con que, al ser ésta parte de "un sistema destinado adistribuir socialmente el conocimiento, será objeto de pugnas y de transformaciones mediante lascuales cada sector social intentará obtener una cuota de apropiación lo más significativa posible(Tedesco 1987: 30).Esta lucha se plantea entre sujetos que quieren imponer su sentido a la historia, convirtiéndose enprotagonistas y autores de la historia que se está, sigue y seguirá construyendo. La lucha semanifiesta en el terreno discursivo como una lucha por imponer el sentido del mensaje: "Hablar escombatir, -dice Lyotard (1986: 27)-, ... todo enunciado debe ser considerado como una jugadahecha en un juego".En esta arena de confrontaciones, ¿qué lugar ocupamos los investigadores? Estamos dentro de laarena, a veces formando parte de combates donde se nos busca como aliados y, tal vez, hasta senos ubica como potenciales enemigos. Pero el aspecto principal de nuestra caracterización comopersonajes consiste en legitimar el combate y el significado de los discursos. Representamos laposibilidad de universalización de estos relatos, como lo hicimos en la primera reconstrucciónescrita de la historia del barrio. Somos también un canal a través del cual estos mensajes setransmiten hacia el exterior.Es conveniente detenernos a reflexionar acerca del rol asignado a la educación, ya que susfalencias aparecen recurrentemente mencionadas como una de las causas de la crisis: laignorancia, la "falta de cultura". Para los narradores, es un problema que la gente sea "ignorante",le falte conciencia, porque así son manoseados por cualquiera y los políticos los dividen. Paranosotros, entre los cuales hay dos pedagogas profesionales, esta vinculación entre -y dentro de-las narraciones históricas del barrio con un problema claramente pedagógico, también constituyeun desafío; ahora, pasamos a compartir otros intereses con la gente del lugar, además de lareconstrucción histórica.En el artículo anterior, habíamos utilizado la noción de contrato cognoscitivo para dar cuenta de lamodalidad metodológica implementada en nuestro trabajo de campo, que combina los intereses delos sujetos locales con los de los sujetos académicos (Rabey y Kalinsky 1991). En ese momento, elcontrato comprendía solamente dos cláusulas explícitas -ades de algunos acuerdoscomplementarios referidos a las condiciones concretas de trabajo-: en primer lugar, una cláusulamarco, "conoceremos juntos", que establecía precisamente el objetivo de realizar una investigacióncompartida; en segundo lugar, una cláusula que especificaba el interés de ambas partes por lahistoria del asentamiento como problema de investigación. Durante el trabajo de campo sobre elque se basa este segundo arculo, el contrato agregó una nueva cláusula, a partir de laemergencia de un nuevo interés compartido: el de los problemas educativos en el barrio. Entonces,el contrato cognoscitivo, al cual habíamos concebido hasta ahora como el establecimiento de unconjunto de reglas de investigación por un acuerdo entre sujetos locales y sujetos académicos alcomenzar el trabajo, o en sus primeras fases, aparece ahora también como un marco relacionaldinámico, cuyas reglas o cláusulas pueden ir cambiando con el tiempo.Los relatos serán presentados en tres cuerpos principales: pasado, presente y futuro, porque esta
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