desenvolvimiento histórico. Y esto es lo que voy a intentar.El Imperio Romano fue un Estado en el verdadero sentido de la palabra. Hasta nuestraépoca subsiste como ideal para el legislador.Sus órganos cubrían un vasto dominio de cerrada red. Todo afluía hacia Roma: la vidaeconómica, la vida militar, las relaciones judiciales, las riquezas, la educación, hasta lareligión. De Roma venían las leyes, los magistrados, las legiones para defender elterritorio, los gobernadores, los dioses. Toda la vida del Imperio remontaba al Senado,más tarde al César, el omnipotente, el omnisciente, el dios del Imperio. Cada provincia,cada distrito, tenía su Capitolio en miniatura, su pequeña proporción de soberano romano, para dirigir toda su vida. Una sola ley, la ley impuesta por Roma, reinaba en el Imperio, yeste Imperio no representaba de ningún modo una confederación de ciudadanos; era unrebaño de súbditos.Aun hoy el legislador y el autoritario admiran la invasión de los bárbaros, la muerte dela vida local incapaz de resistir por más tiempo los ataques del exterior y la gangrena quese extendía desde el centro, destrozaron aquel Imperio, y sobre las ruinas se desarrollouna civilización nueva que aun hoy día es la nuestra.Y si dejando a un lado las civilizaciones antiguas, estudiamos los orígenes y losdesarrollos de la joven civilización bárbara hasta los períodos que, a su vez, dieronnacimiento a nuestros Estados modernos, podremos hacernos cargo de la esencia delEstado mejor que si nos lanzásemos al estudio del Imperio Romano o del de Alejandro, oel de las monarquías despóticas de Oriente.Tomando por punto de partida estos poderosos demoledores bárbaros del ImperioRomano, podremos seguir la evolución de toda la civilización desde sus orígenes hasta sufase: el Estado.
II
La mayor parte de los filósofos del siglo pasado se formaron una idea muy elementalsobre el origen de las sociedades.Al principio, decían, los hombres vivían en pequeñas familias aisladas, y la guerra perpetua entre estas familias era el estado normal. Pero un día se dieron cuenta de losinconvenientes de estas luchas sin fin y los hombres se decidieron a constituirse ensociedad. Entre las familias esparcidas se estableció un contrato y se sometieronvoluntariamente a una autoridad, la cual - ¿tengo necesidad de decirlo? - se convirtió enel punto de partida y en iniciador de todo progreso...¿Hay necesidad de añadir, puesto que ya os lo habrán enseñado en la escuela, quenuestros actuales gobernantes se han arrogado este bello papel de pacificadores y decivilizadores de la especie humana?
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