GUÍAS PARA MANEJO DE URGENCIAS
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zo, para la administración de nutriciónparenteral y de quimioterapia, en solucio-nes que por sus características químicasrequieren la vía central.
CLASIFICACIÓN DE LOSCATÉTERES INTRAVASCULARES
Los catéteres intravasculares se pueden cla-sificar de diferentes formas. La Tabla 1 resumesu clasificación según el número de luces, latécnica, la vía de inserción y el tiempo de per-manencia del catéter. Según su permanencia,los catéteres intravasculares pueden clasifi-carse en dos grandes grupos: temporales ode corto plazo (generalmente insertados me-diante técnica de inserción percutánea) y per-manentes o de largo plazo (insertados a tra-vés de técnica quirúrgica).Entre los catéteres temporales o de corto pla-zo se encuentran:
Catéter venoso central de inserción periférica(PICC) de una o dos vías:
es insertado, por logeneral, a través de las venas basílica y cefá-lica en la región antecubital. Representa unabuena alternativa para administrar solucioneshiperosmolares e hipertónicas, puesto quepermiten alcanzar la vena cava superior conun mínimo de complicaciones mecánicas einfecciosas, a diferencia de los catéteres cen-trales directos. El espacio antecubital es me-nos colonizado, grasoso y húmedo que el cue-llo o el tórax; además, aleja el catéter de secre-ciones nasales y endotraqueales. Estos caté-teres se asocian con una tasa de flebitis de2,2% a 9,7% y de 5-10% de incidencia detrombosis venosa, tasas directamente relacio-nadas con el tiempo de permanencia del ca-téter.
Es un procedimiento que con frecuenciarealizan las enfermeras y su uso se ha gene-ralizado en los servicios de urgencias paraadministrar soluciones hiperosmolares y algu-nos agentes inotrópicos. Debido a su diáme-tro (3, 4, 5 Fr) y longitud (50-70 cm), no esposible administrar grandes volúmenes de lí-quidos en infusión rápida.
Catéteres venosos centrales no tunelizados
:pueden ser de una, dos, tres o cuatro vías(catéteres multilumen). Estos últimos tienengran aceptación debido a que permiten la ad-ministración simultánea de líquidos, medica-mentos y la monitorización hemodinámica enpacientes críticamente enfermos o con acce-sos venosos difíciles. Sin embargo, variosestudios demuestran que la utilización de caté-teres de tres luces incrementa el riesgo deinfección debido, posiblemente, a la manipu-lación de las conexiones y líneas de infusión. A pesar de que los pacientes con catéteresmultilumen generalmente se encuentran enestado más crítico que aquellos que requie-ren catéteres unilumen, el riesgo de infeccióncon el uso de catéteres multilumen parece ser independiente de la severidad de la enferme-dad. En nuestro hospital en un seguimientode CVC en pacientes con trauma múltiple seobservó una tasa de infección de 2,09 por 1000 días catéter y no se encontró diferenciaestadística con otro tipo de patologías. Aunque la mayoría de la literatura referenciadaen la “Guía para la prevención de infecciónrelacionada con catéteres intravasculares” delos Centers for Disease Control and Prevention(CDC) sugiere una diferencia en la tasa deinfección tan alta como 2,7% de los yugularessobre los subclavios, en el estudio de S. Eche-verri de Pimiento en nuestros servicios se ob-servó una tasa de infección de 1,3% en losyugulares, 2,5% en los subclavias y 2,6% delos periféricos y femorales.
Catéter arterial central o de arteria pulmonar
:llamado también catéter de Swan Ganz, difie-re de los otros CVC en que es insertado através de un catéter de cloruro de polivinilo
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