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La realidad inundada.El sujeto es un objeto extraño en Felisberto Hernández.
 Lic. Mariana Risso Fernández *“… tendré que escribir muchas cosas sobre las cuales sé poco y hasta me parece quela impenetrabilidad es una cualidad intrínseca de ellas; tal vez cuando creemos saberlas,dejamos de saber que las ignoramos; porque la existencia de ellas es acaso, fatalmenteoscura: y esa debe ser una de sus cualidades.Pero no creo que solamente deba escribir sobre lo que sé, sino también sobre lo otro”.
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La cita es de la nóvela “Por los tiempos de Clemente Colling” desde allí proponemos uncamino para aproximarnos al autor de una obra excepcional.Leer a Felisberto es una experiencia extraña, el lector no estará en el lugar privilegiadode aquel que descifrará algo significativo de un personaje o de una historia, porque ese lugarno existe. Será sí testigo de un acto de escritura, un acontecimiento que se propone marginadodel discurso literario si éste fuera entendido como vehículo de una certeza.La narrativa Felisbertiana pertenece a un universo donde el absurdo y la ironía son elfundamento del género fantástico. El autor despliega una sospecha sobre toda promesa deanclaje en un saber, sobre toda ilusión de comprensión absoluta. Y el primer sospechoso seráél mismo en tanto sujeto.Su escritura propone recursos eficaces de juego con el significado al utilizar la ironíacomo la forma expresiva de un personaje alienado. Alienación que es presentada como efectoestético, aquel que produce el ojo lúcido que construye su perspectiva a través del contraste derasgos y gestos. Acentuación literaria de imágenes dibujadas entre luces y sombras deformadaspor el exceso de cercanía, proximidad extrema que desdibuja al yo para delinear su caricatura.
Si usted es un sujeto que no sabe al menos es alguien que recuerda.
Los escenarios de los cuentos aspiran a recrear una cercanía compartible, un ambientecotidiano que facilite el ejercicio de rememoración, y tal vez podría llegar a serlo si el autor ysus personajes no se empeñaran en mostrarnos la imposibilidad de tal propósito.El escritor que se confunde con el personaje convoca al pasado para reconstruirlo en el
* Licenciada en Psicología, Psicoterapeuta. Jackson 1174 Ap.701 E-mail: mrissof@gmail.com1 Hernández F. (pp 5) Por los tiempos de Clemente Colling – Ed. Arca Montevideo 1966 
 BIBLIOTECA URUGUAYA DE PSICOANÁLISIS - Vol. VII - Literatura y Psicoanálisis
 
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presente del relato. Ambas dimensiones coexisten en un mismo plano temporal y espacial, un“cronótopos”
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donde la memoria es materia móvil en que ocurre la escritura.Memoria como lugar central, eje de organización que surge de un archivo inexacto,fuente a que recurre el escritor a la hora de encontrar un frágil asidero.
“Ahora pienso que en aquella época yo viajaba sin recuerdos; más bien los hacía; y para hacerlos intervenía en las cosas…”
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La rememoración es ante todo simulacro, un acto sobre las cosas que transmutarán ensensaciones sucesivas, parciales, sin sostener la continuidad histórica del personaje.Esa discontinuidad de la experiencia narrativa trasluce en los sucesos que se desprendenfragmentarios como las capas de una cebolla. Aparece entonces el clima extraño que reemplazaa lo siniestro por lo banal de un gesto cotidiano y se contrapone al lector y su desasosiegocontenido. La trama de los relatos más que sobre un suceso se teje tras el desarrollo de unclima, de un incierto tono afectivo que alude para expresarse a descripciones, referencias ehistorias pretendidamente autobiográficas.El sentido de lo fantástico en Felisberto es un viaje a las proximidades del límite con elabsurdo, aquel que nos asombra porque no precisa referir a contenidos maravillosos niapocalípticos. Lo que quedará al finalizar la lectura no es el vértigo de un nuevo suceso impresoen la memoria sino el gesto de un decir, el eco de alguien que pronuncia una palabra conconciencia de su naturaleza abusiva.
Esto tampoco es una pipa
“De esos días siempre recuerdo primero las vueltas de un bote alrededor de una pequeñaisla de plantas. Cada poco tiempo las cambiaban; pero allí las plantas no se llevaban bien.Yo remaba colocado detrás del cuerpo inmenso de la señora Margarita. Si ella miraba la islaun rato largo, era posible que me dijera algo; pero no lo que había prometido; solo hablabade las plantas y parecía que quisiera esconder entre ellas otros pensamientos…”
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Así empieza “La casa inundada”, cuento en el cual la señora Margarita contrata a unescritor como botero para guiarla por los acuosos caminos de su residencia. El protagonista, un“sonámbulo de confianza”
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, será seducido por la necesidad de conocer el enigma de la vida deesa mujer e intentará comprender el misterio encerrado en la memoria ajena. Espera la palabrareveladora tras una escucha expectante, paciente, pasiva.En este cuento el sujeto narrador es a la vez el personaje principal que se extravía en larealidad creada, principal objeto de su conciencia interrogadora.El diálogo entre los personajes es oscuro, distante, cauto y los recursos metafóricos se
2 Apreciación certera del concepto de cronótopo de Mijail Bajtin por Rocío Antúnez (1985).3 Hernández F. Tierras de la Memoria Obras Completas T III Ed. Arca Montevideo 1988 4 Hernández F. (pp 69) “La casa inundada” en Obras Completas T III Ed. Arca Montevideo 1988 5 Idem
 Mariana Risso Fernández
 
 
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convierten en testimonio literario, casi metafísico, sobre la impenetrabilidad de las cosas. Esasque solo pueden ser definidas como objetos a conocer por sus cualidades perceptivas inmediatas,por su color, su textura, su tamaño.El misterio, lo desconocido y ajeno provocan sensaciones extensas que flotan, se deslizany se diluyen en el agua que inunda finalmente al propio relato.Hay una dificultad para traducir a palabras la experiencia sensible de un recuerdo porquealgo inefable se diluye en el camino. De esa pérdida trata el cuento y de la necesidad absurdade comprender el agua, metáfora de lo inabarcable.El cuento explora sobre los límites del sentimiento y la palabra, enigma de los enigmasque trasciende el anuncio de que la representación no es la cosa. No solo el agua de Felisbertono es el agua como la pipa de Magritte no es una pipa. El escritor expone junto al engañoimplícito en toda forma de representación, la dimensión vital, el exceso deformador presenteen toda imagen, sensación o pensamiento. Podríamos afirmar que por eso las palabras, aligual que Margarita, tienen su “manera extraña de ser inaccesibles”.
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Con una contundencia que quizás solo permite la creación artística, el autor genera unapropuesta literaria que al cuestionarse a sí misma en la unidad de su discurso cuestiona lafalacia intuida en todo saber trascendente sobre la realidad.Mediante una realidad fantástica y heterodoxa, Felisberto escritor nos convierte eninterlocutores sorprendidos, que contemplan a los personajes y se contemplan a sí mismoscomo objetos extraños. Indagatoria en los márgenes de la persona y su saber de sí, autoobservación, objetivación de la subjetividad, sin duda el más extraño de todos los actos.He aquí el psicoanálisis convocado, desafiado en su condición de saber supuesto,metaforizado por un universo de palabras a las que Freud definió como “ensalmos desvaídos”
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.Un sujeto sobre sí mismo construyendo una máquina de pensar y de pensarse, oponiéndoseal acartonamiento intelectual y afectivo, a la monotonía del camino rectilíneo que culmina enla Verdad.La realidad desbordada en su desmesura apenas si puede ser controlada por el mecanismode ingeniería de las palabras con las que rema Felisberto.Carlos Vaz Ferreira, con quien el autor intercambió admiración y mutua influencia,llamaba psiqueo al fermento capaz de generar “un libro futuro”, utopía de la creación intelectualposible que iría más allá de los límites de la lógica hacia una psico – lógica viva.
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Pensar por “ruptura de campo” le llamaba el psicoanalista brasileño Fabio Herrmann aun estilo de reflexión psicoanalítica que utiliza el juego metapsicológico para demarcarse delos modelos cómodos y entretenidos de erudición psicológica: “video games para intelectuales”.
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6 Hernández F. (pp 69) La casa inundada En Obras Completas T III Ed. Arca Montevideo 1988 7 Freud S. (pp 115) “Sobre el tratamiento psíquico” 1890 En Obras Completas T I Ed. Amorrortu Bs. As.19948 Vaz Ferreira (pp 140) Fermentario En Obras Completas T X Ed. Cámara de Representantes Montevideo 19639 Herrmann F. (pp 259) “Para ler Freud” en Jornal de Psicanálise SBPSB V 37 Nº 68 Sao Paulo2004
 La realidad inundada. El sujeto es un objeto extro en Felisberto Hernández.
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