Es fundamental que el creyente comprenda el significado de la promesa del Espíritu Santo antes que Jesús venga por segunda vez. Hablen acerca de esto, oren por él, prediquen acerca de él; porque el Señor está más deseoso deconceder el Espíritu Santo que los padres a dar buenas dádivas a sus hijos. "Porque de tal manera amó Dios almundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna"(Juan 3: 16).- Review and Herald, 15 de noviembre de 1892. 133 de enero LA NATURALEZA DEL ESPÍRITU: UN MISTERIOEl Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. (Juan 14: 17). No es esencial para nosotros ser capaces de definir con precisión qué es el Espíritu Santo. Cristo nos dice que elEspíritu es el Consolador, "el Espíritu de verdad el cual procede del Padre". Se asevera claramente tocante alEspíritu Santo, que en su obra de guiar a los hombres a toda verdad "no hablará por su propia cuenta" (Juan 15: 26;16: 13).La naturaleza del Espíritu Santo es un misterio. Los hombres no pueden explicarla, porque el Señor no se la harevelado. Los hombres que albergan opiniones fantásticas pueden reunir pasajes de las Escrituras y darlesinterpretación humana; pero la aceptación de esos conceptos no fortalecerá a la iglesia. En cuanto a estos misterios,demasiado profundos para el entendimiento humano, el silencio es oro.Se especifica claramente el oficio del Espíritu Santo en las palabras de Cristo: "Cuando él venga, convencerá de pecado, y de justicia, y de juicio" (Juan 16: 8). Es el Espíritu Santo el que convence de pecado. Si el pecador responde a la influencia vivificadora del Espíritu, será inducido a arrepentirse y a comprender la importancia deobedecer los requerimientos divinos.Al pecador arrepentido, que tiene hambre y sed de justicia, el Espíritu Santo le revela el Cordero de Dios que quitael pecado del mundo. " Tomará de lo mío, y os lo hará saber", dijo Cristo. "Él os enseñará todas las cosas, y osrecordará todo lo que yo os he dicho" (Juan 16: 14; 14: 26).El Espíritu Santo se otorga como agente regenerador para proporcionarle eficacia a la salvación obrada por la muertede nuestro Redentor. El Espíritu Santo constantemente está tratando de llamar la atención de los hombres a la granofrenda hecha en la cruz del calvario, de exponer al mundo el amor de Dios, y de abrir al alma arrepentida las cosas preciosas de las Escrituras.- Los hechos de los apóstoles, pp. 42, 43. 144 de enero EL ESPÍRITU: UN TESTIGOEl Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. (Romanos 8: 16).Si el Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, ¿cuáles serán los resultados? Elcreyente someterá todo su ser a la voluntad divina. Entonces, en su maravillosa condescendencia, la Majestad de loscielos establece una santa relación familiar con los que lo buscan de todo corazón. Como consecuencia, medianteuna abundante manifestación de la gracia de Dios, el hijo del Altísimo -el creyente-, es llevado a mantener con suPadre una dependencia semejante a la de los niños con los suyos. Consagre a Dios todo su ser cuerpo y espíritu conentera confianza en su poder y en su voluntad de bendecirlo, no importa cuán desvalido e indigno sea usted. "Más atodos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1: 12). No caiga en la actividad impaciente, sino sea celoso en la fe, con un sólo propósito definido: atraer creyentes aCristo, el Redentor crucificado. Esta obra no se realiza como resultado de un sermón lógico que logra convencer alintelecto. El corazón necesita ser persuadido y ablandado por la ternura. La voluntad tiene que ser sometida alarbitrio de Dios, y todas las aspiraciones deben tener una orientación celestial. Aliméntese de la Palabra del Diosviviente. El efecto debe verse en la vida práctica. Ella debe apoderarse de los comandos de todo el ser. . .Cuando confiemos plenamente en Cristo, nos daremos a nosotros mismos en ofrenda a Dios. Nuestra dependenciaestará centrada en la virtud y en la intercesión de Cristo como nuestra única esperanza. No hay confusión, nisospecha, puesto que por la fe vemos a Jesús, el enviado de Dios, cuya misión es lograr la reconciliación con los pecadores. Si deseamos creer solamente en Cristo, él está comprometido con un pacto solemne de mediar en favor
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Qué interesante tu trabajo, te agradecería que lo pudieras compartir conmigo. Mi correo es noranegra@yahoo.es
desbloquéalo, me interesa, gracias
mauroilimatt:Gracias por publicar este valioso libo.Si pudieras enviarme una copia digital a mi email,Te lo agradeceria infinitamente.Mi email es: pabloortiz43@hotmail.com .Gracias nuevamente. Pablo