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“El preconcepto revolucionario” (1918/1919) Por Fernando Pessoa (Introducción y Traducción: Nicolás González Varela)

“El preconcepto revolucionario” (1918/1919) Por Fernando Pessoa (Introducción y Traducción: Nicolás González Varela)

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Este texto, inédito en español, forma parte del famoso baúl de Pessoa, manuscritos muy fragmentarios, y que formarían parte de un libro, nunca finalizado ni publicado, de título "El preconcepto del Orden", y con el cual Pessoa se fijó las coordenadas básicas sobre Portugal, anotando y estudiando el problema en un contexto histórico más general, en especial a la luz de la revolución bolchevique de octubre de 1917 y de sus consecuencias sobre aspectos políticos y sociales de Europa. Sus "anti" son claros: el comunismo, el Socialismo, la Democracia Liberal, el Estado de Partidos, la idea revolucionaria á la francesa, el Catolicismo.
Este texto, inédito en español, forma parte del famoso baúl de Pessoa, manuscritos muy fragmentarios, y que formarían parte de un libro, nunca finalizado ni publicado, de título "El preconcepto del Orden", y con el cual Pessoa se fijó las coordenadas básicas sobre Portugal, anotando y estudiando el problema en un contexto histórico más general, en especial a la luz de la revolución bolchevique de octubre de 1917 y de sus consecuencias sobre aspectos políticos y sociales de Europa. Sus "anti" son claros: el comunismo, el Socialismo, la Democracia Liberal, el Estado de Partidos, la idea revolucionaria á la francesa, el Catolicismo.

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“El preconcepto revolucionario” (1918/1919)
 Por Fernando Pessoa
 Introducción y Traducción: Nicolás González Varela(fliegecojonera@gmail.com)
 A 
l Pessoa mítico, al de los hetenimos, alsimpático bebedor de café en la
 Baixa
de Lisboa,el poeta de"Tabacaria", al soñador ayudante decontabilidad que nos retrael
 professore
Tabucchi, a ése lo conocemos más o menos bien.Éste Pessoa que damos a conocer es quizá másreal que el anterior, es el Pessoa de carne y hueso,comprometido con las luchas políticas y socialesde su tiempo, buscando respuestas a losproblemas epocales de la Europa de entreguerras.Pero es un Pessoa inmodo, poticamenteincorrecto, un anarquista de derechas, unrevolucionario conservador, obsesionado por lagrandeza nacional de Portugal, que reasume delinea, con claridad pasmosa, la práctica de unteórico serio. Si las cuestiones política fundamentales del '900 europeo seacompañan de visiones contemplativas, místicas o esotéricas, ello sólo explica lacaracterística y heterodoxia de su pensamiento y teorización sociopolítica. UnPessoa "político", más bien "impolítico", pues reflexiona sobre el fin o el másallá de lo político, que desnuda su visión tentada de fascismo
avant-la-lettre
.Pessoa, que antes que todo es un poeta, refuta cualquier tipo de ideología o decreencia religiosa consolidada. En la época es un intelectual posicionado en laderecha, quizá en la nueva derecha más extrema. Como en otros casos, esimposible separar la poesía pessoiana de la inmoda posición potica eideológica del poeta. Aspectos importantísimos, su "pluripersonalidad", o demuchos de sus mejores poemas, son inexplicables sin relacionarlos, en cualquierexégesis, con su
Weltanschauung
. Pessoa es el primero de la clase de losmalditos (generación multiformemente enloquecida), de los perversos del '900(Blanchot, Céline, De Man, La Rochelle, Pound, Heidegger, Gadamer,...). Estetexto forma parte del famoso baúl de Pessoa, manuscritos muy fragmentarios, y que formarían parte de un libro, nunca finalizado ni publicado, de título "Elpreconcepto del Orden", y con el cual Pessoa se fijó las coordenadas básicassobre Portugal, anotando y estudiando el problema en un contexto históricomás general, en especial a la luz de la revolución bolchevique de octubre de 1917 y de sus consecuencias sobre aspectos políticos y sociales de Europa. Sus
"anti" 
son claros: el comunismo, el Socialismo, la Democracia Liberal, el Estado dePartidos, la idea revolucionaria á la francesa, el Catolicismo. Sus
"pro" 
sonevidentes: el Conservadurismo monárquico, el Aristocraticismo pagano, elNacionalismo mesiánico, el Individualismo à la Nietzsche, el anarquismoestético-político. Fernando Antonio Nogueira Pessoa, un escritor-patriota,
 
contra la sociedad de masas, anticomunista genérico, nacionalista stico,conservador revolucionario...
(Nicolás González Varela)“El preconcepto revolucionario” (1918/1919)
Existe sólo un problema de pos-guerra [El fin de la Gran Guerra], aquel de laOrganización. Según como ese problema viene resuelto, se podrán resolver losotros, todos dependientes de ello. Porque de nada sirve querer organizar, o laindustria, o el trabajo, o cualquier otra cosa, sin primero organizar laorganización, sin primero organizar a los organizadores. Otorgar a la palabra“organización”, o a aquella otra — aquel absurdo bastón de los idiotas deInglaterra— “reconstrucción”, un valor mágico o milagroso, de modo que lamera invocación de la idea de organizar da misteriosamente la vista a los ciegos,la audición a los sordos y la vida a los muertos, es demasiado para una épocaque, aunque acostumbrada a una mentalidad bastante retrógrada, vienededucida como científica. ¿Quién debe organizar? ¿Cómo organizar sinorganizadores? No es suficiente la idea de la organización que hay que seguir:debemos antes tener hombres que organicen. Muchas ideas son, si no propia y efectivamente buenas, aceptables; y así parecerían, si a la cabeza de todas lasrealizaciones no hubiera generalmente la incompetencia. Es difícil realizar, demanera apropiada, la crítica de ciertas ideas, porque, sin quererlo, realizamos lacrítica de los hombres que las interpretan. El mismo Bolchevismo, en efecto,podrá ser interpretado a través de la figura combinadas y decadentes de Lenin y de Trotsky —aquellos infelices que, en una época científica, gobernaron
à la
romántica,
à la
(…)¿Cómo, entonces, organizar a los organizadores? El temperamento delorganizador nace, en sus fundamentos, con el individuo; este punto permanecefuera de la competencia de cualquiera de nosotros. Pero es posible educar a losorganizadores, a fin de que, sabiendo organizar por instinto, sepamos organizarmejor cuando educamos.Sobre el Bolchevismo, por ejemplo, la única cosa verdadera y cierta es laincompetencia horrorosa de sus deres; y esto no debe sorprendernos.Totalmente destituidos de cultura científica y moderna, cerebros románticos sinalguna noción de realidad práctica, infelices que la ironía del Destino haarrojado a la celebridad gracias a aquel principio, ya expuesto por Shakespeare,“No temáis a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, aalgunos la grandeza le es impuesta y a otros la grandeza les queda grande”. Laproducción de incompetentes es la más cruel de las ironías de los dioses.Cualquier cosa que suceda, exterior para este mundo, sepor la fuerzatransitoria, absurda, malvada. Digo: "cualquier cosa que suceda", y aplico lafrase a todas las cosas que puedan sobrevenir: Neomilitarismo, Bolchevismo,Industrialismo
à la
americana, cualquier cosa. La carencia de claridad mental y de capacidad para una acción superior, vale decir, para la acción organizadora,es la característica suprema de nuestra época.Lo que debe ser investigado es sólo esto: ¿sobre cual punto debe incidir laorganización preliminar? ¿Qué cosa es lo que no debemos organizar, antes deorganizar cualquier cosa? Para esto, debemos, es evidente, comenzar con
 
establecer, para nosotros, cuales son las reglas fundamentales de todaorganización. Estas reglas, ni siquiera intuitivas, ya se han estudiado; muchaspersonas que, en verdad no conocen ni de esto ni de cosa alguna. Lacaracterística fundamental del incompetente es saber ya lo que los otros habríanhecho después de haberlo visto realizado.Tres son las reglas intelectuales de la organización perfecta, y ellas se aplicantanto a la organización de un Estado como aquella de un trabajo de oficinas.Ellas se pueden aplicar a cualquier cosa que se pretenda organizar —incluso sieste asunto sea una estupidez o un crimen. No defiendo la organización parafines criminales o por la intención humanísima de no hacer otra cosa queestupideces; defiendo, por lo tanto, la organización, su principio. (No digo, “dela organización perfecta”, porque “organizar” quiere decir “organizar a laperfección”; organización imperfecta no es organización).1ª Regla: simplificación de los fundamentos de la materia a organizar;2ª Regla: colocación de cada uno de los ejecutores de la organización en elpuesto que le compete;Regla: centralización de los servicios que verdaderamente sirven a laorganización.La tesis viene formulada en nuestra época, como una verdad suprema, por el biólogoHaeckel: entre el mono y el hombre normal, afirma, hay menosdiferencia que entre el hombre normal y el hombre genial. Entre el trabajadordel cerebro, como se lo denomina, y el trabajador del brazo no existe identidadni semejanza, existe una profunda, una radical oposición. Por eso es cierto queentre un obrero y un mono hay menos diferencia que entre un obrero y unhombre realmente culto. El Pueblo no es educable, porque es Pueblo. Si fueseposible transformarlo en individuo sería educable, sería educado, pero ya nosería Pueblo.El odio contra la ciencia, contra las leyes naturales es lo que caracteriza a lamentalidad popular. El milagro es que eso es lo que el Pueblo desea, eso es loque el Pueblo comprende. La diferencia reside sólo en que pueda ser hecho porla
 Madonna
de Lourdes, o de Fatima, o por Lenin. El Pueblo esfundamentalmente, radicalmente, irremediablemente reaccionario. Elliberalismo es un concepto aristocrático y, por lo tanto, enteramente opuesto ala democracia.Sí, fijémonos en eso. Eliminemos la distinción puramente exterior, como aquellaentre negros y blancos. La distinción verdadera es de otro orden. Es entre gentedel pueblo e individuos. Acepto un hombre del Pueblo como hermano de Dios, como hermano en Cristo,pero no como hermano
in Natura
. De frente a la religión somos iguales; defrente a la Naturaleza y a la Ciencia no existe entre nosotros (hombres decerebro y hombres de brazo) ninguna especie de igualdad. Donde se puede verque se establece una igualdad entre cosas diferentes por naturaleza diferentesexiste mística, existe religión: pero lo que no existe es Ciencia.

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