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Para los "
lectores
" que no disfrutan del vídeo para estas cosas, que prefieren leer a escuchar o para los quesimplemente no les interesa ver mi imagen gesticulando en la pantalla, pero sí se interesan en el tema, aquí lestraigo el texto completo de la conferencia por mí ofrecida el día 15 de diciembre de 2008, en el Hotel Kesar, de laciudad de Eilat, ISRAEL, en oportunidad de llevarse a cabo la
Quinta Convención CICLA de AmistadISRAELÍ – IBEROAMERICANA.
CONFERENCIA
(
 El Pequeño Gran Paraíso que
 
todos llevamos dentro
)
CICLACentro Israelí para lasComunidades Iberoamericanas
Arie Fainstein - Presidente
Buenas tardes a todos. Deseo agradecer a CICLA y a su Presidente, el Sr. Arie Fainstein, la deferencia que hantenido en invitarme a este evento. Yo quería aprovechar estos minutos que se me han concedido para contarlesuna pequeña historia que comienza por el año 1988 en que se produce un hecho extraño que cambia mi vidaradicalmente. De pronto un día decido viajar con mi familia, mujer y 4 hijas, y radicarme en Israel. Yo contaba enese entonces con 39 años de edad. Ustedes podrán preguntarse: "¿Y qué es lo que tiene de llamativo el decidir de pronto radicarse en otro país? Miles de familias deciden lo mismo". Y es verdad, el hecho en sí mismo no tienenada de particular. Pero en mi caso específico, yo había sido siempre una persona que vivió toda su vida en elmismo lugar, la ciudad de Buenos Aires, y que si debía viajar a cualquier lugar distante, lo pensaba durante 3 díasseguidos. Es decir que, las posibilidades de acuerdo a mi carácter y personalidad casi no existían, de que en mínaciera tan solo la idea de viajar con toda mi familia, con intenciones de radicación permanente, a un lugar tanlejano, con idioma, costumbres, clima, etc., etc., tan distintos a los conocidos, y concretar dicho viaje cuando meacercaba a la mitad de mi vida. Entonces la pregunta sería: ¿
Cómo es que sucede esta situación
? Nuestra mente, misteriosa e inexplorada, que no ocupa lugar ni espacio dentro nuestro pero que sin embargo seencarga de dirigir nuestras vidas, se encuentra en un constante contacto con su origen, el Cosmos, la MenteUniversal. Pero la sintonía con el mismo sucede sólo a veces y bajo ciertas circunstancias. Existe gente que lograsintonizar a menudo, hay quienes obtienen este privilegio apenas algunas veces a lo largo de sus vidas. Y encambio otros, no han sabido nunca de qué se trata porque nunca se les presentó la oportunidad. Pero sepamos quetodos poseemos la misma capacidad. El tipo de cerebro que da origen a esta insólita y poderosa parte abstractaque es la mente, salvando pequeñas variaciones, es el mismo, el cerebro humano.Existen abundantes ejemplos de gente que ha sabido de la muerte de un ser querido en el mismo momento en queestaba sucediendo y muy lejos de su presencia; personas que han sabido siempre sin necesidad de experienciaalguna, en que negocios les iría bien; individuos que han tenido total convicción de que continuarían viviendo a pesar de la enfermedad terminal diagnosticada por los médicos. Hechos todos estos, increíbles, que solemosllamar 
 pálpito
,
intuición
,
 premonición
,
telepatía
y que no son más que el poder de nuestra mente conectando conel Cosmos. Todo lo que existe es energía, pura energía. Nuestra mente también lo es. Es una infinitesimal parte detoda esa masa energética que es el Cosmos. ¿
Cómo no vamos a ser importantes
? Quítenle todas las partes al Todo¿
 y qué queda
?Volviendo a mi historia, aquel día yo recibo por primera y única vez en mi vida, un haz de luz muy especial, muyfuerte y que posee la virtud de contener toda la luz pero a la vez no encandilarme. Proviene desde lo más alto delfirmamento, e inmediatamente se desvanece. Pero queda su secuela, cual es una información que recibo. Mimente me trae un pensamiento claro y contundente:
"
debo viajar a Israel y quedarme a vivir allí 
."
1
 
Lo sugestivo es que por la misteriosa forma en que recibo este "
telegrama extraespacial 
" yo debiera habermesorprendido. En cambio, me embarga una seguridad tal que me permite decidir mi viaje en aquel precisomomento. Sin dudas ni titubeos. La seguridad de que eso era lo mejor para mi familia y para mí era absoluta. Notenía planteos que hacerme. Y efectivamente, no me equivoqué.Hay personas que reciben este mismo tipo de información de las formas más variadas. No todos reciben este hazluminoso. A cada uno le llega la información envuelta en diferente paquete. Mucha gente comenta que hanrecibido una revelación por medio de los sueños. Y esto es por completo factible debido a que éstos son tambiénenergía pero en otra dimensión. Existen individuos que experimentan estos fenómenos en forma asidua, otros notienen la suerte de experimentarlos a lo largo de sus vidas y hay quienes, como a mí, se les presenta una sola vez.Pero suficiente para cambiarles la vida. También se dan los casos en que el individuo vive esta experiencia sólo anivel inconsciente, de manera tal que de pronto observa cambios en su vida, su comportamiento, sus resultados; ytodo le resulta extraño. Pero agradablemente extraño. Los resultados son siempre satisfactorios para él.Doce años antes de mi viaje a Israel, enfermo de depresión. Pero no se trata de un caso ni siquiera similar al de las personas depresivas, aquellas que suelen estar de depresión en depresión, pero a niveles siempre manejables. A mílo que me sucedió fue muy distinto. Yo había vivido una vida, hasta los veintiocho años de edad, exenta de todotipo de depresión, de manera que tampoco sabía lo que era o que se sentía, al menos a nivel consciente. Laenfermedad, alternando con profundos estados de angustia me postró durante dos largos años. Los más tristes demi vida, en que debí sufrir lo indecible y ver sufrir a mi familia que se desvivía por ayudarme. Quedédespersonalizado e inutilizado como persona, obligado a dejar mi trabajo y todo tipo de actividad, no pudiendoocuparme de mi familia y tampoco de mí mismo. Hubo tiempos de desolación en que estuvieron a punto deinternarme debido a que el daño a mi familia y a mí mismo se reciclaba. Pero no. No hubo necesidad. Al final deaquella triste etapa logré recuperarme. Es más, renací de mis propias cenizas, robustecido como nunca. Pero yo,ya era otra persona, mucho mejor, casi la que había querido ser siempre. Ya no tenía la posibilidad de volver a ser el de antes. En aquel momento yo no podía saber que doce años después estaría dando las gracias a todas lasfuerzas del Universo por haber padecido semejante enfermedad. Porque fue obvio, no sólo para mí, sino también para familiares y allegados, que el que yo había sido anterior a mi enfermedad jamás hubiese llevado la vida queluego llevé, enfrentando los desafíos de la manera que lo hice, sabiendo aceptar las derrotas como experiencias,abordando los éxitos en silencio y con prudencia y sabiendo recibir un extraño haz luminoso que me permitiríallevar a cabo lo que de otra manera nunca hubiese logrado hacer, esto es, vivir la vida que deseaba con mi familiay no la que me cayera de prestado por no animarme a realizar mi sueños.Unos años antes de realizar mi "
aliá
" a Israel empecé a escribir un diario al que le coloqué título. Lo llamé
"
 El  Paraíso Escondido detrás de Nuestras Desgracias
"
. A mi llegada a Israel abandoné su escritura quedandodefinitivamente inconcluso. Pero fue entonces que pude empezar a atar cabos y promediando una edad en que las personas comienzan a recordar más detalladamente hechos ocurridos en su lejano pasado que los vividos unosdías o quizás hasta unas horas atrás, descubrí con sorpresa pero satisfecho, que acontecimientos como el de aquel paraíso, o sea,
mi aliá a Israel 
, que había yacido escondido durante tantos años detrás de esa desgracia que fue
mienfermedad 
, se venían repitiendo una y otra vez a lo largo de toda mi vida y en todas las situaciones, por másimportantes o triviales que hubiesen podido ser. Me bastaba con buscar un poco y allí los encontraba. Por supuesto que refiriéndome a mi pasado, lo que más registraba eran los hechos más o menos trascendentales. Peroa partir de ese momento comencé a vivir mi vida, buscando, observando y esperando. Los resultados fueronsorprendentes al principio. Y digo al principio, no porque luego hubiesen desaparecido sino porque terminéacostumbrándome a que sucedieran. Cada vez que algo no querido me sucedía, yo no tenía más que esperar. Tardeo temprano, la respuesta aparecía en otro hecho que me explicaría que lo que entonces había sucedido era sinduda lo mejor o que había venido a evitar un mal mucho mayor. Esto le ocurre a todas las personas, pero no todasse encuentran prestando atención, por lo cual la información se les escapa. Las Fuerzas y Energías del Universoson siempre positivas, se encuentran a disposición de todos y no tienen preferencias ni hacen distinciones de raza,2
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