Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
3Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
boletin5listo1

boletin5listo1

Ratings: (0)|Views: 6|Likes:
Published by pucp_perudebate

More info:

Published by: pucp_perudebate on Oct 20, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

10/19/2013

pdf

text

original

 
¿Qué tanto inuye la protesta social en las decisiones sobre políticas públicas? Durante laúltima década, numerosas protestas de distintos sectores han presionado al Estado paraque ejecute o detenga diversas medidas. Hace una década, por ejemplo, el “arequipazo”fue decisivo para detener la política de privatizaciones; en 2009, el “baguazo” llevó a quese derogaran los Decretos Legislativos que facilitaban la venta de tierras de comunidadesindígenas; y este año, la protesta contra el proyecto Conga está forzando cambios en la ins
-
titucionalidad que regía la relación entre las comunidades y las mineras. No se suelen lograr todos los objetivos, pero la acción colectiva contenciosa ha probado ser mucho más ecazque los canales institucionales. En este quinto número de PerúDebate, evaluamos tres casosen los que grupos de interés como sindicatos, gremios y frentes de defensa se organizanpara demandar cambios en las políticas públicas correspondientes a sus sectores. De otrolado, en una entrevista a Sebastián Muñoz-Nájar, analizamos la propuesta de Ley contra elnegacionismo que da el Ejecutivo en clara respuesta a la mayor presencia pública del MO
-
VADEF, movimiento de simpatizantes de Sendero Luminoso que presiona por la amnistía asus principales líderes.Noelia Chávez busca explicar la vigencia del SUTEP durante la última década en función asu capacidad organizativa, que le permite presionar ecazmente al Estado y autonanciarseexitosamente. Pero más allá de esto, se abordan también las razones de por qué un sec
-
tor del sindicato preferiría la radicalidad del CONARE. Raisa Ferrer aborda la situación delgremio médico en el contexto de la crisis del sistema de Seguro Social. Pasando por unarevisión histórica de la organización del Seguro, Ferrer explica los desbalances que hanprovocado la pérdida de calidad del servicio y la congelación del sueldo de los trabajadoresdel sector.De otro lado, Diana Chaman aborda las luchas y negociaciones del pueblo de Espinar (Cus
-
co) con las empresas mineras. En las últimas dos décadas, se ve cómo la ausencia delEstado como árbitro neutral ha sido determinante para las constantes protestas. En estosaños, tanto organizaciones locales como internacionales han presionado al Estado para queasuma este rol, cambiando la política de priorizar inversiones sobre derechos comunales queha primado desde el autoritarismo fujimorista.Finalmente, Noelia Chávez entrevista a Sebastián Muñoz-Nájar, sociólogo de la PUCP ydocente de la Facultad de Ciencias Sociales, para analizar la controvertida Ley contra elnegacionismo. Se abordan algunas características del MOVADEF y las debilidades de laLey –como está planteada- argumentando que ella misma es potencialmente negacionista.
Omar CoronelCoordinador PerúDebate
p. 2 |
SUTEP: 40 años de conicto y negociaciónPor:
Noelia Chávez Angeles
 Acciones políticas del sindicato en un país post FujimoriTensiones y articulacionesLogros y reexiones nales
p. 5 |
Sistema de salud y malestar institucionalPor:
Raisa Ferrer Pizarro
La reforma inconclusaEl sector salud en cifrasLas protestas de médicos
p. 8 |
Caso Espinar: Protesta redene contratos minerosPor:
Diana Chaman Salas
 Antecedentes del ConictoLos actores, la presión social, la violenciaElementos políticos fueron detonantes para el conicto
p. 11 |
Memorias, Movadef y la ley del negacionismoEntrevista a Sebastian Muñóz Nájar Por:
Noelia Chávez Ángeles
 A 9 años de la CVR: Logros Agenda pendienteSenderismo y Movadef: ¿lo mismo?Ley del negacionismo
 
Todos los gobiernos han tenido que sentarse a negociar conel Sutep. Todos le han hecho alguna concesión (…) lo recono-cieron como un interlocutor, como una realidad 
(Ricardo Uceda, 2010).Una de las herencias más antidemocráticas que la dictadurafujimorista dejó al país fue el sostenido desprestigio de las dife
-
rentes organizaciones de base – llámense sindicatos, gremioso federaciones- al vincularlas con remanentes del terrorismo,adjudicarles la etiqueta de revoltosos, y retirarlos del debatepúblico. Sin embargo, durante la última década y contra todopronóstico una organización en particular, el Sindicato Unitariode Trabajadores en la Educación del Perú (SUTEP), ha reto
-
mado sus repertorios de lucha, moviliza grandes contingentesde aliados y aparece relativamente fortalecida en el espaciopúblico.El 5 de setiembre del 2012 el SUTEP inició la X Huelga Na
-
cional Indenida del Magisterio Peruano a raíz de la discutidaNueva Ley de Reforma Magisterial
1
que el gobierno anunció en julio de este año. La medida fue acatada por aproximadamente350 000 docentes en diferentes regiones del país y se mantu
-
vo sólida durante un mes
2
. A pesar de ello, una facción radicaldel sindicato llamado Comité Nacional de Reorganización yReorientación (Conare-SUTEP), cuya dirigencia está vinculadacon Movadef y tiene gran acogida en el sur del país, le planteaun panorama político complejo a uno de los poquísimos gre
-
mios que ha mantenido un funcionamiento rme a lo largo delos años.¿Cómo ha logrado el SUTEP sostenerse en el tiempo? ¿Haobtenido logros en este primer año de gobierno? ¿Por qué hayuna escisión en el gremio y qué consecuencias tiene? Este ar 
-
tículo intenta hacer un breve recuento de la historia reciente delSUTEP y analizar sus últimas movilizaciones en relación al go
-
bierno de Ollanta Humala. Finalmente, se esbozarán algunasmedidas que aporten en la relación Estado – sindicato tomandoen cuenta las variables previamente mencionadas.
 
_________
* Estudiante de décimo ciclo de sociología PUCP
1
Para mayor información sobre la Ley de Reforma Magisterial revisar: Chávez, Noelia (2012)“¿Qué cambios trae realmente la Ley de Reforma Magisterial?” Boletín PerúDebate: Viabilidadde las promesas de Ollanta. Lima, año 1, número 4. pp. 8-10.
2
De acuerdo a Radio Programa de Noticias del Perú (RPP)
Las acciones políticas del sindicato en un paíspost Fujimori
El relativo éxito que el SUTEP obtuvo durante los años 70s y80s decayó dramáticamente en la década de los 90s, cuandotanto el gobierno como los grupos subversivos, ejercieron unarepresión sistemática contra el gremio y políticas de amedrenta
-
miento a los dirigentes, acusándolos de subversivos, y traidoresrespectivamente
3
(Vargas, 2005:12). La VII huelga magisterialde 1991 no logra aanzar ninguna reivindicación salarial debidoa la crisis económica, solo en 1990 se logró la implementaciónde la Ley del Profesorado en 1990 que otorgaba estabilidadlaboral al docente. Desde ese momento todas las dirigenciasmantuvieron un perl bajo. Es recién con la entrada de NicolásLynch durante el gobierno de transición de Valentín Paniagua yel gobierno democrático de Alejando Toledo que las diferentesfacciones sindicalistas de maestros se vuelven a articular paraejercer presión al Estado en busca de mejoras laborales. Esteperiodo sería llamado ‘la segunda reconstitución’ del SUTEP
4
.
Una de las herencias más antide-mocráticas que la dictadura fujimo-rista dejó al país fue el sostenidodesprestigio de las diferentes or-ganizaciones de base – sindicatos,gremios o federaciones- al vincu-larlas con remanentes del terro-rismo y adjudicarles la etiqueta derevoltosos
_________
3
Sendero Luminoso llegó a atacar el local central del SUTEP en Lima. Los grupos subversivosbuscaban azuzar las protestas y radicalizar las medidas de fuerza.
4
La primera reconstitución se llevó a cabo en 1972, cuando el APRA, Acción Popular, la Demo
-
cracia Cristiana y los partidos maoístas fundan el SUTEP dándole la dirigencia a Patria Roja,fusionando el Frente Clasista Magisterial (FCM) y el Comité Magisterial de Unicación de Lucha(COMUL) en contra de la Federación Nacional de Educadores del Perú (FENEP) controlado por el Partido Comunista-Unidad que tenía vínculos estrechos con el gobierno de Velasco (Vargas,2005)
Por: Noelia Chávez Angeles*
 
En el año 2003 se realiza la VIII huelga nacional indenida quebuscaba exigir a Alejandro Toledo que cumpla su promesa decampaña de duplicar el salario a los maestros. El resultado delas negociaciones fue el aumento de las remuneraciones en un61%, un acuerdo denominado ’40 puntos’, y la aprobación dela Nueva Ley de Educación (La República, 2011). Si bien enel 2006 el SUTEP acepta que los maestros sean evaluados, ladecisión está sujeta a una serie de condiciones como la impar 
-
cialidad del proceso, no divulgación de resultados, entre otros(Perú político, 2006). Pero el ambiente continuó convulsionado. Aparece en escena el SUTEP-CONARE acusado por el SUTEPocial de ser dirigido por Sendero Luminoso. Convocan, enabierto desafío al gremio ocial, a la IX huelga nacional duranteel año 2004, con epicentro en Ayacucho. Según las cifras delCEN SUTEP solo el 4% de los docentes habría acatado esaparalización. (Vargas, 2005). Las fragmentaciones internas y re
-
presión gubernamental condujeron a un repliegue del sindicato.Durante el segundo gobierno de Alan García hubo una relaciónmucho más confrontacional. El APRA deslegitimó a los maes
-
tros ante la opinión pública, mientras García los llamaba “come
-
chados”. El resultado fue la victoria política del gobierno tras lapromulgación de la Ley de la Carrera Pública Magisterial (CPM)en el 2007, que proponía un régimen meritocrático para aumen
-
tar las remuneraciones. La posición del SUTEP, que abogabapor la estabilidad laboral, fue determinante para que las postu
-
laciones solo llegaran a la mitad de las vacantes ofrecidas por la CPM
5
.Cinco años más tarde, ya con Ollanta Humala como presidente,las fortalezas y escisiones del SUTEP vuelven a situarse en eldebate público. En setiembre se convocó a la X huelga nacionalindenida con el siguiente pliego de reclamos: incrementar lossalarios, evitar la implementación de la Ley de Reforma Magis
-
terial y discutir el anteproyecto presentando por ellos: La NuevaLey del Profesorado, reclamar el pago del bono por preparaciónde clases (30% adicional), y aumentar el presupuesto anual delsector educación de 3.31% a 6% del PBI, como el presidenteprometió en campaña (La República, 2012). El paro fue acata
-
do parcialmente debido a la división ejercida por el CONARESUTEP y una agenda paralela de trabajo que intenta despres
-
tigiar a la dirigencia. A pesar de ello, solo 7 regiones del paísno acataron la medida, mientras que lugares como Cajamarca,Tumbes, Ica y Arequipa reejaron un asistencia entre 10 y 20%¿Estamos frente a una articulación o fraccionamiento del sindi
-
cato?
Tensiones y articulaciones
El SUTEP es un sindicato que ha demostrado una fortalezaorganizacional singular prolongando su funcionamiento en uncontexto de sindicatos más bien ‘zombies’ ¿A qué se debe supermanencia? Quinto de la Cruz arma que los maestros en
-
cuentran en el SUTEP el único espacio de representación encuanto a reivindicaciones concretas, como aumento de suel
-
dos o defensa de la estabilidad laboral. Aunque agrega que,al mismo tiempo, ideológicamente se encuentran muy distan
-
tes de la identidad política de sus dirigentes (2007: 18). Laheterogeneidad ideológica se ve reejada en la volatilidad delas preferencias electorales del año 2006 donde solo el 1.1%de los maestros votó por el candidato del Partido Comunis
-
ta del Perú Patria Roja para la presidencia (Uceda, 2010).
_________
5
Ver: Chávez, Noelia. Ibíd.
Sin embargo, el sindicato ofrece ciertos benecios personales alos maestros que hace atractiva el mantener su aliación. Y nosolo nos referimos a la defensa de sus derechos, sino tambiéna la eciente administración de recursos económicos. Recorde
-
mos que en 1984, el gobierno de Belaúnde traspasa la DerramaMagisterial (cooperativa de profesores) casi al borde de la quie
-
bra, a propiedad del SUTEP. Patria Roja, a la cabeza del sindi
-
cato, logra recomponer la Derrama a través de profesionalesinternacionales y una serie de medidas negociadas incluso conel Fujimorismo
6
. Actualmente, la Derrama Magisterial se ubicaentre las 10 mayores prestamistas de créditos de consumo delmedio. En comparación de las diferentes entidades nancierasreguladas por la SBS, el Gráco 1 demuestra los benecios quese obtienen de la Derrama en comparación con los otorgadospor el Ministerio de Educación al año 2010.
El sindicato ofrece ciertos bene-
cios personales a los maestros
que hace atractiva el mantener su
aliación. Y no solo nos referimos
a la defensa de sus derechos, sino
también a la eciente administra
-ción de recursos económicos
Fuente: Revista Poder 360°. Derrama Magisterial
Y es que según Uceda, en el mundo de la izquierda mar 
-
xista, Patria Roja es reconocida por su habilidad especialpara “recursearse” con fondos obtenidos en el trabajo delos frentes que controla. Es por eso que los maestros reci
-
ben préstamos con el interés más conveniente del merca
-
do y están satisfechos, a pesar que la mayoría de aliadosal SUTEP no pertenece a ningún partido político ni consi
-
dera que el motor de la historia es la lucha de clases, princi
-
pio intrínseco que consta en el estatuto del sindicato (2010).Es justamente el motivo banquero, la inmovilidad de las di
-
rigencias, la disponibilidad para negociar con los gobiernosde turno, y el deslinde con la violencia revolucionara, lo queenardece a algunas facciones radicales del sindicato comoel SUTEP-CONARE. A pesar de ser minoría y tener un vín
-
culo con el MOVADEF (brazo político de Sendero Luminoso),
_________
6
Nos referimos a la disposición de Mercedes Cabanillas que permitía al Ministerio descontar automáticamente a cada maestro su cuota mensual a la Derrama. Cada monto estaría indexa
-
do al 3% del salario mínimo, cambiado en 1993 al 0,5% de la UIT (Uceda, 2010).

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->