A través de todo el Nuevo Testamento los discípulos guardaron el sábado.
¿Quién cambió el día de reposo de Dios?
Pero la pregunta real es, ¿Cómo es que se cambió el día de reposo? Dios no lo cambió.Él nos dice en Malaquías 3: 6, y en Salmos 89: 34 , y en Exodo 20: 1, que losmandamientos salieron de sus labios, porque Dios no sólo los escribió en tablas de piedra, sino que “habló todas estas palabras” desde el Monte Sinaí. Jesús no lo cambió.En su sermón del monte, 5: 17-19, Cristo aseguró que ni una jota ni una tilde de la Ley pasarían. Sus discípulos no lo cambiaron. Ellos no tenían autoridad para alterar órdenesdivinas. Entonces, ¿cómo es que fue cambiado?.Para responder esta pregunta, ahora mismo quiero llevarle a un viaje a las profecías dellibro de Daniel. Antes aprendimos, en el cap. 2 de Daniel, que Dios reveló unartormentador sueño que Nabucodonosor, el rey de Babilonia, tuvo. Ahora vamos aaprender en el cap. 7 que una noche el profeta Daniel mismo tuvo un sueño. Y en elsueño vio “bestias” subir del mar. Este sueño comienza en los días de Daniel, en los díasde Babilonia, pero nos lleva a través de los días de Babilonia, Medo-Persia, Grecia yRoma - los 4 imperios mundiales. Nos lleva a través de los días de la iglesia cristiana primitiva y nos muestra cómo, después de la muerte de Cristo y Sus discípulos en los primeros siglos, un poder se levantaría que intentaría cambiar el día de reposo.Es un sueño asombroso y una profecía asombrosa. Estudiaremos una profecía en Danielque le excitará. En esta profecía Daniel predijo que el hombre trataría de cambiar el díade reposo - y de veras lo hizo. Y Daniel en verdad nos dice quién trataría de hacerlo.Pero Daniel dice que hay que tener cuidado y a volverse de ese cambio.
El asombroso sueño de Daniel
Daniel despertó turbado, pensando en lo que había soñado. Sabía que su sueño era degran importancia.Daniel en su sueño vio 4 grandes bestias subir del mar. La primera eracomo un león y tenía alas de águila. Una segunda bestia era como un oso levantado deun lado, con tres costillas en su boca. La tercera era como un leopardo con 4 alas en suespalda y 4 cabezas.Entonces Daniel dice que las bestias que fueron antes que ella eran bastante extrañas, pero la cuarta era indescriptible - no como un león, ni leopardo, ni oso o cualquier cosaque Daniel hubiese visto antes!. La cuarta era una bestia terrible y poderosa, con dientesde hierro, garras de bronce y diez cuernos.A continuación, entre esos diez cuernos, Daniel vio surgir otro cuerno. Este cuerno era pequeño al comienzo, pero llegó a ser un gran poder. Daniel 7: 8 dice: “He aquí que otro
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