Master en Criminología y Sociología Jurídico-penalOSPDH Universidad de Barcelona
Pero luego había otros ejemplos. Era un programa que también mezclaba alguna cosa cómica, yentonces se acordaban del caso de Lorena Bobbitt
, y otra vez volvían a hablar de justicia, ahoraen el primer sentido que les refería, que es en el sentido de la venganza. Según las propias periodistas, la respuesta de la mujer había sido consecuencia de una cadena de infidelidades, pero aún así, denominaban al acto “justicia”, aún cuando no se realizó el mismo mal o un malequivalente, sino un mal mucho mayor. Lamentablemente cuando a nivel cotidiano se habla de justicia, se está hablando básicamente de estas dos cosas.El caso de este programa de radio era para mí muy significativo, porque el programa se llama
Ménage a trois
, y entonces pensaba, - vaya paradoja!: en verdad cuando hablamos de tresenrolados en un conflicto en el que hay una víctima y un ofensor, el tercero es aquel queconvocamos para que venga “a
hacer
justicia”. Ya no entendemos la justicia en sentidoretributivo, en el sentido de causar el mismo mal que me han causado o aún peor, causar un malmayor del que me han causado, sino que pensamos en la justicia como algo que el tercero viene aaportar a la situación.Todo esto lo conecto con la reflexión histórica que quiero compartir con ustedes. Casi todosnosotros hemos escuchado hablar en algún momento de la Inquisición, de los tribunales de lainquisición, y en España igual más que en otros lugares. La Inquisición llevaba a cabo una formade investigar un suceso, conforme la cual un funcionario, normalmente representante de laIglesia (que era lo que por entonces entre los siglos X y XIII más se parecía a la organizaciónque hoy llamamos Estado) buscaba establecer lo ocurrido mediante métodos que incluían enmuchos casos la tortura, con el objeto de obtener una confesión de aquel al que se considerabaculpable. La confesión daba lugar luego a una pena, que normalmente era una penaabsolutamente desproporcionada respecto del mal causado, en ocasiones por exceso, enocasiones por defecto.Terminado el tiempo de la Inquisición, pasada la Edad Media y ya entrada la Edad Moderna, elIluminismo nace –en el ámbito del derecho penal- como respuesta a esas barbaridades (en laforma de investigar) y arbitrariedades (en cuanto a la desproporción de las penas) de laInquisición. ¿Qué se plantea el nuevo modelo? Se plantea básicamente que tiene que haber unEstado que va a representar a TODA la sociedad, no a una parte de la sociedad (la iglesia, elmonarca, el señor feudal, el poder constituido) como representaba el inquisidor. Los iluministasestablecieron que en adelante va a ser esta Sociedad toda, con una serie de valores que le son propios y que toda la sociedad comparte quien -mediante su representante el Estado- se va aenfrentar a las dos personas que han sido protagonistas del suceso: el ofensor, a quiencorresponderá una pena, y la víctima, que tendrá que conformarse con la pena impuesta al otro
.
1
Lorena Bobbitt fue sometida a juicio en Estados Unidos, en 1993, por haber seccionado el pene de su marido, JohnBobbitt, con un cuchillo de cocina. Fue absuelta por trastornos mentales temporales. Durante el juicio se alegó quehabía sufrido malos tratos físicos y psicológicos, pero la eventual infidelidad del hombre no fue objeto de debate. Escurioso que, sin embargo el caso haya quedado en la memoria popular como un caso en el que el corte había sido larespuesta a una relación fuera del matrimonio. Y desde este punto de vista (corte del pene a cambio de infidelidades)fue tratado en el programa.
2
El interés de la víctima había cedido paso, en este esquema, al interés general. La víctima fue perdiendo protagonismo a medida que el Estado se especializaba y se fortificaba, hasta perder inclusive el derecho de impulsar por si misma la acción penal contra su ofensor.
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