Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword
Like this
1Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Algunas consideraciones sobre el 15-M y las acampadas - Carles Masip

Algunas consideraciones sobre el 15-M y las acampadas - Carles Masip

Ratings: (0)|Views: 14 |Likes:
Published by Carles Masip
Documento escrito a finales de mayo de 2011
Documento escrito a finales de mayo de 2011

More info:

Published by: Carles Masip on Oct 14, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

01/23/2013

pdf

text

original

 
 
Algunasconsideracionessobre el 15-M y lasacampadas
Una mirada crítica sobre el movimiento de los indignados
 
Carles Masip
 
 
 
2
¿Nos encontramos ante un fenómeno social novedoso? ¿Cuáles son las raíces de estemovimiento? ¿Hacia dónde se dirige? ¿Cuál tiene qué ser la participación en estemovimiento? ¿Y en qué formas? Estas y muchas otras son algunas preguntas que surgenalrededor del movimiento de acampadas iniciado el 15 de mayo y que han suscitadoamplios debates, no sólo en el seno
 – 
como cabía esperar- de las izquierdas, sino que nosencontramos ante un debate que ha llegado a penetrar en los siempre tan estrechoscírculos informativos de los mass-media.En primer lugar, cabe resaltar el aparente desconcierto que ha sufrido la sociedad engeneral y algunos movimientos de izquierda en particular ante el surgimiento de lasacampadas, especialmente después de que estas adquirieran cierto carácter de masas enlas jornadas previas a las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo. Este
desconcierto ante la supuesta “novedad” llegó a tal punto que una foto de la acampada
de la Puerta de Sol llegó a ser portada del
The Washington Post 
, un acontecimientoproducido en escasas ocasiones en informaciones relativas a la actualidad española.
Antes este desconcierto por un “estallido social” de estas características, cabe situar 
algunos elementos para comprender la probabilidad y la previsión de que hechos así pudieran darse en nuestro país antes de pasar al análisis del origen y desarrollo delpropio movimiento del 15-M y las acampadas en sí mismo.
 Las devastadoras consecuencias sociales de la crisis
Resulta paradigmática la extrañez con la que han respondido los medios decomunicación y la sociedad en general ante los primeros pasos de este movimiento dedenuncia social. Es de imaginar
 – 
todo y el trabajo de termita ideológica del sistema- queuna crisis capitalista como la actual, que en términos mundiales está llevando alcapitalismo, empujado por un agotamiento sistémico, ha aumentar de forma sustancialsus cuotas de explotación y expolio de la clase obrera y los pueblos hasta llegar alímites desconocidos, y por otra parte está situando en una bancarrota sin precedentesmodernos a los países de la Unión Europea
 – 
entre los cuales se incluye España- que estácomportando las más severas medidas antipopulares y de recortes sociales y derechoslaborales vistas en muchos años, al dictado de la batuta del FMI y la Comisión Europea,no podía desarrollarse sin mayores perturbaciones sociales que algunas movilizacionesesporádicas.En este escenario, en el cual por un lado, el gobierno del PSOE se postula comoauténtico campeón en la aplicación
de “ajustes” económicos, es decir, de aumento de la
tasa de explotación y de recorte de derechos sociales con la reforma laboral, la reformade las pensiones o el próximo decreto sobre la negociación colectiva, y por el otro unasituación de empobrecimiento general de las condiciones de vida de la mayoría delpueblo y la caída al abismo en la pobreza más extrema
 – 
exclusión social le llaman- deotra gran parte de la población, parece hasta una broma de mal gusto el simple hecho deinsinuar que no existen condiciones para una amplia rebeldía popular que en unmomento u otro puedan estallar en forma de movilizaciones en la calles. Por tanto, ycomo más adelante desarrollaremos, entendemos que el surgimiento de protestas decarácter más o menos masivo eran no solo de esperar, sino que inevitables ante unescenario como el actual.
 Precedentes de movilización inmediatos
 
 
3
A lo mejor muchos no lo recuerdan
 – 
el frenesí informativo y el desarrollo de losacontecimientos así lo dictan- pero en el transcurso del 2009 y con la crisis en suprimera etapa, el gobierno de Nicolás Sarkozy planteó el aumento de la jubilación
 – 
finalmente aplicado- para la población francesa. Esta medida sacó automáticamente a lacalle a millones de personas, convirtiéndose estas movilizaciones en el centro deatención de media Europa, con el desarrollo de numerosas huelgas generales, cortes decarreteras, ocupaciones de fábricas y centros de trabajo (los más sonados los que seperpetuaron en las refinerías petroleras) que situaron al gobierno entre la espada y lapared por la paralización del país. Aquellas movilizaciones
 – 
con ausencia de
glamour 
ycolores-
ejercidas a la manera “tradicional”, es decir, a través de estructuras obreras,
sindicales y políticas, no consiguieron su objetivo principal que era bloquear el avancede las medidas antisociales y en particular del aumento de la edad de jubilación, pero nocabe duda que estuvieron mucho más cerca de conseguir sus objetivos que lasinofensivas acampadas con sus particulares reivindicaciones.
"Hay un riesgo revolucionario en Francia" 
. Estas son palabras de Dominique Villepinpor aquellas fechas. El mismo ex primer ministro era así de claro ante aquellosacontecimientos y las consecuencias de la crisis capitalista sobre los trabajadores. Losgestores del capitalismo no son estúpidos, y son conscientes de las repercusionessociales que puede comportar una situación social y sobretodo económica como lagenerada por una crisis como la actual. Pero lo que parece sorprendente es que lostrabajadores franceses en ningún momento plantearon en sus reivindicaciones medidasde carácter revolucionario ni usaron la palabra revolución para referirse a sumovimiento, aunque algunos de los dirigentes de su país veían en la lucha obrera nacidade la crisis capitalista un posible germen revolucionario; en cambio, los
“indignados”
 españoles califican desde sus primeros momentos a su movimiento comorevolucionario, y no solo eso, sino que proclaman el movimiento iniciado el 15-M comola
#
Spanish Revolution
 
 – 
debe ser que hablar de revolución española o simplementerevolución en lengua propia no es suficientemente glamoroso-.Por otro lado, y con carácter más reciente, tenemos ante nosotros el precedenteinmediato de los movimientos surgidos en Túnez y Egipto
 – 
dejemos para otro debate sihay que calificar estos movimientos como una revolución o no- que han conseguidoderrocar a los dos sátrapas
 – 
Ben Ali y Mubarak- que ostentaban la presidencia del país asangre y fuego con el beneplácito general del imperialismo.Son muchos los apasionados debates que se han dado tanto en los medios como en lastertulias callejeras sobre las similitudes que tenían estos dos movimientos
 – 
y los delmundo árabe en general- con las protestas y acampadas que se están dando en España,llegando al punto de entrar en escena la posibilidad que el movimiento español fueseuna prolongación y extensión mediterránea de estos movimientos, otorgando unainfluencia y relación directa de unos movimientos sobre otros. En cualquier caso y sindar una respuesta directa
 – 
que no la hay- a una pregunta como esta, de generalsimplificación, sí que podemos afirmar que existen numerosos elementos de análisisque no se están teniendo en cuenta en el momento de plantear esta relación.En primer lugar, resulta evidente que en la fase actual del capitalismo, el imperialismo,las consecuencias sociales y el aumento de la pobreza ante una crisis de la magnitudactual serían sin ningún lugar a dudas de carácter mundial, es decir, que afectarían en

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->