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El Popular 206 PDF Todo

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11/17/2012

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Viernes 2 de Noviembre de 2012
 
Nº 206
Edición 20 págs.
2 de Noviembre/20123ª Época - Uruguay
$25
 
Viernes 2 de Noviembre de 2012
2
 ○○ 
Año IV TAño IV TAño IV TAño IV TAño IV Tererererercera Época cera Época cera Época cera Época cera Época DirectDirectDirectDirectDirector Ror Ror Ror Ror Responsableesponsableesponsableesponsableesponsable: Gabriel MazzarovichConsejo EditConsejo EditConsejo EditConsejo EditConsejo Editororororor Lylián Firpo,,,,, Juan LandacoEl PEl PEl PEl PEl Popular Ropular Ropular Ropular Ropular Redacción y Aedacción y Aedacción y Aedacción y Aedacción y Administración:dministración:dministración:dministración:dministración: Batoví 2079 Tel. 29291191 Fax: 29247056 Correo electrónico:elpopular@adinet.com.uy.ImImImImImpresiónpresiónpresiónpresiónpresión: Microcosmos SA. Cuareim 2052. Tel.: 29247000 Telefax 29241220Permiso de MECPermiso de MECPermiso de MECPermiso de MECPermiso de MEC. Exp. 218308
Admitida la reproducción total o parcial de los artículos indicando la fuente. Las notas firmadas pueden no ser compartidas por la línea editorial y son responsabilidad de sus autores. Semanario de circulación nacional.
La semana económicaLa semana económicaLa semana económicaLa semana económicaLa semana económica
Por Pablo Da Rocha y Bruno GiomettiPor El InglésComo decimos siempre, el objetivo de esta colum-na es acercar a los lectores de EL POPULAR, ciuda-danos comprometidos con la realidad social, elemen-tos sobre la realidad económica con un lenguaje lomás sencillo posible, a los efectos de que los temaspuedan ser comprendidos por quienes no son técni-cos en economía. Creemos que la economía no esde por sí algo difícil de entender, sino que muchasveces se utiliza (conciente o inconcientemente) unlenguaje complicado para presentar los temas.
El corto plazo: inflación y competitividad
Hoy vamos a realizar algunos comentarios sobre unode los dilemas que más preocupa a los analistas eco-nómicos: el que se da entre la llamada competitividady la inflación. Cuando se habla de dilema, se buscaenfatizar la existencia de una dificultad para atenderambos temas al mismo tiempo, es decir, la necesi-dad de elegir a cual de los dos elementos dar priori-dad.Cuando se habla de competitividad en general sehace referencia a la posibilidad de las empresas re-sidentes en el país de competir a nivel internacional,conservando un nivel de rentabilidad tal que le per-mita hacerlo. La inflación, como vimos en artículosanteriores, refiere al aumento generalizado de losprecios al consumo en una economía.La lógica de este dilema en concreto se da a travésdel llamado canal monetario y trataremos de expli-carlo lo más sencillamente posible. Cuando se pre-tende reducir el ritmo de aumento de los precios, uncamino posible es el aumento de la tasa de interésfinanciera de referencia, en nuestro país controladapor el Banco Central. El mecanismo es el siguiente:si la tasa de interés que pagan los bancos por captardepósitos crece, hay un estímulo para las personasa ahorrar en lugar de consumir, lo cual impacta re-duciendo la inflación por el lado de la demanda. Ahorabien, ese aumento de la tasa de interés para los prés-tamos en pesos, genera también un estímulo a nivelfinanciero en el sentido de vender dólares para com-prar pesos e invertirlos a esa tasa de interés aumen-tada. Ese comportamiento hace tender a la baja elvalor del dólar en relación a la moneda nacional (sehabla de depreciación del dólar o apreciación delpeso), lo cual tiene un efecto negativo para las em-presas exportadoras, que reciben dólares por losbienes y servicios que venden, dólares que ahoramenos valiosos en el mercado local. Así parece queel dilema entre competitividad e inflación es insupe-rable y hay que optar por atender uno de los dos«frentes» resignando el otro.Lo anterior puede ser cierto en el corto plazo. Ahoraen un horizonte temporal más amplio es posible pen-sar en una situación de inflación controlada en nive-les bajos y competitividad internacional elevada, almismo tiempo. La cuestión es cómo llegar a esteobjetivo.
Levantando la mira: competividad genuina,innovación y salarios
Algunos seguramente plantearán que una forma deresolver ambos objetivos es moderar el crecimientode salarios. De esta forma se contiene la demandainterna, atendiendo el objetivo de inflación, mientrasque al mismo tiempo se protege la competitividad delas empresas, a las cuales se les reducen los costospor el lado salarial.No es la visión que desde estas páginas vamos asostener, por supuesto. Desde nuestro punto de vis-ta esta vía tiene objeciones políticas y también econó-micas. Desde el punto de vista político, es una víainadmisible, puesto que implica postergar a los desiempre, a los trabajadores que eligieron y sostienensocialmente al gobierno, que además son los que ge-neran la totalidad de la riqueza social con su trabajo.Desde el punto de vista económico, implica resignaral mercado interno y quedar expuesto a que un cam-bio brusco de la demanda internacional genere unasituación crítica para toda la economía.Recogiendo declaraciones del subse-cretario de Economía, Ec. Luis Porto,«entendemos que una competitividadgenuina (no espúrea) de las firmas sedebe basar en la innovación, el incre-mento de productividad, la formaciónprofesional y la mejora de infraestruc-tura». Cierto que es más facil decirloque hacerlo y también que es algo queno se consigue de un día para el otro.Pero es el camino que el país debetransitar si pretende mejorarsustancialmente la calidad de vida desus habitantes.Como bien describiera en su momen-to Lenin al analizar la etapa imperialis-ta del capitalismo, muchas empresasse dedican a la búsqueda de rentas,únicamente persiguiendo lamaximización de sus beneficios finan-cieros, sin interesarles en los más mínimo la innova-ción, mejorar los procesos productivos, tecnificarse,en definitiva, mejorar en un sentido real. A través delas políticas públicas se deberían apuntalar losemprendimientos productivos que buscan mejorar enlos sentidos mencionados, porque contribuyen posi-tivamente a la sociedad en su conjunto. Al mismotiempo, se deben mantener las acciones políticas quellevan a una mejora del salario de los trabajadores,sin esperar al derrame, porque más allá de los méri-tos y la importancia de los empresarios innovadores,la riqueza la sigue generando el trabajo. En este sen-tido cabe destacar en este sentido el papel de losemprendimientos de tipo asociativo y de las empre-sas públicas, donde existen estímulos económicosdirectos para la innovación, puesto que los frutos sonapropiados en el primer caso directamente por lostrabajadores y en el segundo caso, por el Estado comorepresentante de la sociedad en su conjunto.
Dilemas
Ya salió el Nº 128:«La 20», 40 años impune;¿Izquierda hoy?; AlertaAmérica Latina; Nuestracultura; Documentos teó-ricos.Reservas: 2336 44 74 / 098 777 163
Interpelación...
 
Viernes 2 de Noviembre de 2012
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En estos días asistimos a una ofensiva polí-tica y mediática de las cámaras empresariales,la derecha, analistas y economistas que de-fienden el neoliberalismo y los medios que losamplifican. Los ejes de esa ofensiva son cla-ros: Uruguay empieza a enfrentar los efectosde la crisis internacional, hay que moderar ocongelar los salarios y hay que acotar lo quellaman «gasto público» (básicamente las políti-cas sociales). Estos argumentos van acompa-ñados de una fuerte y permanente crítica a lossindicatos y a la negociación colectiva. En al-gunos casos estas afirmaciones se centran enel empuje inflacionario, en la mayoría de loscasos, sin embargo, son de carácter más ge-neral y hablan de «peligro para el crecimientoeconómico» y «pérdida de competividad».Estos señalamientos tienen expresiones con-cretas como la actitud provocadora de la patro-nal de la construcción negándose a cumplir lofirmado en el Convenio Colectivo de 2010 refe-rido al aumento del aporte para el Fondo deCesantías de Retiro. Pero sería un error anali-zar estos casos como aislados. Son parte deuna estrategia general.Las Cámaras Empresariales, la derecha y loseconomistas neoliberales, siempre sostuvieronlo mismo. Lo hicieron en 2002 en medio de lapeor crisis de la historia reciente del Uruguay.Amparados en gobiernos de derecha, blancosy colorados, que habían eliminado los Conse- jos de Salarios y votaban Rendiciones de Cuen-tas con gasto cero, descargaron sobre los tra-bajadores y los sectores más vulnerables de lasociedad todo el peso de la crisis. El resultadofue: multiplicación geométrica de la pobreza,índices históricos de desempleo, caída brutaldel salario e informalidad y precariedad labo-ral. Nunca el Uruguay fue más desigual, nuncahubo más diferencia entre ricos y pobres, nuncahubo tanta fragmentación social, nunca hubotanta postración productiva, nunca hubo me-nos inversión, nunca hubo tan poca recauda-ción del Estado. Nunca tuvimos tanta hambre.En el 2008 y 2009 cuando se suscitaron losprimeros episodios de lo que luego se configu-ró como la principal crisis global del capitalis-mo en los últimos 70 años, volvieron a recla-mar lo mismo. Ahora, en un escenario de cre-cimiento de la economía del país, lo vuelven ahacer.Mitos y realidades.Mitos y realidades.Mitos y realidades.Mitos y realidades.Mitos y realidades. Uruguay tuvo un creci-miento sostenido desde hace 7 años de su eco-nomía. Ello es fruto de las políticas de los dosgobiernos nacionales del Frente Amplio y de lalucha del movimiento sindical y los sectorespopulares. Estos años han derribado mitos dela economía neoliberal. Se sostenía con sesu-dos argumentos y como verdad revelada que sise aumentaba la regulación laboral, si seimplementaba la negociación colectiva, si seaumentaban los salarios, si se modificaba laestructura tributaria, eso traería aparejado re-cesión económica, huida de inversiones, cierrede empresas y desocupación. En el Uruguay elsalario real creció y también las pasividades, lanegociación colectiva alcanzó hasta a las traba- jadoras domésticas y los trabajadores rurales.Nunca hubo menos desocupación que ahora.Nunca la economía creció tanto y por tanto tiem-po.Los augurios neoliberales se demostraron fal-sos pero los siguen repitiendo con un fanatis-mo digno de mejor causa. Sus recetas se apli-can en Europa y EEUU y profundizan el desas-tre. No importa. Aquí se siguen recomendandoesas mismas recetas como si la realidad noexistiera.Los argumentos que esgrimen las patronales,los economistas neoliberales, los partidos y losmedios de derecha son falsos.La verdad es que en Uruguay aumentaron lossalarios y las pasividades pero apenas llegan alnivel previo a la crisis y su peso en el PBI esprácticamente el mismo.La verdad es que la productividad, en términosgenerales, aumentó prácticamente lo mismo queel salario. Es decir que la mayoría de las empre-sas financiaron los incrementos salariales no acosta de sus ganancias sino con mayor pro-ductividad.También es cierto que el valor de la tierra semultiplicó por 6. Los valores de los principalesproductos de exportación están en su máximohistórico y que aumentó a niveles récord la in-versión llegando a casi un 19% del PBI.Los ingresos del capital no se midenespecíficamente en las encuestas económicas,pero según Jorge Notaro y otros economistas,se pueden estimar, por cálculos directos e indi-rectos, tomados de la Encuesta Nacional deHogares del Instituto Nacional de Estadísticasy de estadísticas del Banco Central del Uru-guay en unos 14 mil millones de dólares.Esa es la realidad ¿De qué situación límite ha-blan? ¿Por qué siguen manejando como úni-cas variables el salario y la inversión pública y jamás hablan de las rentas del capital, de latasa de ganancia, que son mucho mayores ycon mucho mayor peso en la economía nacio-nal? Nunca ganaron tanto como ahora, senci-llamente quieren resguardar sus ganancias acualquier costo y operan para ello.¿El problema es el salario?¿El problema es el salario?¿El problema es el salario?¿El problema es el salario?¿El problema es el salario? Para mantenerel crecimiento económico y profundizarlo, paraenfrentar el empuje inflacionario, el problemano es el salario. El problema es avanzar en lastransformaciones profundas que el Uruguayrequiere superando las consecuencias delcapitalismo dependiente.El problema es discutir una agenda nacionalque incluya la necesidad de profundizar la in-tegración regional, superar la primarización dela economía que nos hace altamente vulnera-bles, construir cadenas agroindustriales, de-sarrollar nuevas ramas industriales vinculadasa la producción minera y la siderurgia, conti-nuar promoviendo la innovación tecnológica,fortalecer el rol del Estado como motor del cre-cimiento económico y vincularlo a las principa-les cadenas productivas.El problema es también avanzar en laredistribución de la riqueza, hay espacio en elUruguay para continuar con la recuperaciónsalarial, incrementar los tributos a la renta y elcapital (que tienen la más baja carga impositivade la región), mantener e incrementar la inver-sión pública en educación, salud e inclusiónsocial.El cangrejo bajo la piedra.El cangrejo bajo la piedra.El cangrejo bajo la piedra.El cangrejo bajo la piedra.El cangrejo bajo la piedra. Esta ofensivatiene también su dimensión política. La dere-cha y las patronales no quieren más gobier-nos de izquierda, quieren la restauraciónneoliberal y estos señalamientos y provocacio-nes son parte de su campaña. El movimientosindical uruguayo está buscando consolidar yampliar el bloque histórico político y social delos cambios. Por eso lo atacan. Por eso lo pro-vocan. Por eso les molesta tanto.No hay dos caminos, hay uno sólo: la negocia-ción colectiva debe respetarse y lo acordadocumplirse. La salida para nuestro país es másnegociación colectiva, más inversión producti-va, más distribución de la riqueza, más justi-cia social.Para ello es imprescindible, lo reiteramos unavez más, dar el debate, dar la batalla ideológi-ca, defender el proyecto de cambios. Pero ade-más es imprescindible mejorar la gestión degobierno y concretar el programa del FrenteAmplio. Fortalecer la unidad y el protagonismopolítico del FA. Fortalecer la unidad, el desa-rrollo y la fuerza del movimiento sindical y elmovimiento popular. Y también luchar, nada seconsiguió sin lucha y nada se conseguirá sinella.Ante la ofensiva de la derecha y las patronalesla alternativa es una sola: más amplitud, másdiálogo, más unidad y más lucha.
Ante la ofensivade las patronales
El huracán Sandy golpeó brutalmenteel Caribe y la costa este de EEUU. Los gran-des medios han informado hasta el deta-lle la situación en EEEU. No le restamosimportancia y nos solidarizamos con ladifícil situación de su gente, entre ellosnumerosos compatriotas que viven y tra-bajan allí.Pero Sandy, aunque no lo cuenten, tambiénimpactó en Cuba. Devastó el oriente cubano,en particular Santiago de Cuba, Holguín yGuantanamo.Cuba sufrió 11 muertos, hay 200 mil vivien-das dañadas, más de mil escuelas, más demil centros de salud, más de mil postes deluz en el piso, cosechas enteras perdidas, ki-lómetros de rutas destrozadas.El gobierno uruguayo ha expresado su soli-daridad y ha puesto a disposición de Cubalas Unidades Potabilizadoras de Agua y elapoyo de brigadas de UTE para restablecer laenergía eléctrica en las zonas afectadas.ANCAP y UTE ya tomaron medidas para hacerllegar solidaridad.El Frente Amplio y el movimiento sindical tra-bajan en múltiples iniciativas solidarias.Todo lo que se pueda hacer es poco. La soli-daridad tiene que llegar y debe ser concreta.Desde EL POPULAR comprometemos todonuestro esfuerzo para ello.
De huracanes y solidaridad

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