PICASSO, DALÍ Y MIRÓ
PARÍS CAPITAL DE LAS ARTES
Desde mediados del siglo XVII, la corte francesa había idosustituyendo de forma progresiva a Roma como centro del arteeuropeo; la supremacía francesa en el campo de la política y unaadecuada planificación del uso del arte al servicio del poder terminaron cristalizando durante la República y el Imperio con figurascomo
David
con quien se formaron muchos de los artistasprominentes del arte europeo de comienzos del XIX. Los deseos denovedad, una burguesía ilustrada y sin prejuicios y el carácter abiertode las instituciones francesas contribuyeron a que los artistaseuropeos viesen en la capital del Sena el mejor medio para formarsey progresar plástica y económicamente.Hacia la mitad del XIX, una vez superada la querella entre los“antiguos” (
Ingres
) y los “modernos” (
Delacroix
), van a sucederseuna serie de movimientos pictóricos que poseen el indeleble sello delo francés: Realismo (
Courbet
y
Manet
), Impresionismo (
Monet
),Simbolismo (
Puvis de Chavannes
y
Moreau
), Divisionismo (
Seurat
),Modernismo (
Toulouse Lautrec
); en el campo de la escultura elmagisterio de
Rodin
era aún más aplastante. No resulta, pues,extraño que cualquier joven con inquietudes eligiese París como metade su formación.A todo ello habría que añadir la existencia de una críticaespecializada de altísima calidad literaria cuya mera cita de por síasombra: Baudelaire, Thoré, Champfleury, Fromentin, Daumier,Theophile Gautier, los hermanos Goncourt, Emile Zola, Apollinaire,Andre Breton. Los diarios y las revistas (algunas de ellasespecializadas) divulgaron sus escritos y las obras de las que sehacían eco abriendo un amplio campo para el debate artístico.En el año 1900, París se había convertido ya en la metrópolielegante, luminosa, bulliciosa y liberal que sería a lo largo de lasdécadas siguientes y que, prácticamente hasta el último tramo delsiglo XX, dominaría la escena mundial del arte y de la cultura. En susbulevares y calles se juntaron los artistas más innovadores de aqueltiempo, artistas que cambiaron la forma de ver heredada delRenacimiento.La vanguardia artística se estableció primero en Montmartrepor los alquileres baratos de locales que fueron los estudios dealgunos de los más destacados pintores del momento, como PabloPicasso y George Braque, a su lado se encontraban otros creadoresque mataban sus ratos libres en antros como el "Moulin Rouge" y"Lapin Agile”. En los años veinte, Montparnasse tomará el relevohasta que, acausa de la Segunda Guerra Mundial, muchos artistasabandonen París: René Magritte, André Masson, Max Ernst, AndreBreton, Piet Mondrian y Marc Chagall, entre otros muchos, serefugiaron en Estados Unidos. Picasso siguió en París tolerado por los nazis conscientes de su prestigio. Los intelectuales encabezadospor Jean Paul Sartre, se reunían en cafés del Barrio Latino como el"Café de Flore" y "Les Deux Margots". Tras la Segunda GuerraMundial se produce el retorno de los surrealistas a la capital francesapero la continuidad histórica, en cierta medida, se había roto. Amediados de los años cincuenta razones de índole política ycomercial, pero también cultural, hicieron que París fuera sustituidapor Nueva York como centro artístico mundial. Otras generaciones deartistas crecerían a la sombra del “amigo americano”.
Arturo Caballero3
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