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Nº 24 - NOVIEMBRE 2008
NOT NOT NOT NOT NOT A A A A A : : : : : LOS ARTÍCULOS FIRMADOS LOS ARTÍCULOS FIRMADOS LOS ARTÍCULOS FIRMADOS LOS ARTÍCULOS FIRMADOS LOS ARTÍCULOS FIRMADOS EX EX EX EX EX PRESAN LA OPINIÓN DE SUS AUTORES PRESAN LA OPINIÓN DE SUS AUTORES PRESAN LA OPINIÓN DE SUS AUTORES PRESAN LA OPINIÓN DE SUS AUTORES PRESAN LA OPINIÓN DE SUS AUTORES
LOS ARTÍCULOSFIRMADOS EXPRE-SAN LA OPINIÓN DESUS AUTORES YNO COMPROMETENA LA REDACCIÓNDEL PERIÓDICO,
QUE PUEDE COM- PARTIR O NO SUS CONTENIDOS.
NOTA:
EDITORIAL
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DESPENALIZACION DEL ABORTDESPENALIZACION DEL ABORTDESPENALIZACION DEL ABORTDESPENALIZACION DEL ABORTDESPENALIZACION DEL ABORTOOOOO
N
os complace que el Presidente de la República haya veta-do la despenalización del aborto yel Arzobispo de Montevideo, Mon-señor Cotugno, haya adoptadouna posición clara y firme frente alos legisladores que eventualmenteapoyaran la criminal ley.En diferentes artículos deNACIÓN tratamos el tema del abor-to desde el punto de vista científi-co y filosófico, de la forma máscompleta posible, dejando claranuestra posición a favor de la vida.Por otra parte lamentamos que ladestrucción de valores trascen-dentes, como el respeto por lavida, sea tratada tan ligeramentepor la ciudadanía, en la que existeun elevado coeficiente de irres-ponsabilidad generado por co-rrientes filosóficas y políticas nonaturales.Entendemos también que lafalta de cultura, de interés en in-formarse y formarse, sobre lossufrimientos que ocasiona estapráctica, en seres indefensos,constituye una vergüenza a lacultura y educación nacional.También nos llama la atención lacontradicción existente a nivel delos “intelectuales” de nuestra so-ciedad que defienden a rajatablalos derechos de los nacidos y nose preocupan por los de perso-nas completamente indefensasno nacidas. La irresponsabilidadlleva a esas personas a alegarque esos seres no son seres hu-manos, para poderlos matar,mientras la humanidad realizaenormes esfuerzos para prolon-gar la vida de los nacidos y ase-gurarles la tan mentada calidadde vida. Es la máxima expresióndel egoísmo del hombre que tra-ta de mantenerse vivo él y noduda en matar a su descenden-cia por su propia comodidad.La única preocupación deuna cantidad importante de ma-las madres y padres es sacarse laresponsabilidad de criar un hijoque engendraron irresponsable-mente, matándolo como si fuera ungato u otro animal doméstico.La cultura materialista prevale-ciente pone en la misma balanzala vida que el dinero. El egoísmodel hombre lo lleva a matar a sushijos para no compartir con ellosbienes materiales. Son cosas difí-ciles de ver en otras especies delreino animal a las que calificamosde no inteligentes.Estamos convencidos deque existen muchas solucionespara evitar embarazos no queri-dos por lo que en estas líneastambién cuestionamos los siste-mas de educación que deberíanser las herramientas adecuadaspar evitar la masacre de huma-nos indefensos. ¿Dónde estánlos grandes educadores e inte-lectuales de nuestra sociedad quese embanderan con los principiosde justicia e igualdad para to-dos? La contradicción es enor-me y avergüenza, a la vez queevidencia un nivel intelectual po-bre de nuestra ciudadanía queen parte, salvo la de sus instin-tos, no tiene una educación ade-cuada en valores humanistas.Las organizaciones de De-rechos Humanos en este casotampoco han hecho muchos es-fuerzos en atender este verda-dero holocausto de seres huma-nos indefensos y no respetados,preocupándose por cosas meno-res en cantidad y calidad. Estees un verdadero crimen de lesahumanidad, por el que en algúnmomento los responsables debe-rán responder en algún lugar, dealguna manera y ante alguien.Y como auténticos artiguis-tas queremos recordar que fuenuestro general quien hizo de ladefensa de los más débiles, unaspecto medular de su ideario.
DRAMA DRAMA DRAMA DRAMA DRAMA TICA VIOLENCIA TICA VIOLENCIA TICA VIOLENCIA TICA VIOLENCIA TICA VIOLENCIA
L
a violencia se ha instalado ennuestro país y se ha manteni-do en niveles preocupantes hastaaumentar de manera dramática du-rante este gobierno. Hay una ra-zón que parece obvia. En la medi-da que la actitud ha sido la de aflo- jar a todo cuanto signifique repre-sión del delito, quienes toman esecamino han visto favorecidos suspropósitos.Nadie puede ignorar que luego delperíodo de facto (donde la delin-cuencia no las tuvo fáciles) huboun quiebre en los controles y se-veridades policiales que facilitó elaumento de la delincuencia; peroeste gobierno consideró a los de-lincuentes como seresdesprotegidos socialmente y, comoforma de paliarlo, les concedió li-bertades mientras desatendía lafunción policial.La violencia no se ha limitado a laderivada de la acción delictiva –aunque aumentó a niveles nuncavistos–, también se ha manifesta-do en los ambientes familiares don-de se reiteran violaciones y asesi-natos. También está en la discon-formidad social, evidente más quenunca por el gran número de sui-cidios (que se concretan o se frus-tran) y por la terrible vigencia delconsumo de drogas –especial-mente de pasta base– que es otraforma que tienen algunos de irsede una sociedad con la que noestán de acuerdo.También es más violenta que nun-ca nuestra sociedad en las carre-teras y en las calles donde los ac-cidentes de tránsito son cada díamás numerosos y con consecuen-cias más graves. Y está en los es-pectáculos deportivos, donde he-mos podido apreciar escenas deviolencia masiva y fuimos testigosde la increíble pasividad de la fuer-za pública. También los espectá-culos musicales, con gran afluen-cia de jóvenes, han sido muestrasde violencia desmedida; y en lasnoches de los fines de semana, loscasos de violencia facilitada por elconsumo de alcohol y droga soncada vez más frecuentes.La violencia instalada en nuestra juventud es, sin lugar a dudas, lamás grave. En los centros de en-señanza se dan situaciones antesdefinitivamente impensadas. Elatropello a la autoridad de direc-tores, profesores y maestros y lafalta de respeto en general por elprójimo adquieren ribetes talesque deberían constituir uno de losprincipales temas de preocupacióngubernamental y, sin embargo, casino se habla al respecto.Si agregamos a las mencionadasla que sentimos quienes estamossiendo permanentemente agredi-dos por una forma de conducir po-líticamente al país a la que no es-tamos acostumbrados, entendere-mos que, con lógica y esperablenaturalidad, toda esa violencia seauno de los factores que está influ-yendo en muchas parejas que op-tan por no tener hijos o tienen solouno, al punto que en nuestro países mayor el número de muertesque de nacimientos. Y, por simila-res razones, se hace fácil enten-der la emigración de miles de per-sonas por mes.