PREFACIO
Muchas de las personas que se han beneficiado, y siguen beneficiándose de laterapia de la orina me han pedido repetidamente que escriba un libro, pero hastaahora siempre había puesto objeciones. En primer lugar porque carecía del tiempolibre necesario, y en segundo lugar porque soy contrario a cualquier forma deautopublicidad Sin embargo, consciente de que lo que se pospone durantedemasiado tiempo puede no llegar a realizarse, he decidido finalmente ceder a-las persuasiones, redactando este libro en gran parte a base de notas, hojas dehistoriales y cartas. Otra de las razones de dar a conocer mis experiencias almundo la sabrá el en su debido momento. Soy plenamente consciente de que lapublicación de un libro conlleva diversos inconvenientes indirectos: uno de ellos esque el autor puede verse inundado de cartas y el otro, si es practicante de lamedicina, que puede verse desbordado de pacientes que apelen a él o a suseditores. Como no solicito clientes, ésa fue una de las razones por las quedeseaba retrasar la redacción de este libro. Pero ahora que va a llegar al públicodebe ponerse de relieve lo siguiente:
1)
Como existe ahora una ley por la que es ilegal que quien no sea practicantemédico cualificado pueda declarar que puede curar determinadasenfermedades -el cáncer entre ellas -, debe tenerse en cuenta que todos loshistoriales de casos relativos a esas enfermedades que se mencionan en estelibro pertenecen a pacientes tratados antes de que se promulgara esa ley. Nome encuentro en posición de afirmar si la ley puede extenderse hasta la
ilegalización
de un profano que afirme que ha curado esos trastornos en elpasado; pero si es así, entonces, de acuerdo con el dictamen médico, unotendrá que suponer forzosamente que cuando esas enfermedades hanrespondido a un tratamiento que no era el ortodoxo, ¡por fuerza habían sidodiagnosticadas erróneamente!.